La Diputación atenderá a 100 niños en comedores de verano
Esperan menos solicitudes este año, al igual que con las ayudas de emergencia
Comedores infantiles.-E. M.
Con la llegada de las vacaciones de verano y el cierre de los comedores escolares, la Diputación de Valladolid pone en marcha por segundo año consecutivo el servicio de comedor estival que pretende «que el cierre de los comedores no tenga consecuencias en la alimentación de los menores», según explicó ayer el diputado de Igualdad de Oportunidades y Servicios Sociales, Conrado Íscar.
El programa se pondrá en marcha a partir del próximo 1 de julio y va destinado a menores de 14 años con familias en riesgo de vulnerabilidad. Para recibir esta ayuda, será necesaria la solicitud del servicio en la propia institución provincial, aunque «el plazo no tiene fecha de cierre». Pese a que el día 1 de julio comienza el reparto a domicilio de comida, las familias con menores en esta situación podrán inscribirse más tarde. «Si se incorporan más familias se irán adaptando las rutas casi en 24 horas», afirmó. Un servicio que da la Diputación y que rechaza el Ayuntamiento de Valladolid ya que ya lo imparte la Junta.
Íscar incidió en que este servicio «permite dar una respuesta normalizada y flexible a los menores» hasta el reinicio de los comedores escolares. «Como todos los comedores no abren en la misma fecha, el servicio se prolongará como máximo hasta el 30 de septiembre», concretó el diputado.
Los menús se repartirán en dos rutas, una de ellas los lunes, miércoles y viernes, y la otra los martes, jueves y sábados, para atender la comida y la cena de todos los días de la semana de los menores de 14 años. «Los alimentos están adaptados a las necesidades y la edad de los menores, así como a posibles necesidades nutricionales especiales», concretó.
Un programa, que espera recibir este año menos solicitudes que las atendidas en su primera edición. «Esperamos poder contar con un número menor de solicitudes. Nos basamos en el descenso de los datos de las ayudas de emergencia social, que se han reducido en comparación a otros años».
El servicio de comedor estival de la Diputación atendió la pasada campaña a 114 menores de media, pertenecientes a 50 familias, de 26 municipios y con 9.584 servicios de comida a domicilio. El diputado aclaró que el coste en 2015 ascendió a 90.000 euros, debido a que al tratarse de un servicio a domicilio en el que en ocasiones incluye largos desplazamientos para solo un usuario «el coste se encarece un poco».
Las zonas más afectadas, es decir, con un mayor número de menores que necesitan esta ayuda alimentaria, son las cercanas a núcleos de población como Nava del Rey o Íscar, según datos del ejercicio pasado. Dentro del perfil más habitual, «el porcentaje más alto de estas familias son inmigrantes», comentó el diputado.
Además de prestar cobertura a los menores de forma puntual durante las vacaciones estivales, el Servicio de Comida a Domicilio sirve de forma permanente a unas 190 personas mayores dependientes de la provincia.
El diputado de Igualdad y Servicios Sociales adelantó en la rueda de prensa ofrecida ayer, que actualmente la Diputación de Valladolid está negociando con la Junta de Castilla y León y otras entidades como Cruz Roja o la Fundación La Caixa, en un «programa piloto, que va a intentar prestar este servicio a través de tarjetas», y que la institución autonómica presentará próximamente.
Íscar, no quiso profundizar en los detalles de este nuevo programa que impulsarán varias instituciones, lo que sí que adelantó, es que «la apertura de los comedores escolares -en verano- no es la mejor forma para cubrir esta necesidad», por lo que dio a entender que este programa piloto no haría uso de ellos.