BALONCESTO
Sin dinero y sin tierras
El Ayuntamiento cierra el grifo al CBValladolid, desvela la evolución de su deuda y le quita la explotación del Pisuerga y la parcela colindante por no pagar el canon durante los últimos dos años

El alcalde Óscar Puente detalla la evolución de las cuentas del CB Valladolid.-Miguel Ángel Santos
Sentencia de muerte para el Club Baloncesto Valladolid. El Ayuntamiento, el principal benefactor y flotador del club durante los últimos años cierra el grifo de forma tajante coincidiendo con el cambio de gobierno. El nuevo alcalde de la ciudad Óscar Puente, acompañado por el concejal de Deportes Alberto Bustos, destapó la caja de Pandora con números todos ellos de color rojo intenso y con ese embargo de 890.764 al CBValladolid y la Fundación Baloncesto Valladolid que hacen inviable cualquier ayuda por parte del Ayuntamiento. No habrá más ayudas al baloncesto. Así de claro, así de tajante. «No hay más salida porque cualquier ayuda al club quedaría bloqueada por el embargo de Hacienda. Este consistorio no puede seguir sufragando a la entidad ni a la Fundación en concepto de subvención».
Con el Ayuntamiento totalmente al margen, el futuro del club queda en manos de su presidente Sunil Bhardwaj y yendo un poco más lejos del Juzgado por el incumplimiento en la salida del concurso de acreedores, que llevaría a la liquidación. Óscar Puente así lo insinuaba ayer en una multitudinaria rueda de prensa en el salón de recepciones del Ayuntamiento a la que, casualmente, no se personó nadie del CBValladolid. Hay un marco legal que es el que decidirá. La ley es la que va a decir hacia donde tiene que ir el CBValladolid. Hay una Ley Concursal y una Ley de Sociedades con una obligaciones que hay que atender. Yo no sé si hay margen para tomar decisiones más allá de lo que la ley determine. Una cosa es la voluntad y otra la realidad. Nosotros desde el Ayuntamiento no podemos contribuir a lo que no proceda y sí defender los intereses municipales. El marco legal de los procesos concursales tiene unas determinadas consecuencias y establece causas de liquidación muy claras», recalcó con especial énfasis.
El conocimiento del embargo al CBValladolid, «ocultado» por el anterior equipo de gobierno municipal, según refleja Óscar Puente, ha sido el detonante que ha hecho «saltar por los aires» las posibles soluciones de viabilidad expuestas por el propio Bhardwaj como presidente del CBValladolid. «Ha habido ocultación de información de todo tipo».
El cierre del grifo económico al club morado en cuanto a subvenciones se refiere irá unido a la extinción del contrato de cesión de uso del pabellón polideportivo Pisuerga así como la explotación de la parcela colindante a dicho pabellón en la que el CBValladolid pretendía poner en marcha el ‘Rock Village ‘Ciudad del Baloncesto’ en el que un grupo inversor (Marco Aldani) iba a invertir, siempre según Sunil Bhardwaj, 10 millones de euros. La extinción inmediata viene a consecuencia, según desvelaba el alcalde de Valladolid, del incumplimiento de una de las cláusulas de dicho contrato en la que el club estaba obligado a pagar el canon de explotación fijado en 50.000 euros cada año. «El impago de dicho canon durante los dos últimos años (deuda arrastrada del club con el Ayuntamiento de 103.423 euros) lleva a causa de resolución del contrato».
El primer edil de la ciudad defendió los intereses del Ayuntamiento a la hora de hablar de las responsabilidades en caso de liquidación del club. «Se da por sentada la vinculación del Ayuntamiento con el club y es muy discutible. Vamos a defender al Ayuntamiento y los intereses municipales. Además solo contamos con el 6 o 7 por ciento de la propiedad. Ya hay procedimientos del Juzgado de lo Social que no han estimado responsabilidad municipal en las actuaciones del club y en casos similares en otras ciudades tampoco se ha entendido así», indicó en un claro mensaje para navegantes.
La deuda actual del CBValladolid, desgranada céntimo a céntimo por el alcalde desde que se solicitara entrar en concurso de acreedores cuando era presidente José Luis Mayordomo en octubre de 2010 se fija en 6.509.686 euros una vez descontados los 1.500.000 euros correspondientes al canon de descenso ya abonado por la ACB. Puente desveló que la deuda creció de forma desmesurada y no entendible desde la salida del concurso (30-12-2012). En apenas seis meses la deuda engordó de los 5,4 millones a los 7,3 (6.436.000 a cargo del club y 915.000 a cargo de la Fundación por un crédito).