El comité de Nissan espera firmar el convenio a finales de septiembre

Hasta el momento se han producido 5 bajas voluntarias y los traslados aún están pendientes

Imagen de archivo de una reunión del Comité de Nissan con los trabajadores.-ICAL

Publicado por
Antonio García

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El plazo de tres meses que se dieron el pasado 15 de junio el comité de empresa y la dirección de Nissan para alcanzar un acuerdo sobre el convenio de Renault es posible que se cumpla, pese a estar el verano de por medio.

El secretario del comité, Felipe González, expresó ayer su confianza de que antes del próximo 30 de septiembre esté redactado por ambas partes el convenio de Renault, tal y como acordaron in extremis en la madrugada del 15 al 16 de junio después de unas negociaciones intensas y casi al límite.

Los representantes de los trabajadores aceptaron asumir, en líneas generales, unas condiciones similares a las recogidas en el actual convenio de Renault, tal y como había exigido el responsable de la Alianza Renault-Nissan, José Vicente de los Mozos, para que la planta abulense no se cerrara.

Además, ese paso implicaba la asunción de que la que ha sido fábrica de vehículos durante seis décadas, se reconvierta a partir de 2020 en una fábrica de recambios para la Alianza en Europa.

González explicó ayer, tras la concentración para condenar los atentados de Cambrils (Tarragona) y Barcelona, donde Nissan tiene una de sus sedes en España, que el plazo para culminar la redacción del convenio de Renault permanecerá abierto hasta el próximo 30 de septiembre, aunque puede ser que esté cerrado antes.

Se trata de la misma fecha fijada para aquellos trabajadores de la planta -actualmente en torno a 470- que quieran adherirse a las bajas incentivadas o que soliciten el traslado a otras plantas. Por el momento, según el secretario del comité de empresa, han sido cinco los empleados que han solicitado la baja, mientras que el asunto de los traslados «aún está pendiente», aunque quienes deseen hacerlo todavía disponen de casi un mes y medio.

Todos estos pasos se han visto interrumpidos o ralentizados por las vacaciones veraniegas, que culminaron ayer con el retorno de la plantilla al trabajo en una fábrica que se sumó a las 12.00 del mediodía al minuto de silencio del resto de centros en España de la multinacional nipona. Los pasos que se han dado y los que falta son fruto del preacuerdo refrendado hace poco más de dos meses en asamblea por la plantilla, horas después del acuerdo final entre ambas partes, tras meses de tensas negociaciones entre comité de empresa y dirección de la compañía. De esa manera, pese a las reticencias de la plantilla por el cambio de actividad y la pérdida salarial y de derechos, la planta abulense se mantendrá abierta, aunque pasando a fabricar componentes del automóvil a partir del año 2020.

A partir del refrendo de la plantilla y de los servicios jurídicos de los sindicatos, la representación sindical y la compañía se dieron un plazo de tres meses para «ultimar cada detalle», antes de proceder a la firma definitiva del acuerdo definitivo.

El convenio que resulte de estas negociaciones entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2018, una vez expirado el 31 de diciembre de 2017 el convenio actual.

Según explicó ayer Felipe González, en torno al próximo 30 de septiembre se espera que pueda arrancar «la actividad en serie de la recuperación de los coches del Navarra». Pese a que esta semana habrá reuniones entre ambas partes, el secretario del comité de empresa advirtió de que se trata de reuniones «no relevantes».

Después de referirse a la presentación ayer de la nueva responsable de Recursos Humanos para España, Felipe González indicó respecto a la producción en Valladolid, que la empresa «está valorando cómo y cuándo hacerla», porque a su juicio «puede haber cambios». Sobre el periodo de formación en la capital vallisoletana por parte de la plantilla de Ávila, avanzó que esa circunstancia está prevista para finales de este año o principios del próximo.

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El punto fundamental del preacuerdo alcanzado hace dos meses se centra en la aceptación de las condiciones similares a lo recogido en el actual convenio de Renault, lo que supondrá un descenso considerable de los salarios. Además, se minimizaron los traslados a Valladolid mediante un ERTE para formación, con un complemento de hasta el 100% y se obtuvo una garantía para los trabajadores en Ávila, manteniéndose el empleo actual hasta finales de 2019, cuando se dejará de fabricar vehículos, para después dejar la plantilla en la factoría a partir de 2020 en torno a los 200 o 250 empleados. Después se irán recuperando hasta 2024.