Los coches vuelven a las autopistas
Las cinco vías de peaje de Castilla y León elevan un 4,8% el tránsito de vehículos / El tráfico es aún 10% inferior al registrado antes de la crisis / Cada día circulan de media 9.459 turismos y camiones

-EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN
Los conductores regresan, poco a poco, a las autopistas. Los cinco corredores de pago explícito que transitan por suelo castellano y leonés encadenaron en 2016, en su conjunto, el tercer ejercicio consecutivo de crecimiento. Cada vez menos vehículos, tanto ligeros como pesados, esquivan los 250 kilómetros de asfalto de la red: la AP-1 que une Burgos con Armiñón; la AP-51 que enlaza ávila con Villacastín; la AP-61 entre Segovia y San Rafael, la AP-66 que conecta León con Asturias, o la AP-71 (León-Astorga).
Estas cinco autopistas experimentaron, sin excepción, aumentos más o menos significativos. La contribución al alza de cada una de ellas hizo que, según los datos del Ministerio de Fomento, la red de autopistas de Castilla y León anotara una subida del 4,8% en el número de vehículos, tan sólo cinco décimas por debajo de la red nacional, formada actualmente por 27 corredores.
Traducido, esta subida significa que 9.459 motos, coches, camiones, furgonetas, autocares... circularon de media al día por esas cinco autopistas estatales, frente a los 9.026 que lo hicieron en 2015.
Pisaron de nuevo el ‘acelerador’, sí, pero las autopistas siguen ‘vacías’ si se comparan con los datos registrados en 2007, cuando la intensidad media diaria superaba los 10.500 vehículos.
Desde aquel momento, la crisis económica no hizo más que expulsar conductores de esa red en favor de las carreteras convencionales. Entraron en caída libre, alcanzando en 2013 su pico más bajo. Por ello, pese a la recuperación observada, quizás por la primera rebaja del precio de los peajes en 2016, las autopistas aún están un 10% menos concurridas que al arranque de la recesión económica. Se sitúa a niveles de 2011.
El tráfico rodado de vehículos pesados, del mismo modo, crece, pero a una velocidad mucho más reducida. Según los datos del Ministerio, la circulación de vehículos pesados creció un 3,7% –una décima menos que a nivel nacional–. El pasado año, transitaron por ellas 1.226 al día.
No todas las autopistas de Castilla y León han tenido la misma acogida entre los conductores. De hecho, tres de ellas figuran entre las seis de España con menores porcentajes de crecimiento. Este es el caso de la vía que une Ávila y Villacastín a la altura de la AP-6 (Madrid a Coruña), la León-Campomantes y la Burgos-Armiñón.
La primera de ellas tan sólo vio cómo se incrementaba el paso de vehículos en un 3,2%. Sus 23,1 kilómetros fueron utilizados por 8.025 conductores al día durante el pasado año. Exclusivamente la autopista Ocaña-La Roda tuvo un menor crecimiento.
El tránsito de vehículos por la segunda autopista con menor crecimiento de Castilla y León, la que lleva de León a Asturias, fue de 8.240 vehículos al día de promedio, un 3,8% más que un año antes. Este bajo porcentaje hace que sea la que en menor medida haya recuperado los niveles previos a la crisis: todavía está a un 20% de distancia.
Tampoco experimenta una mejoría muy rápida la autopista Burgos-Armiñón, a falta de un año para su liberalización. Pese a seguir siendo la vía más transitada de las cinco, a mucha distancia del resto, lo cierto es que los 19.374 vehículos diarios, sólo representan un 4,24% más que un año antes. Todavía se situaría un 19% por debajo del flujo de vehículos que concentraba en 2007.
Por el contrario, la que parece haber cogido más ritmo en el último año es la León-Astorga. Los 4.172 vehículos diarios que circularon por sus casi 38 kilómetros son un 8,4% más que en 2015, siendo así la sexta vía de alta capacidad de España con un mayor aumento de la IMD. Le superan, entre ellas, tres autopistas nacionales que han quebrado (el radial entre Madrid-Navalcarnero, la Madrid-Toledo y la Cartagena-Vera) y para las que el Gobierno trata de acordar una salida. Aún así se encuentra un 18,6% por debajo de los registros de 2007.
A continuación del corredor León-Astorga se sitúa, por ritmo de crecimiento, los 27,7 kilómetros que separan Segovia-San Rafael. En 2016 fueron 7.386 el número de vehículos que pisaron su asfalto, un 7,2% por encima del dato de 2015.
Similares posiciones ocupan estas cinco autopistas si se analiza cómo ha evolucionado el paso de camiones. En este caso, los mayores incrementos se vivieron en la Segovia-San Rafael y en la León-Astorga. La que lleva de Madrid al País Vasco, por Burgos, es a la que más le dieron la espalda los camioneros en los años más duros de la crisis, hasta el punto de que el año pasado transitaron un 42% menos de los que lo hacían en 2007.