La juez pide identificar al cuarto jugador del vídeo de la menor de Aranda
La defensa de los ex jugadores de la Arandina investigados por agresión sexual a una niña de 15 años plantea más testigos

El abogado Luis Antonio Calvo, a la salida del juzgado.-L. V.
Tras conocer que la juez de Aranda de Duero (Burgos) que investiga la presunta implicación de tres jugadores de La Arandina en una agresión sexual a una menor, ha decidido aceptar únicamente el testimonio del cuarto jugador, -cuando la Policía Nacional verifique su identidad-, así como la prueba psicológica a la adolescente, la defensa ha presentado recurso para argumentar la necesidad de llevar a cabo otras pruebas testificales que pueden ser de utilidad como una joven que estuvo tomando vinos con los investigados el día de autos, después de la supuesta agresión sexual a la menor denunciante.
Según la defensa llegó incluso a subir al piso. «Ojalá la juez lo reconsidere y pueda prestar declaración», confía el abogado de Víctor Rodríguez, Rafael Uriarte. Para la defensa, el caso dará un giro cuando la juez escuche al cuarto jugador. «Entendemos que será citado dentro de poco y que traerá luz», insiste el letrado esperanzado porque poco a poco «todo está quedando muy claro». La decisión del tribunal de esperar a que la Policía Nacional verifique la identidad del testigo y compruebe si efectivamente es él el que aparecía en el video que grabó la menor el 24 de noviembre, es «algo lógico» para una defensa que espera que no se dilate en el tiempo. «En las causas con presos, la celeridad es absoluta para no dilatar la privación de la libertad más del tiempo necesario”, explica a sabiendas de que, el problema en este caso ha sido la fecha. «La Navidad lo ha desbaratado todo», lamenta.
Porque treinta y siete días en prisión, aunque sea provisional, «hunde a cualquiera». «Víctor está un poco hundido; están perplejos porque no han hecho nada», defiende Rafael Uriarte, consciente de que aunque la cárcel de Burgos es vieja, está con su compañero, Carlos Cuadrado ‘Lucho’; los funcionarios son agradables y lo que es más importante, la población reclusa «les ha creído a ellos y les tratan bien». «No están mal considerados pero están privados de libertad», apremia.
En la localidad vallisoletana de Villanubla permanece el más jóven de los tres, Raúl Calvo, de 19 años. «Está cada vez peor», explica su abogado José Ángel Álvarez, quien aclara que su defendido no se ha visto implicado por ahora en ningún altercado con otros reclusos. «Su principal problema es estar ahí», advierte al recordar que el joven comparte habitación con un preso de confianza.
En tono muy serio, la juez que instruye el caso ha hecho un llamamiento a las partes para que se mantenga una actitud de prudencia ante el temor que se pueda estar «estropeando la investigación».
Están los tres en prisión provisional comunicada y sin fianza, investigados por su presunta implicación en la agresión sexual a una niña arandina de quince años pero no están todos en la misma situación. Y es que, según consta en la denuncia que presentó la menor junto a su padre el pasado 11 de diciembre, cuando la adolescente subió a la vivienda de los futbolistas, el 24 de noviembre; aunque los tres la desnudaron, en contra de su voluntad, y la obligaron a realizar determinadas prácticas sexuales, solo uno de ellos, la sometió posteriormente a una violación.
Según explica a este periódico el abogado de la acusación popular, la Fundación Clara Campoamor, de resultar condenados, este último se podría enfrentar a una pena mayor por doble agresión. «Habría que ver si se entiende como dos delitos, que supondría la aplicación de dos penas iguales o la pena en grado superior o si es un delito continuado», explica Antonio Calvo.