ATLETISMO
El justiciero del tartán
El vallisoletano Juan Ignacio Escudero acude al Mundial de Pekín como único juez árbitro español / Su misión es la deasesorar técnicamente a los atletas y presentar posibles reclamaciones
Juan Ignacio Escudero pasa una valla en las instalaciones de Renedo antes de partir a Pekín para ejercer como juez árbitro.-J.M. Lostau
Quién no recuerda la salida nula de Usain Bolt en los Mundiales de 2011? o ¿la anulación del récord del mundo de Iván Pedroso en salto de longitud? Controvertidas también son las decisiones sobre los marchadores y su movimiento de swing de cadera. En ese momento es cuando un juez árbitro, anónimo hasta entonces, se convierte en el ‘malo’ de la película.
Yes que en el atletismo también hay árbitros como en el fútbol, pero aquí no se les conoce por sus dos apellidos, aquí son un estamento anónimo y genérico. Sin embargo, su papel y sus conocimientos son decisivos para el desarrollo de este deporte.
El próximo día 22 de agosto todas las miradas estarán puestas en el Mundial de Pekín, allí España viaja con 41 atletas, pero ningún vallisoletano. Atrás quedaron las épocas de Isaac Viciosa, Mayte Martínez o Álvaro Rodríguez, sin embargo, un juez árbitro, uno de esos héroes anónimos,mantendrá el orgullo pucelano en la cita atlética más importante del año. Juan Ignacio Escudero, de 39 años, será el único juez árbitro que esté presente en la delegación española. Su trabajo consiste en un asesoramiento previo, durante y después de las carreras a los atletas en cuestiones técnicas. Además, en asesorar sobre posibles reclamaciones en caso de que un deportista piense que se le ha perjudicado durante la competición. «Aunque los atletas se saben muy bien el reglamento siempre hay aspectos en los que se les puede aconsejar», explica el vallisoletano, que hoy parte rumbo a Pekín.
Si algún español quiere hacer una reclamación, Escudero será el encargado de asesorar y hacer posibles reclamaciones. «Nosotros le decimos si puede salir adelante o si tiene viabilidad bajo una base legal». Una especie de abogado del tartán.
No es la primera vez que estará en una cita internacional, ya ha vivido Europeos, meetings y competiciones de base, pero la de ahora reconoce que es la más importante. No siente responsabilidad, porque afirma que en estos niveles «es todo más sencillo», ya que «las condiciones son mejores».
Ycómo se llega a ser juez internacional. Este trabajador de una bodega lo llevaba en el ADN. Su padre Tomás Escudero le inculcó esta pasión. «Recuerdo quitar clavos de los tacos de salida en Río Esgueva con seis años. Luego con 16 aprobé mi primer examen de juez base, y posteriormente llegó el juez arbitro, y hace dos años la internacionalidad», Todo ello a través de exámenes donde tiene que demostrar su conocimiento sobre más de 200 artículos que forman la ley del atletismo.
Escudero se ha especializado en las materias de foto finish (su compañero, y también vallisoletano, Iker Fernández, lo es) y de medición de circuitos. Unas distancias que se toman en bicicleta y analizando al máximo cada zona de la ciudad, algo de lo que es partidario.
Como cualquier deportista, el sueño es estar en los Juegos Olímpicos. Aunque afirma que será complicado. «Si algún día se llegan a celebrar en España sería más fácil, pero si es fuera, es complicado porque es una experiencia grata y hay que repartir entre los otros compañeros». Aunque no pierde la esperanza ya que la vida de un juez árbitro se puede prolongar hasta los 70 años (juez emérito), ocupándose de otras labores.
El ‘justiciero del tartán’ espera que en próximas competiciones acudan también atletas vallisoletano, aunque afirma que está costando. De momento se enorgullece del nivel de arbitraje de la provincia. «No somos la provincia con más número, pero sí con más calidad», expone.