La enfermedad de Newcastle sigue sin control en Valladolid con dos nuevos focos con 152.500 pollos en Íscar y Tordesillas
La explotación de Íscar, con un censo aproximado de 27.500 pollos, aumentó la mortalidad de un 12,6 por ciento del censo tras la detección
Gallinas y pollos comiendo, en una imagen de archivo.
Un nuevo foco de la enfermedad de Newcastle. Las autoridades veterinarias de la Junta de Castilla y León notificaron dos nuevos focos de enfermedad de Newcastle en la provincia de Valladolid a tan sólo 54 kilómetros de distancia, con lo que ya son 15 en la provincia. En concreto y según informaron desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el primero en una granja de pollos de engorde (broilers) en el municipio de Íscar (comarca de Olmedo), localizado muy próximo a otros cuatro focos detectados recientemente en el mismo municipio; el segundo en otra explotación similar en el municipio de Tordesillas.
Provincia
Los focos de la enfermedad de Newcastle en Valladolid ponen en alerta a las OPAS
Diego González
La granja de broilers de Íscar, que no se encontraba vacunada frente a la enfermedad, tiene un censo aproximado de 27.500 pollos y la sospecha se comunicó el 5 de julio tras la detección de un aumento de mortalidad de un 12,6 por ciento del censo, informa Ical.
La granja de broilers de Tordesillas, que tampoco se encontraba vacunada frente a la enfermedad, tiene un censo aproximado de 125.000 broilers y la sospecha se comunicó el 6 de julio tras la detección de un aumento de mortalidad de un 0.56 por ciento.
En ambos casos, las muestras tomadas por parte de los Servicios Veterinarios Oficiales de la Junta de Castilla y León se remitieron al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, Laboratorio Nacional de Referencia de la enfermedad de Newcastle en España, donde se confirmó por PCR la presencia de una cepa velogénica del virus.
La primera aparición del brote fue con la alerta que se estableció el 16 de junio en una explotación de Aldea de San Miguel, antes de este caso no se habían registrado sucesos similares en la avicultura de la provincia de Valladolid.
Fuentes del departamento que dirige Luis Planas informaron de que los servicios veterinarios adoptaron “inmediatamente” las medidas que impone la Comisión Europea, y se procedió a la “inmovilización inmediata de las granjas afectadas desde la fecha de sospecha”. Asimismo, se está procediendo a realizar el vacío sanitario de las granjas confirmadas y la destrucción de cadáveres, pienso y demás materias contumaces que pudieran vehicular el virus en una planta de tratamiento autorizada.
Junto a estas medidas, se estableció una zona de restricción alrededor de los focos. En los radios de tres y diez kilómetros hay 31 y once explotaciones comerciales con censo, de las que 39 ya pertenecen a otras zonas de restricción de focos anteriores. Asimismo, las mismas fuentes explicaron que se realizó la encuesta epidemiológica con objeto de conocer el posible origen y granjas en riesgo por movimientos de personas y vehículos.
La secuenciación parcial del virus realizada por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete muestra que el virus circulante en la provincia de Valladolid pertenece al genotipo VII.2, tratándose de un subtipo diferente al detectado en los focos de Valencia (genotipo VII.1.1), lo que corroboraría el descarte del vínculo epidemiológico entre ambos brotes.
Ante la situación de alarma expuesta el Consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental se va a reunir este jueves con las Organizaciones Profesionales Agrarias para poner sobre la mesa el contexto actual de la sanidad animal en Castilla y León.
Vacunación obligatoria
En este contexto, se ha establecido, mediante una Resolución del Director General de Producción Agrícola y Ganadera, la obligatoriedad de la vacunación en todas las explotaciones avícolas de producción y reproducción que no sean de autoconsumo, debiendo aplicarse, como mínimo, dos dosis en la pauta vacunal y debiendo garantizarse un nivel adecuado de inmunización mediante las pautas vacunales autorizadas, en todas las manadas incluidas en los municipios de las zonas de restricción de los focos activos.
Esta obligatoriedad se extenderá a las explotaciones de las provincias de Valladolid y Segovia a partir del 1 de agosto de 2026, y a todas las explotaciones de la Comunidad autónoma de Castilla y León a partir del 1 de septiembre de 2026.
Aunque la vacuna no proteja al 100 por ciento, sí que reduce el riesgo de que las aves se infecten, así como reduce la cantidad de virus excretado en las aves vacunadas e infectadas, por lo que limita el riesgo de diseminación del virus a nuevas granjas.
Desde el MAPA se recomienda reforzar la vigilancia pasiva, tanto en granjas avícolas como en aves silvestres, notificando a los servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha de enfermedad, así como las medidas de bioseguridad en las granjas avícolas, especialmente aquellas medidas destinadas a evitar el contacto con aves silvestres, incluyendo las medidas de profilaxis sanitaria, en particular la aplicación de adecuados programas de vacunación frente a la enfermedad.