Diario de Valladolid

REAL VALLADOLID

Zorrilla carga contra Rubi

Al grito de «Rubi, vete ya» el público despide a un Real Valladolid sin hambre ni carácter y totalmente plano, que vuelve a dejarse llevar

Publicado por
Guillermo Velasco
Valladolid

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El público es soberano y su paciencia tiene un límite. Un límite que se desbordó en el día de ayer explotando contra su técnico. Al grito de «Rubi, vete ya; Rubí, vete ya», Zorrilla condenó a su equipo y a su técnico tras el segundo gol del Zaragoza pasado el minuto 90. Era la gota que colmó el vaso en una afición cansada de un equipo que prometía mucho, que prometía demasiado, primero en su construcción, y después en su reconstrucción con las ‘prometedoras’ incorporaciones en el mercado de invierno. Si en el partido ante el Albacete en el que el Valladolid pinchó por 0-1 el púbico de Zorrilla mostró su malestar silbando al equipo, ayer tras el desplome del conjunto blanquivioleta en una segunda mitad para olvidar, no dudó en cargar no solo contra el equipo sino contra su cabeza visible, Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’. Los sonoros gritos contra el entrenador dejaron patente el descontento hacia un equipo que no juega a nada, que ha perdido la poca chispa que llegó a tener durante, sobre todo, el primer tramo de la temporada, y que no ofrece garantía alguna de cara al decisivo playoff de ascenso.

El Valladolid de ayer volvió a sufrir un mal, una enfermedad que ha adolecido ya en la presente temporada. Su alarmante falta de identidad y sobre todo su escasa ambición, dejándose llevar durante muchos minutos de juego, le convierte en un equipo del todo previsible independientemente del rival que esté enfrente. Ayer al Zaragoza, un equipo que naufraga desde su eje defensivo (es el más goleado de los trece primeros clasificados de Segunda), no le importó que el Valladolid se encontrara con un gol ‘regalado’ por el asistente al decretar penalti tras golpear de forma involuntaria el centro de Hernán Pérez en la mano de Mario. El 1-0 de la primera mitad no hacía justicia a lo visto sobre el terreno de juego donde el meta blanquivioleta Javi Varas se convirtió en protagonista a lanzamientos de Pedro y Bastón.

El primer minuto de la segunda parte ejerció de visionario del futuro. Dos ocasiones consecutivas de Borja Bastón erradas ante Varas que enseñaban el hambre del conjunto zaragocista, muy diferente al de un Valladolid anclado en el centro del campo, sin profundidad alguna y con jugadores señalados con el dedo por su baja condición física.

Y como en la primera mitad, cosas del destino, el linier vio otro penalti, esta vez en el área del Valladolid por empujón de Sastre al joven y prometedor Vallejo. Gol de Borja Bastón y vuelta a empezar. Un nuevo partido de apenas 23 minutos en los que, contra todo pronóstico, solo hubo un equipo sobre el terreno de juego: el Real Zaragoza. Diezmado por tres nuevas lesiones Mario, Basha y Borja Bastón, pero con arrestos suficientes para dejar en evidencia al Valladolid y sobre todo a su entrenador, incapaz de espolear a su equipo con los cambios, de nuevo tardíos.

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