Castilla y León, en el podio de las ‘librerías de calidad’
Cultura concede el distintivo por un período de dos años a dos establecimientos de Valladolid y a otros tres de Palencia, Soria y Segovia / Sólo Madrid y País Vasco tienen más certificados

Una presentación literaria en la Librería Oletvm de Valladolid.-OLETVM
El Ministerio de Cultura, a través de Acción Cultural Española y en colaboración con la Asociación de las Cámaras del Libro de España, renovó el pasado 31 de enero la concesión de su sello ‘Librerías de Calidad’ a 70 espacios del país, por un período de dos años. El distintivo volverá a lucir a las puertas de las vallisoletanas Oletvm y Margen, de la palentina Librería del Burgo, de la soriana Santos Ochoa, y de la segoviana Librería-Café Ícaro, radicada en La Granja de San Ildefonso.
En estos dos últimos años, ningún otro establecimiento castellano y leonés se ha sumado a la lista de ‘Librerías de Calidad’, aunque según informaron los responsables de la iniciativa a través de un comunicado, 18 espacios están a la espera de finalizar el proceso de obtención del certificado.
Con estos cinco sellos, Castilla y León se mantiene en el tercer puesto del podio, compartido con Andalucía, por detrás de Madrid, con 18, y País Vasco, con 17 gracias a los 15 establecimientos que la red de librerías Elkar mantiene abiertos en la Comunidad. Les siguen La Rioja, Navarra y la Comunidad Valenciana, con cuatro sellos en cada una; Asturias, con tres; Cataluña, Galicia y Castilla-La Mancha registran dos; y hay una ‘Librería de Calidad’ en Extremadura, Cantabria, Aragón y Canarias.
En 2015, el Ministerio impulsó el distintivo como parte del Plan Integral de Fomento de la Lectura, con el objetivo de «proteger a las librerías independientes y reconocer su importancia en la cadena del libro y su papel como agentes culturales, necesarios para la pluralidad editorial y para el fomento de la lectura».
Los responsables del ‘Sello de Calidad’ pretenden consolidar las librerías como espacios de encuentro mediante la organización de actividades sociales y culturales; fomentar la diversidad del patrimonio bibliográfico; concienciar a la opinión pública acerca del papel imprescindible que desempeñan las librerías en sus comunidades; mejorar la situación económica de las librerías de referencia; estimular a las librerías para que asuman un compromiso de mejora permanente en su servicio a los lectores; e identificar las librerías que cumplen con unos rigurosos estándares de calidad.
El Ministerio fija una serie de requisitos, como contar con unas existencias mínimas de 6.000 referencias, organizar un mínimo de seis eventos culturales al año, colaborar en al menos una ocasión, con otros agentes culturales o o disponer de una sala de ventas con una superficie superior a los 40 metros cuadrados útiles.