MEMORIA ANUAL DE LA RIS3
Los recortes públicos frenan en seco la I+D
La Junta admite que los indicadores de su Estrategia no despegan y anuncia para enero un «revolcón» con nuevos objetivos / El gasto sobre el PIB está estancado a niveles de 2013 y sólo mejora la investigación científica y la captación de fondos europeos
-EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN
El pasado jueves, 26 de octubre, el Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León aprobaba la memoria del segundo año de la Estrategia de Investigación e Innovación (2014-2020).La información oficial se limitaba a precisar que había movilizado 1.212 millones en 2015. Ningún rastro de la evolución de los 28 indicadores estratégicos y específicos que marcan posibles avances o retrasos. Ninguna comparación con el año anterior, pese a que son 15 millones menos. Una información plana que oculta que algo va mal en la llamada RIS3.
De los 28 indicadores estratégicos y específicos establecidos para evaluar la actuación de la Comunidad en I+D y en sociedad de la información, Castilla y León sólo avanza en dieciséis y está estancada o retrocede en doce (ver cuadro).
Los principales objetivos, marcados por la propia Junta como prioritarios, no despegan. El último dato oficial de porcentaje de gasto en I+D sobre el PIB (2015) revela un estancamiento en el 0,99% y el Gobierno regional ya se plantea rebajar el objetivo del 1,50% para 2017 y del 2% para 2020. Tampoco avanza, sino todo los contrario, el gasto en innovación tecnológica, que registra un recorte progresivo de 474,4 millones en 2013 a 408,4 millones en 2015. Nada que ver con el reto de alcanzar los 750 millones este año y los 900 en 2020.
El porcentaje de gasto en I+D ejecutado por las empresas sigue perdiendo peso y su último dato (2015) es incluso inferior a 2014 y a 2013, y se aleja del reto del 64% y 66% en 2017 y 2020.
Los dos años de la que se presentó como la joya de la corona en estrategia regional revelan un estancamiento con alguna excepción. La más significativa se produce con la notable captación de fondos de la Unión Europea (FPL y H2020), que Castilla y León conseguía el 2,01% del país en 2013 y se supera el reto de 2020 al lograr un 3,8% en 2014 y un 2,9% en 2015.
Avanzan los mayores de 65 años que usan internet, las publicaciones científicas y las patentes solicitadas por las universidades.
Ante este panorama sombrío, la Junta «va a pegar un buen revolcón» a la Estrategia y se van a replantear los objetivos, según confirma el Comisionado para la Ciencia y laTecnología, Juan Casado. «Nada ha ido perfecto», precisa el responsable de la ejecución de la RIS3, quien atribuye el estancamiento en gasto en I+D a que «se ha caído el gasto público».
Casado sostiene que las memorias de 2014 y 2015 reflejan «los años más duros de la crisis». No está satisfecho con los resultados, pero advierte de que ahora sí se está ejecutando el Presupuesto de gasto de la Junta en I+D y sociedad de la información. «Antes no». Es una realidad que la memoria de 2015 reconoce:la Junta dejó de gastar 43,4 millones del presupuesto inicial en I+D+i (36) y sociedad de la información (7,4), si bien pudo compensar estos recortes con otros «subconceptos» para afirmar explícitamente que sólo se ejecutó el 85,3% del total.
La evaluación intermedia y la revisión de la Estrategia se presentará en enero. Junta, empresas, cluster y universidades están en un proceso de debate que culminará con una «simplificación» del documento, que significará «una vuelta del calcetín», en palabras de Casado, para dotarla de una mayor apuesta por la especialización.
Recogerá novedades en ámbitos como la Industria 4.0, la compra pública innovadora y una mayor coordinación entre universidades y empresas, explica el Comisionado.
La actualización de la estrategia no es algo excepcional en Castilla y León. Lo está haciendo la ComisiónEuropea, el gobierno central y el resto de regiones.
Casado asume «como utópico» lograr el 2% de gasto en I+D sobre PIB, pero ve factible un aumento en el objetivo de patentes, investigación científica de las universidades y captación de fondos de la UE. Por el contrario, admite que para 2020 será poco menos que imposible que el cien por cien de la población tenga cobertura de banda ancha a velocidades de 30Mpbs o superiores «y habrá que rebajar» el objetivo. En definitiva, una ambiciosa estrategia sobre el papel, que no despegaba y que en breve cambiará.