Las ventas en el extranjero se congelan
La Comunidad exportó entre enero y febrero mercancía por exactamente el mismo valor que en 2017, frente a un nuevo máximo histórico en España / El sector del automóvil contrajo sus ventas en un 14%
Variación internaual del comercio exterior en enero-febrero de 2018.-EL MUNDO
El motor exportador de Castilla y León directamente se ha congelado. Las empresas de la Comunidad no vendieron entre enero y febrero de este año ni un euro más, ni un euro menos, que en el arranque de 2017. Exportaron en esos dos primeros meses, para ser exactos, 2.481,6 millones de euros, lo que supone una variación con respecto a enero y febrero del pasado año de cero absoluto.
Son datos publicados ayer por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad. Pero si se toma como referencia el informe dado ayer a conocer por la Junta de Castilla y León, las exportaciones no se habrían congelado, sino que hubieran subido en un 0,1% en el periodo de referencia.
La diferencia estriba en que la Junta analiza las cifras en base al mes en que se realiza la operación, y no al mes de la recepción. Según estos cálculos, las exportaciones habrían alcanzado los 2.679 millones de euros.
Se tome una estadística u otra, la situación por la que atraviesa la Comunidad contrasta con el incremento que sí está percibiendo el comercio exterior español. Frente al frenazo castellano y leonés, el conjunto del país volvió a escribir un nuevo máximo histórico. En España, las ventas alcanzaron los 45.419 millones de euros; cantidad que significa un empujón del 4,4%.
Estadística a estadística, la Comunidad pierde peso en el reparto de la tarta exportadora. Concentra el 5,5% del total de exportaciones que se realizaron en España, cuando un año antes acaparaba dos décimas más. Aún así, todavía logra mantener la séptima plaza en cuanto a venta a otros países.
Y es que Castilla y León no fue la única Comunidad que ‘pinchó’. De hecho, en el listado figuran seis autonomías que han asistido a una caída de su nivel exportador, encabezado por Asturias y Murcia.
Lo que sí está claro es que la Comunidad mira ya por el espejo retrovisor aquellos años de récords absolutos, que se han visto truncados, de manera especial, por la desaceleración experimentada en la capacidad del sector automovilístico de colocar sus productos en el exterior. La dependencia de Castilla y León a las cuatro ruedas lleva parejo que cualquier alza o caída repercuta de forma directa en la cuenta final de resultados.
Aunque el automóvil continúa siendo el motor económico –el 45% de todo lo que exporta la Comunidad tiene como producto estrella los vehículos–, éste va perdiendo gas. Sólo entre enero y febrero, las empresas vinculadas al coche colocaron en el extranjero mercancías por valor de 1.123 millones de euros. Eso representa un 14,1% menos que en el mismo periodo del año anterior.
Fue, en cambio, el sector de la alimentación, bebidas y tabaco el que permitió equilibrar la balanza. Desde que arrancara el año, ha logrado ventas en el exterior por encima de los 303 millones de euros; una cuantía que representa un incremento del 15,6% en relación a 2017.
También contribuyó el auge de las exportaciones del sector de bienes de equipo. Los 350 millones de euros vendidos suponen una subida del 13,4% sobre los datos de enero y febrero de 2017.
La primacía del sector del automóvil motiva que sea Francia el país que más compra a empresas castellanas y leonesas –el 23% de todo lo que Castilla y León exporta va a parar a Francia–. De ahí que una variación, aunque sea mínima, en las ventas al país galo se note con fuerza en la balanza final. En el periodo comprendido entre enero y febrero, las ventas de productos a Francia disminuyeron en un 3,1%.
En cambio, Castilla y León ha intensificado los intercambios comerciales con Marruecos, donde las empresas de la Comunidad venden ya el 9% de todo lo que exporta. Llama la atención el auge que han experimentado las exportaciones a México. En dos meses se han duplicado en relación al año anterior.
El parón en las exportaciones no fue generalizada en toda Castilla y León. Hubo siete provincias que protagonizaron incrementos, más o menos significativos, en la venta de mercancías en otros países. Por este orden: León, Salamanca, Zamora, Burgos, Segovia y Soria. Sin embargo, sus cuentas positivas no fueron suficientes para contrarrestar las reducciones sufridas por las provincias de Ávila, así como de Palencia y de Valladolid, ambas lastradas por las mermas en las ventas del sector del automóvil.
LOS DOS EXTREMOS
En la Comunidad se dan los dos casos más extremos del país.León se convirtió en la provincia española con un mayor aumento de las exportaciones en esos dos primeros meses del año. Alcanzó prácticamente los 300 millones de euros vendidos, es decir un 78% más que a inicios de 2017. El principal empuje vino dado por los bienes de equipo, que dispararon sus ventas en un 165% en sólo dos meses.
En el otro extremo se situó Ávila, con un desplome del 23,3% en su nivel de exportación, que le convirtió en la provincia española con el mayor porcentaje reductor. A eso contribuyeron las caídas del sector de la alimentación y de los bienes de equipo.
Pese a todo, Castilla y León continuó en su conjunto vendiendo fuera más de lo que compró. Frente a los 2.481 millones vendidos, compró en el exterior bienes por valor de 2.169 millones de euros. Los descensos cuantificados en la parte correspondiente a las exportaciones no impidieron a la Comunidad contabilizar superávit en los dos primeros meses. No en vano, las importaciones descendieron en ese periodo por encima del 3,5%.
Según el informe del Ministerio, ese superávit se cifró en 312 millones de euros. La Junta de Castilla y León, en su informe, eleva el superávit de la Comunidad hasta los 505 millones en dos meses.
No fue el caso de Valladolid, ni tampoco de Ávila o de Salamanca. Sus empresas adquirieron en el exterior productos por un mayor importe de lo que vendieron. En Valladolid, las ventas fueron de 925 millones de euros, mientras que las compras superaron los 1.277 millones. Su balanza comercial, por tanto, se tiñó de números negativos (una diferencia de 351 millones).