CABEZÓN DE PISUERGA
«Llevo medio siglo aquí y todos los años rellenaban porque cedía y había grietas»
Los vecinos aseguran que se veía venir / Ahora tienen que rodear 14 kilómetros para ir al médico
Catorce kilómetros tendrá que recorrer ahora Ángel para disfrutar de un baño en la piscina municipal o para pasar la tarde en el hogar del jubilado. Lo que antes se encontraba a un kilómetro escaso y se podía ir andando, ahora se ha multiplicado sobremanera y es preciso coger el coche. Él vive en el centro el municipio, como 2.200 vecinos más. Pero al otro lado del puente residen en torno a 1.400 personas, que tendrán que dar el mismo rodeo para ir al consultorio médico, a por medicinas a la farmacia, a hacer gestiones a los bancos o incluso para ir a misa o acercarse al cuartel de la Guardia Civil.
«Hace diez años que lo tenían que haber reparado», se lamenta Ángel que ayer se acercó, hasta donde le dejaron, porque el puente se encuentra vallado, a ver lo que siempre pensó que sería una muerte anunciada. «El problema viene de hace mucho tiempo y se sabía porque pasaban camiones enormes», apunta.
Es entonces cuando se acerca Aurelio y le recuerda las manifestaciones que hicieron «hace bastantes años» para impedir que por este puente del siglo XVI pasasen camiones. «Y lo único que conseguimos fue limitar la carretera al tráfico pesado menor de 20.000 kilos. Pero aún así, seguían pasando trailers y la Guardia Civil no ha hecho nada por impedirlo», subraya este vecino de Cabezón de Pisuerga.
«Entre todos la mataron y ella sola se murió», asegura mientras ve impotente como parte del símbolo del municipio se ha desmoronado dividiendo en dos a la localidad. «Y menos mal que está la salida al autovía que hicieron hace un año y son catorce kilómetros, porque si no tendríamos que ir hasta Valladolid y coger allí la autovía», apunta una vecina.
«Han hecho oídos sordos y no han metido mano», insiste Aurelio, que recuerda que lleva cincuenta años viviendo en el municipio «y todos lo años rellenaban porque cedía y había grietas». «¿Por qué lo hacían?», se pregunta.
Hasta que se encuentre una nueva solución o se repare el puente, los vecinos de ambos lados del municipio tendrán que moverse el autobús que ha habilitado el Ayuntamiento, desde ayer con intervalos de quince minutos. Por suerte, y previendo lo que podía ocurrir, el Consistorio ha llegado a tiempo para realizar un bypass en la tubería de gas, por lo que los vecinos no han sufrido cortes de suministro, como tampoco de agua, puesto que la tubería de conducción no sufrió ningún daño. Han avisado, además, a la compañía telefónica para que su personal lleve a cabo un bypass en el cableado que atraviesa el puente de cara a evitar cortes.