RICARDO RIVERO
«Personas, personas, personas... Hay que invertir en plantilla, no en edificios»

Ricardo Rivero.-MARTA CEREZO
«Personas, personas, personas», responde Ricardo Rivero (Palencia, 1969) al ser preguntado por los ejes de su candidatura. Licenciado y doctor en Derecho por la USAL, de cuya facultad fue decano de 2012 a 2017, especialista en regulación económica y corrupción, el que fuera Defensor del Universitario asegura que «invertirá en plantilla y no en nuevos edificios» de ser elegido rector.
«Hemos perdido cientos de profesores y personal de administración y servicios», advierte el candidato, crítico con la «falta de empatía» del equipo rectoral del segundo mandato de Hernández Ruipérez. «No se ha defendido a los estudiantes frente a la subida de tasas. Se ha desconsiderado mucho a quienes esperaban su promoción o una oportunidad para iniciar la carrera docente e investigadora. Se ha precarizado una parte de la plantilla...», enumera Rivero. El catedrático de Derecho Administrativo apuesta por una universidad que defienda el medio ambiente y la igualdad en todos los ámbitos.
Y todo desde una «gestión mucho más transparente». «Se podrá conocer por fin el destino de cada euro gastado por la Usal y de cada minuto de tiempo dedicado por el equipo de gobierno para realizar nuestro programa», subraya el palentino, convencido de que sus conocimientos en innovación aplicada a las instituciones públicas y su experiencia con los procesos de mejora de las organizaciones administrativas serán de provecho para la institución. En su equipo estarán Ana B. Ríos, Javier González Benito, Efren Yidiz, Enrique Cabero, Purificación Galindo, José María Díaz, Izaskun Álvarez, Susana Pérez Santos y Fernando Almaraz.
Preguntado por los retos a los que se enfrenta la Usal, apunta en varias direcciones, citando como prioridades «recuperar plantilla de docente», «mejorar la motivación del PAS» y rebajar las tasas universitarias hasta situarlas en la media del país. «Así podremos atraer y mantener más estudiantes y realizar verdaderamente la igualdad de oportunidades en la educación superior», remarca.
Pero no son los únicos retos a encarar, a juicio de Rivero. «La transformación digital de la administración universitaria es un desafío importante que el actual equipo tampoco ha sido capaz de realizar. Han perdido ocho años, pero mi condición de experto en esta materia me permitirá compensar tanto despropósito en una cuestión crucial», advierte el candidato que dedicará también especial atención al Espacio Euroiberoamericano de Educación Superior. «Podemos convertirnos en el gran puente educativo entre América y Europa», subraya.
Rivero se define como un hombre «fascinado» por la cultura, un lector voraz que saca tiempo para correr 40 kilómetros a la semana y que acostumbra a hacer la compra y cocinar para la familia. Un hombre convencido de que «invertir en educación pública de calidad es clave para formar personas en los mejores valores democráticos».
«La Universidad debe ofrecer el mejor ejemplo de transparencia, participación y capacidad crítica frente a los abusos y corruptelas del poder», defiende el candidato, preocupado por que casos como los plagios del rector de la Universidad Rey Juan Carlos dañen la imagen de la universidad española. «Miguel de Unamuno es para mí el paradigma del buen rector. Nuestros estudiantes deben recordar su posición de constante defensa de la integridad, la razón frente a la fuerza y la oposición al poder incluso en los momentos más difíciles», concluye.