El Común pide la exención de idiomas para los alumnos con mala audición
La Consejería de Educación considera «perjudicial» la actual situación de los estudiantes con estos problemas al limitar el fin de sus estudios de bachillerato
El Procurador del Común solicitó a la Consejería de Educación la elaboración de una nueva normativa en la que se establezca requisitos y procedimientos de exención de la materia de Primera Lengua Extranjera de bachillerato para los alumnos con necesidades educativas especiales.
Esta iniciativa surge tras presentarse una queja en la que se exponía los problemas y dificultades que los alumnos con problemas de audición atraviesan para lograr aprender una segunda lengua.
Como se sabe, una orden del 2014 relativa a la exención en materias de bachillerato para alumnado con necesidades especiales, en la que se contemplaba la posibilidad de exención parcial o total de las asignaturas de Educación Física y Lengua Extranjera para este sector, fue derogada tras la aprobación otra normativa en el 2016. A pesar de que esta nueva disposición establece «los requisitos y el procedimiento para la exención de la materia de Educación Física, y las convalidaciones entre asignaturas de las enseñanzas profesionales de Música y de Danza», también descarta la posibilidad de eximir a los alumnos de cursar la materia de Lengua Extranjera, «limitándoles la opción de culminar los estudios de bachillerato y continuar estudios universitarios.»
Tanto la primera orden como la segunda buscan beneficiar a aquellos alumnos de bachillerato con necesidades educativas especiales derivadas de graves problemas de visión o motricidad, así como aquellos que excepcionalmente requieran de esta posibilidad.
Por tal motivo, según expone el comunicado del Procurador del Común, la propia Consejería de Educación «ha considerado que la situación actual es perjudicial» para dichos estudiantes y se ha solicitado a través de una resolución, impulsar la normativa para que nuevamente se incluya esta materia.
De esta manera, y tras la aceptación de la resolución, la Consejería estudia la forma de cambiar la actual normativa que podría ser aplicada el próximo inicio de curso para corregir la complicada situación que muchos de estos estudiantes enfrentan.