Sánchez Adalid vuelve a la época califal
El escritor extremeño retoma esa etapa histórica con su novela ‘Los baños del pozo azul’

Jesús Sánchez Adalid posa con un ejemplar de su obra.-J. M. LOSTAU
La época califal y el año 1000 en la Península Ibérica vuelven a inspirar la última obra de Jesús Sánchez Adalid, Los baños del pozo azul, centrado en el personaje de Subh Walad, madre del tercer y último califa de Córdoba. Una época que ya trabajó hace 20 años cuando publicó una de sus novelas más exitosas, El mozárabe y que ahora retoma.
«A raíz del éxito de entonces se planteó una continuación y me pareció que no era oportuno, porque quería hacer otras cosas y me daba pudor que pudieran pensar que fuera aprovechando ese éxito», explicó, pero tras estas dos décadas de maduración retomó ese proyecto que ayer presentó en la Feria del Libro de Valladolid.
Otro de los motivos que le han llevado a regresar al año 1000, según relató en la rueda de prensa previa al encuentro con los lectores, ha sido la investigación «seria» que se ha realizado sobre Subh Walad, «el personaje que le posibilidad que le dio a Almanzor de ser quien fue», recordó. «Eran motivos suficientes para una novela como Los baños del pozo azul, remarcó.
A juicio del escritor extremeño, el final del primer milenio «es un tiempo interesantísimo», que daría para muchas novelas. «No descarto volver a este momento más adelante», anunció.
El periodo islámico le aporta a Península Ibérica una singularidad. «El haber tenido aquí una ilustración islámica y la pugna entre dos grandes culturas son unos ingredientes novelescos de primera magnitud». A su juicio, no hay muchas novelas sobre este periodo, aunque sí que considera que hay muchas novelas que se han basado en los tópicos y los lugares comunes.
En este sentido, a la hora de abordar un proyecto de novela histórica ve necesario profundizar más. «Es un mundo muy complejo. La cultura islámica es singular no es un mundo homogéneo. Hay muchas culturas islámicas, lo que le da un interés añadido», indicó.
Según Sánchez Adalid, se ha abusado de los estereotipos entre la cultura islámica y la cristiana en la península que definió como «un mundo de cartón piedra donde las culturas eran compartimentos estancos», que a su juicio no tiene que ver con aquella realidad.