BORRASCA INGRID
La borrasca Ingrid se recrudece en Castilla y León tras dejar carreteras cortadas, y más de un millar de camiones embolsados
Protección Civil mantiene la alerta por nevadas en todas las provincias de la Comunidad, con espesores de hasta 5 centímetros

Imagenes de la nevada en la localidad vallisoletana de urueña.
La nieve entró con fuerza en Castilla y León. La Comunidad permanece este sábado bajo la influencia de la borrasca Ingrid, que mantiene en alerta por nevadas a las nueve provincias de la comunidad. La Agencia de Protección Civil y Emergencias de la Junta activó el aviso el pasado jueves ante el riesgo de precipitaciones en todo el territorio, una medida que coincide con la alerta amarilla emitida por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) con acumulaciones de nieve de entre 2 y 10 centímetros de nieve, y temperaturas de hasta 8 grados bajo cero en Sanabria, en la Cordillera Cantábrica en Palencia y León y en el Sistema Central de Ávila y Segovia, mientras que en puntos de Burgos, Soria y Salamanca las mínimas se situarán en 6 bajo cero.
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La nieve causó graves estragos en la Comunidad, con 1.700 camiones embolsados, más de 3.0000 escolares afectados y severas complicaciones en las carreteras. Esta situación se debe a la presencia de la borrasca en el noroeste del país que, en combinación con el anticiclón de las Azores, provoca un desplome de las temperaturas y nevadas persistentes. Aunque el temporal golpea a toda la Comunidad, las provincias de León y Zamora fueron las más castigadas durante el viernes tras haber permanecido bajo aviso naranja, al igual que Salamanca, Segovia y Soria, mientras que el resto se mantuvieron en nivel amarillo.
El ámbito educativo sufrió el impacto directo de la nieve dejando a más de de 3.000 alumnos sin poder asistir a clase en Zamora y León. La Junta de Castilla y León informóde que 2.339 estudiantes de 24 centros educativos se vieron afectados en Zamora, especialmente en las comarcas de Sanabria, Sayago, Aliste y Benavente y Los Valles. Lo que comenzó como una mañana complicada con 62 rutas escolares canceladas, terminó derivando en el cierre anticipado de muchos centros para evitar riesgos en el regreso de los alumnos a sus hogares, informa Ical. Mientras tanto, en León, alrededor de un millar de estudiantes de zonas como Villablino, Riello, Carrizo, Pola de Gordón, Vega de Espinareda, Páramo del Sil y Bembibre tampoco pudieron acceder a sus aulas.
El temporal complicó seriamente la circulación en numerosos tramos de la red viaria de Castilla y León durante el viernes. Ante el avente de las nevadas, la Dirección General de Tráfico (DGT) prohibió el paso de camiones y vehículos pesados en vías afectadas, como la A-6, la A-52 y la AP-66, donde la acumulación de nieve imposibilitó el tránsito seguro. A estas medidas se sumaron restricciones para los vehículos de mercancías de más de 7.500 kilogramos de Masa Máxima Autorizada (MMA), para evitar situaciones de riesgo, bloqueos o retenciones. Las autoridades afirmaron que estas limitaciones se mantendrían vigentes mientras persistieran las condiciones adversas.
En contraposisión a estas medidas, las principales organizaciones empresariales del sector criticaron la prohibición de circular por más de 3.000 kilómetros de autovías y carreteras nacionales. La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) mostró su rechazo a estas restricciones, al considerar que se impusieron «sin la previsión necesaria», provocando que muchos camioneros «se queden tirados en medio de las carreteras» por no tener alternativas, informa Ical.
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«De esta manera se bloquea Castilla y León por carretera, se impide a muchos transportistas que puedan regresar a sus casas y se ataca, así, la conciliación familiar que se plantea para la mayoría de las profesiones», explica Óscar Baños, presidente de la Federación de Empresas de Transporte de Mercancías (FETRACAL) en un comunicado.
La nieve, el viento y las medidas de prevención, provocaron que casi 1.700 camiones quedaran embolsados en diversos puntos de la red. Según datos de la Subdelegación del Gobierno en Zamora, el temporal obligó a retener a 865 vehículos pesados en las carreteras de la provincia. La complicación comenzó desde primera hora de la mañana, a las 11:00 horas, cuando se contabilizabaron 585 camiones detenidos en diferentes puntos. Asimismo, un total de 400 vehículos pesados permanecían retenidos en el polígono indusrail de Benavente. Paralelamente, en la red principal de León, las borrasca dejó embolsados a otros 840 camiones. A pesar de estas cifras, la Subdelegación del Gobierno aseguró que la situación «está mejorando», de forma que se prevevía «bajar el nivel en algunas vías» a lo largo de las siguientes horas.
En relación con la red viaria, la Junta de Castilla y León mantenía activa la alerta en todas las provincias ante las precipitaciones en forma de nieve, al cierre de esta edición, que estaban afectando principalmente a las carreteras de León y Zamora. A primera hora de la tarde del viernes se mantenían cerrados cuatro tramos de la red viaria autonómica en las provincias de León y Zamora. Asimismo, permanecen cerrados al tráfico pesado 10 tramos en León y uno en Ávila.
En todas las provincias de la Comunidad, a excepción de Valladolid, existía al menos un tramo afectado por nieve, informa Ical. Por lo que se mantenían las recomendaciones de extremar la precaución en la circulación. El hielo también complicó la circulación de vehículos pesados en Salamanca, donde había dos tramos cerrados, y se registraron otros nueve tramos con circulación condicionada en las provincias de Ávila, Palencia y Soria.
La Junta de Castilla y León mantuvo activo el viernes por la noche el dispositivo de vialidad invernal para dar respuesta a las inclemencias meteorológicas, integrado por 474 profesionales de carreteras, 147 máquinas quitanieves y 131 infraestructuras de almacenaje de fundentes. El operativo cuenta con más de 10.000 toneladas de sal distribuidas en los principales centros operativos de toda la red autonómica, que supera los 11.500 kilómetros de carreteras. A primera hora de la tarde del viernes se encontraban activas 60 quitanieves del dispositivo, trabajando en las provincias de Ávila, León y Zamora. A este dispositivo se sumó el helicóptero de Rescate y Salvamento con la unidad adscrita al mismo, la Unidad de Apoyo Logístico y Emergencias, cerca de 3.000 voluntarios de Protección Civil y casi 800 agentes medioambientales.
El mapa de carreteras de Castilla y León registró cortes totales en varios puntos de la red. En la provincia de León, la circulación quedó interrumpida en cinco vías: la LE-126 (La Baña), la LE-233 (Besande), la LE-321 (La Vecilla), la LE-473 (Pola de Gordón) y la LE-481 (Puente Orugo). Por su parte, en Zamora se cortó el acceso a la Laguna de los Peces por la ZA-103, mientras que en Segovia el cierre afectó a la SG-112 en Riofrío de Riaza.
La red autonómica contabilizó un total de 122 tramos, al cierre de esta edición, donde se extremó la precaución, con León (44) y Palencia (40) como las provincias más afectadas, seguidas por Zamora (20), Ávila (10), Salamanca (3), Segovia (3) y Burgos (2). Asimismo, el uso de cadenas fue obligatorio en 37 vías, una medida que afectó especialmente a los conductores en León (19) y Zamora (14), y de forma más puntual en las provincias de Burgos (2), Ávila (1) y Soria(1).
Ante el riesgo de que el temporal derive en complicaciones, la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) inició este viernes un desembalse preventivo en el embalse del Pontón Alto, en la provincia de Segovia, como medida de precaución ante la nieve acumulada y la situación hidrometeorológica que se registra en la cuenca del río Eresma.
Según detallaron fuentes del organismo de cuenca a través de un comunicado recogido por Europa Press, la operación comenzó a las 10:00 horas con el objetivo de generar un margen operativo que permitiera amortiguar posibles avenidas de agua.
El vertido se inició con un caudal de siete metros cúbicos por segundo, con la previsión de estabilizarse en torno a los seis, garantizando en todo momento la seguridad de la infraestructura y el abastecimiento de agua a la población.