Educación
Titulados universitarios a la ‘caza’ de empleo
El 36% de los graduados en las universidades públicas de la Comunidad logró un empleo al año de finalizar sus estudios y un 60% lo tenía cuatro años después / Un estudio del CES sitúa a Valladolid como la institución con mejor tasa

Titulaciones con mayor tasa de inserción a los cuatro años.-El Mundo de Castilla y León
«La universidad no debe moverse por criterios económicos». El consejero de Educación, Fernando Rey, tiene claro que el futuro mapa de titulaciones en Castilla y León, el que se mueve ahora por los despachos, «no lo debe imponer el mercado». Sin embargo, hay estadísticas que pueden ayudar a tomar decisiones.
Un estudio, elaborado por el Consejo Económico y Social, aún en fase de borrador, realiza un repaso a la inserción laboral de cada una de las titulaciones que se cursaban en la Comunidad en 2010, si bien desde esa fecha la Universidad ha experimentado cambios sustanciales.
Toman como referencia los aproximadamente 11.000 universitarios que se colocaron el birrete ese año en una de las cuatro universidades públicas de la Comunidad y buscan su pista para saber si habían encontrado empleo al año, a los dos años, a los tres y a los cuatro años después de haberse graduado.
Según este estudio, el 36% de los titulados universitarios –4.000 en total– encontró su primer empleo al año de concluir sus estudios. La mitad ya lo había logrado al segundo año y el 60% –más de 6.600 titulados– a los cuatro años.
El CES destaca que estos datos resultan «significativos», teniendo en cuenta que todo el periodo cubierto por este proceso de integración laboral tiene lugar durante la crisis económica.
La Universidad de Valladolid, en base a los datos que maneja el CES, es la institución académica con mejores tasas de inserción, que llegaban al 65,5% de sus 3.849 estudiantes graduados en 2010 al transcurrir los primeros cuatro años.
A continuación se situaría la Universidad de Burgos, con una tasa de inserción global del 64,2% desde 2010 (año de graduación) a 2014 (año de referencia). Es decir unos 810 de sus 1.260 titulados.
Le seguiría León, con un 55,5% de sus 2.000 graduados, y cierra el listado la Universidad de Salamanca, con un 54,2% de sus 4.000 titulados. O lo que es lo mismo, algo menos de la mitad de los universitarios que obtuvo el título por la Universidad salmantina no estaba trabajando en la fecha del estudio.
El lugar de la tabla cambia si se observa cuál era la tasa de inserción laboral de los titulados al año de finalizar sus estudios. En este caso es Burgos la Universidad que arranca con un índice de inserción más alta en 2011, con un 39,4%, un punto más que en Valladolid.
Analizando así los datos es la Universidad de León la que cierra el ranking de instituciones públicas de la Comunidad, con un 31,6% justo un año después de concluir las carreras.
Esas tasas de inserción varían sustancialmente de una titulación a otra, así que dime qué estudias y te diré qué probabilidades tienes de colocarte en el plazo de cuatro años. Eso sí, el borrador del estudio del CESno profundiza en qué tipo de contrato tienen los empleados, ni cuál es su duración, ni siquiera si trabajan en algo relacionado con lo estudiado.
Las ramas de conocimiento de los titulados en 2010 que presentó una mayor tasa de empleo en 2014 fueron las relacionadas con las Ingenierías y las Ciencias de la Salud. Son las que más salidas profesionales tienen o, al menos, las que antes encuentran un puesto de trabajo. Así, graduarse como Ingeniero en Electrónica o en Ciencias Actuariales y Financieras, ambas por la Universidad de Valladolid, supuso el pleno empleo para sus titulados. En porcentajes superiores al 90% se situarían Odontología, Ingeniería Técnica en Informática de Gestión, en Medicina, Ingeniería de Organización Industrial o la Diplomatura de Óptica.
En el otro extremo de la balanza se hallan las titulaciones relacionadas con las Humanidades, tales como Historia e Historia del Arte, Filología Hebrea, Árabe o Portuguesa y Biblioteconomía.
Las salidas profesionales también varían de una universidad a otra. Así, haberse graduado en Burgos como Ingeniero de Organización Industrial supuso para el 85,2% de sus 27 titulados en 2010 encontrar un empleo al cabo de cuatro años. El 70% ni siquiera tuvo que esperar más de un año para hacerlo.
Parecido fue el porcentaje de inserción para aquellos que optaron por convertirse en diplomados en Terapia Ocupacional o los licenciados en Química. El 81,8% de los 55 graduados en Ingeniería Técnica en Informática se colocó pasados cuatro años; exacto porcentaje que los once maestros especializados en Educación Musical.
Las cinco titulaciones con mayor progresión laboral entre los titulados por la Universidad de León (50 titulaciones) se encuentran en Ingeniería Industrial, la Diplomatura de Fisioterapia, o en Ciencias Actuariales y Financieras o en Investigación y Técnicas de Mercado. Todos ellos presentan un índice de empleo por encima del 80%. Les acompañan los ingenieros informáticos, con un 75,6% de inserción.
En cuanto a la Universidad de Salamanca sobresale la Licenciatura en Odontología de entre todas sus 78 carreras. Hasta un 96% de sus 26 graduados en 2010 halló un puesto de trabajo antes de los cinco años. Le siguen los Ingenieros Técnicos en Informática de Gestión, con un 90%. Les costó arrancar a los 111 licenciados en Medicina. El primer año menos de un 10% estaba trabajando. Al finalizar 2014 lo estaba haciendo un 90%. En cambio, los ocho ingenieros en Geodesia que finalizaron sus estudios en 2010 lograron empleo al año siguiente, pero en 2014 sólo lo conservaba el 87%; idéntica tasa que los Ingenieros en Informática.
Valladolid puede presumir de que dos de sus 70 titulaciones lograron un 100% de inserción. Se trata de Ingeniería en Electrónica y la Licenciatura de Ciencias Actuariales y Financieras. Además, las tres siguientes carreras superan el 90% de inserción. En concreto, los Licenciados en Medicina obtuvieron un 94%, dos puntos más que los Ingenieros de Organización de Industrial, y cuatro más que los diplomados en Óptica y Optometría.
Pero hay carreras que no corren la misma suerte. En Burgos las probabilidades más bajas de encontrar un trabajo se dieron entre los titulados en Humanidades, Ingeniería Técnica de Obras Públicas, Licenciatura de Derecho, Comunicación Audiovisual o Ciencias Políticas.
En León, lo fueron los Ingenieros Técnicos Agrícolas en la especialidad de Hortofruticultura y Jardinería, los licenciados en Historia, los Ingenieros Técnicos de Minas en la rama de recursos energéticos o los licenciados en Geografía.
En el caso de Salamanca se observa que los graduados en tres titulaciones no lograron ni un empleo: los cuatro licenciados en Filología Hebrea, el único Ingeniero Técnico Industrial en el especialidad Textil y los cuatro diplomados en Biblioteconomía. Mejora algo la situación para los licenciados en Filología Árabe o para los que lo hicieron en lengua portuguesa.
En Valladolid los peor parados fueron los licenciados en Técnicas Estadísticas o en Historia del Arte, sólo el 25% tuvo trabajo a los cuatro años de titularse. Los que eligieron Filología Hispánica, los licenciados en Derecho o en Ingeniería Forestal, rondaron el 40% de inserción.