«La única novedad en estas elecciones es Mañueco, Tudanca ya ha perdido»

Francisco Vázquez-ISRAEL L. MURILLO

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RICARDO G. URETA / FELIPE RAMOS / BURGOS
Valladolid

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PREGUNTA.- El hecho de que los partidos estén, en mayor o menor medida, postergando dar a conocer la composición de sus candidaturas electorales está alentando que la precampaña incida en las marcas políticas más que en los nombres. ¿Beneficia al PP por ser la marca mayoritaria o a partidos con un claro personalismo como Ciudadanos?

RESPUESTA.- Se ha producido en los últimos tiempos, y en eso es verdad que el Partido Popular ha sido el último en llegar, una renovación de los líderes de los partidos nacionales y puede parecer con esa renovación en las caras que existe cierto personalismo. No creo que sea por el personalismo de los propios líderes sino porque hemos pasado una época en la que los líderazgos han estado más atenuados y ahora, por el devenir político, da la sensación de que hay más personalismos. Yo no lo creo así, creo que los principios siguen siendo los mismos y no tienen que ver con el propio líder de cada partido.

P.- ¿El Partido Popular va a aprovechar el tirón que ha conseguido con Pablo Casado para que se emplee en la campaña electoral en Castilla y León?

R.- Pablo Casado va a estar constantemente en Castilla y León. Es verdad que tanto en Palencia como en Ávila, por donde es diputado nacional, tiene unos lazos que va a mantener y sí que va a tener una presencia permanente.

P.- ¿Y Juan Vicente Herrera estará también haciendo campaña por la región para el PP?

R.- Yo creo que sí. Va a estar haciendo campaña por su partido. Ahora está dedicado a la acción de Gobierno, pero en la campaña electoral por supuesto que va a participar.

P.- ¿En qué medida les preocupa que Juan Vicente Herrera deje de ser ese referente que gana elecciones que ha sido todos estos años?

R.- No puedo decir nada en contra de todos los presidentes del PP y de la Junta, pero sí tengo mucho que decir en favor de Juan Vicente Herrera. Aunque yo empecé en política con Juan José Lucas, fui su primer portavoz en las Cortes cuando él sustituyó a Lucas y por lo tanto no tengo más que palabras positivas para quien ha sido uno de mis mentores políticos. Sí que es cierto que tras un liderazgo fuerte como ha sido el de Juan Vicente Herrera, e incontestable de muchos años, como presidente no sólo del Partido Popular sino de la Junta de Castilla y León, puede parecer que se deja un vacío. Creo que Juan Vicente Herrera está colaborando con la dirección regional del partido desde hace más de año y medio y lo va a seguir haciendo. Está a nuestra entera disposición y es consciente de cómo se han hecho las cosas en Castilla y León después de este último año y me atrevo a decir que está satisfecho de cómo se ha hecho ese cambio en la presidencia del Partido Popular de Alfonso Fernández Mañueco, con el que está permanentemente en contacto para muchas de las cuestiones que se plantean tanto en el partido como en el Gobierno regional. Herrera es uno de los activos más rutilantes del partido, por no decir el que más, por eso en la actual dirección regional queremos que esa figura rutilante se siga manteniendo en la campaña.

P.- Recientemente Luis Tudanca derrochaba euforia junto a Pedro Sánchez por las opciones que el PSOE calcula que se le abren para producir un cambio de gobierno en la Comunidad. ¿Cómo valora esa euforia del candidato socialista?

R.- Decir Pedro Sánchez y decir Tudanca es la misma fotocopia. Lo verdaderamente relevante en este asunto es que los castellanos y leoneses vean cómo está gobernando Pedro Sánchez a nivel nacional para que sepan cómo gobernaría Luis Tudanca en esta Comunidad. Para el Partido Popular, dentro de la negatividad que supondría el desalojo de un gobierno a través de una moción de censura, al menos se ve cuál es el estilo de gobierno de unos y de otros. La forma en la que está gobernando Pedro Sánchez es muy negativa para nuestra Comunidad. Los resultados en Andalucía han cogido sorprendidos al socialismo a nivel nacional y también en nuestra Comunidad. El Partido Socialista no suma, ni sube, y esa euforia que quieren preconizar en Castilla y León no se de dónde les viene porque las encuestas precisamente no les dan un buen resultado. De cara a la galería, o a sus propios militantes, está muy bien que estén eufóricos, pero ellos saben en su fuero interno, y se les nota, que la izquierda no suma en esta Comunidad. Veremos a ver lo que plantean dentro de su estrategia política, pero creo que no es ni mucho menos para que el PSOE esté eufórico en Castilla y León.

P.- Se le ve muy tranquilo con Luis Tudanca como candidato del PSOE.

R.- Muy tranquilo.

P.- ¿No lo considera un rival serio como para poderles disputar la presidencia de la Junta?

R.- No quiero menospreciar a nadie. Nunca lo hago. Soy una persona bastante moderada en los planteamientos. Pero Luis Tudanca ya ha perdido unas elecciones. La única novedad en esta confrontación electoral es que el candidato del Partido Popular es Alfonso Fernández Mañueco. Los demás ya salen de perdedores porque se han enfrentado al Partido Popular y se han enfrentado a Juan Vicente Herrera, y les ha derrotado. Dentro de unos meses se volverán a enfrentar Partido Popular y a Alfonso Fernández Mañueco y volverán a salir derrotados. Y entre ellos, el que más Luis Tudanca, que parece que va a ser la segunda o tercera fuerza política de esta comunidad.

P.- El primer campo de juego de la precampaña ya está en marcha con las polémicas por la Sanidad y especialmente la Atención Primaria. ¿La Sanidad se le va a volver un problema al PP en campaña?

R.- Las fuerzas de izquierdas son las que están jugando con una sensibilidad de los ciudadanos que es la Sanidad. En Castilla y León siempre se ha dicho que tenemos una de las mejores sanidades del mundo y un sistema sanitario bastante bueno en general. Cuando llegan las épocas electorales, se juega mucho con la sensibilidad de las personas y la izquierda es lo que está haciendo ahora. Siempre lo ha hecho. En vez de arreglar las cosas en los despachos prefiere ponerse detrás de la pancarta. Luego, al día siguiente de gobernar ya dejan la pancarta, como pasó con Zapatero. Ellos son pancartistas que se creen que las cosas se arreglan o se mejoran, porque siempre se puede mejorar la gestión de cualquier Gobierno, poniéndose detrás de una pancarta. Consiguen sus fines, en algunos casos, que es desalojar al otro Gobierno y luego lo que hacen es dejar por los suelos esa gestión. Si les parece que la sanidad en Castilla y León no está bien que vayan a ver la sanidad de Castilla-La Mancha, de Andalucía y de otros sitios donde las mismas fuerzas de izquierdas que se ponen detrás de la pancarta en Castilla y León están haciendo un verdadero desastre con la gestión sanitaria en otras comunidades. No será solamente una cuestión de las comunidades autónomas, que tienen transferidas las competencias. El problema de la Sanidad en Castilla y León, si lo hay, es culpa de los socialistas y de su nefasta gestión durante la crisis económica y que ahora esos que están detrás de las pancartas tenían que haber reaccionado con el desastre económico que se ha producido en este país.

P.- Con pancartas o sin pancartas, los médicos se jubilan igual y corresponde a la administración autonómica cubrir esas vacantes.

R.- Con esto de las transferencias lo que han hecho algunos ministerios es dejación de funciones porque se están jubilando los médicos en toda España y no solamente en Castilla y León. Lo que pasa es que algunas comunidades autónomas como en Andalucía están peor y en Castilla y León no estamos todo lo bien que querríamos. Hay que poner en valor también lo que se hace bien. Cuando vas a Galicia y ves que tienen cincuenta y tantos consultorios y aquí tenemos 3.500 no se lo creen. Pero los hay. Esto evidencia una escasez de profesionales pero no sólo en la sanidad de Castilla y León. El sistema de salud, cuando se troceó en su momento, es el que tenía que haber previsto estas cuestiones. Hay una generación de médicos que se va a jubilar y que habrá que ir pensando que hay que sustituirlos de alguna manera. A ver qué hace el Ministerio de Sanidad, que cada cinco años tiene la obligación de evaluar las competencias transferidas de todo tipo, también desde el punto de vista económico y eso no se ha hecho. La ministra de Sanidad se tiene que poner las pilas y empezar a hacerlo. No estar mareando la perdiz.

P.- Ese discurso es ventajista. Lo malo es culpa del Ministerio y lo bueno, de la Junta. ¿Algo mal habrán hecho también?

R.- Todo es mejorable y por supuesto que estoy convencido de que no todo se ha hecho bien. Pero esa posición ventajista la hemos estado soportando de otras fuerzas políticas durante muchos años y ahora, cuando les toca a ellos gestionar, se están viendo las deficiencias y las carencias porque no tienen proyecto alternativo. Todas las comunidades autónomas son las máximas responsables en la gestión de la sanidad, pero el Gobierno de la nación ni en esta competencia, ni en otras como educación, puede hacer dejación de funciones. Los gobiernos de España tienen responsabilidad sanitaria como la han tenido para que no hubiera 17 cartillas sanitarias y cuando ibas a Valencia o Galicia no te dijeran que había que pagar. Y en algo tan importante como la ordenación médica colegial, que también es nacional, que es donde se ven verdaderamente las carencias de profesionales. El Ministerio no puede estar de brazos cruzados cuando sabe que en Castilla y León van a faltar médicos. Van a faltar médicos en toda España, pero en Castilla y León se van a notar más, se lo acepto. Pero es porque aquí hay una capilaridad en el sistema sanitario que no hay en otras comunidades autónomas en las que están más agrupados y a lo mejor se nota menos la falta de un médico en una comarca.

P.- ¿Cree que el consejero ha gestionado bien la sanidad?

R.- Creo que dentro de los recursos que tenía ha gestionado bien la sanidad. Otra cosa es que 16.000 millones de euros en facturas en toda España han tenido que producir recorte –yo prefiero ajustes– en la Sanidad y más en un sistema tan potente como tiene Castilla y León. Y digo potente porque llega a todos y cada uno de los rincones de la Comunidad. Se ha gestionado bien. Ahora, si usted me dice si puede gestionarse mejor le diría que sí, por qué no. Y todas las gestiones. La sensibilidad que hay en materia sanitaria no la hay en otros sectores. Por eso, que se juegue con esto y en vez de buscar soluciones ponerse detrás de una pancarta, no lo comparto.

P.- El PP en Andalucía no se ha cansado de vender ese discurso de que había que acabar con 40 años del Partido Socialista.Pues ustedes aquí no le van a la zaga. ¿Ese discurso no vale para Castilla y León?

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R.- No, no es válido por una cuestión. La única similitud que hay entre Castilla y León y Andalucía es que el Gobierno autonómico lleva muchos años. Pero después de ahí no hay ninguna similitud en absoluto. El desastre de gestión del gobierno de Andalucía en materia económica, de desempleo, de educación, de servicios sociales no se ha producido en Castilla y Léon. Estamos diciendo que había que cambiar un Gobierno ineficaz y en Castilla y Léon el Gobierno ha sido eficaz. Lo importante que tienen que valorar los ciudadanos es la gestión de ese Gobierno y en Castilla y Léon todos los indicadores dicen que en materia de educación, de servicios sociales, de desempleo estamos mucho mejor y por encima de la media nacional y de Andalucía. Los ciudadanos han penalizado al Gobierno socialista de Andalucía por la mala gestión que han realizado y no lo digo desde el punto de vista ideológico, lo digo por los indicadores que hay en esa Comunidad Autónoma y que son radicalmente distintos a los que hay en Castilla y León en esas competencias más importantes que tiene transferidas. Por lo tanto, hay que cambiar los gobiernos cuando lo hacen mal, cuando lo hacen bien como lo ha hecho la Junta de Castilla y León durante estos años, no hay que cambiar.