REAL VALLADOLID
Defensa y más defensa
Garitano se vuelca en el primer entrenamiento semanal con el trabajo de la zaga y la ayuda del resto del equipo / Dio 40 minutos de charla con vídeo a la plantilla / Alfaro recae
Garitano da órdenes a sus jugadores durante el entrenamiento de ayer en los Campos Anexos.-Balcaza
«¡Defensa, defensa, defensa!». Un grito que se ha hecho popular en las canchas de la NBA en las últimas décadas. Muchos años de ver el mejor baloncesto del mundo sirven para saber que no sólo basta con acumular canastas en busca de la victoria, aunque se trate de una Liga en la que los tres dígitos son habituales. Es imprescindible defender para ganar.
El fútbol no es diferente. Pese a que es imposible que presente los automatismos del baloncesto, ya que no se juega con la mano y por tanto no es un deporte de precisión, cualquier equipo se arma desde la retaguardia. Y la pucelana, que parecía firme en pretemporada y a comienzos de Liga, se ha vuelto una puerta giratoria.
Tras la debacle ante el Oviedo, con tres goles encajados que pudieron ser el doble, Garitano ha tocado a rebato. La charla del primer día de entrenamiento semanal (el lunes cuenta como recuperación del partido del domingo) se extendió 40 minutos. Estuvo ilustrada con el habitual vídeo con las acciones clave... y una pizarra.
Un detalle que quizá sea habitual, pero que se pudo ver por primera vez en la sala de prensa, sede tanto de las charlas con imágenes del míster a la plantilla, como de comparecencia de los jugadores ante los periodistas.
Ahí estaba el vinilo magnético blanco, albergando una inconfundible formación de cinco defensas, con los laterales adelantados. ¿Una forma de explicar lo ocurrido ante el Oviedo? ¿Un avance de lo que puede verse ante el Llagostera? ¿Ambas cosas? Hasta el domingo no se sabrá, a no ser que el míster lo desentrañe con su trabajo diario o en la rueda de prensa de mañana. Sabiendo lo que se juega, que es nada menos que el puesto de trabajo, no parece probable que revele el acertijo.
El entrenamiento se basó en la defensa. Casi todo el tiempo de la hora y media larga de sesión estuvo dedicado no sólo a la zaga sino al mecanismo defensivo de todo el equipo. Garitano ensayó con la retaguardia de cuatro y la de cinco. Y creó situaciones de defensa de tres en las que los jugadores de los flancos debían llegar para tapar centros o internadas.
El nivel general del equipo fue alto. Sabe lo que hay en juego. Y el míster, siempre muy participativo y vehemente, lo fue aún más. Encima de absolutamente todas las acciones, no paró de ordenar, dirigir y animar a sus jugadores. Todo ante la fija mirada del presidente Suárez, que observó durante unos minutos la sesión, y del coordinador de las categorías inferiores, Cata, presente casi de principio a fin.
La nota negativa de la mañana la proporcionaron Alfaro y Moreno. El onubense sintió molestias musculares en la misma zona que le ha tenido al margen las últimas semanas y el colombiano sufre dolores en la rodilla izquierda.