GASTRONOMÍA
La tapa 'Oh, Ferrán' conquista Pucela Chef
Alejandro San José se coronó como ganador de la tercera edición del festival donde participaron más de 60 jóvenes

Participantes del 'Pucela Chef'
La Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Valladolid ha celebrado este sábado la III edición de ‘Pucela Chef’, bajo el lema ‘Los sabores que nos unen’, ha reunido a 60 jóvenes de entre 14 y 35 años de España e Hispanoamérica en una jornada que ha combinado gastronomía, alimentación saludable, cultura y solidaridad.
La actividad se desarrolló en la Escuela Internacional de Cocina de la Cámara de Comercio de Valladolid, donde los participantes, distribuidos en seis equipos de diez personas, tuvieron que enfrentarse al reto de elaborar una propuesta gastronómica inspirada en España, Perú, Venezuela, Argentina, México y Colombia, según informa ICAL.
La edición de este año tuvo además un marcado carácter iberoamericano, al coincidir con la celebración en Valladolid de la Asamblea Iberoamericana de Cámaras de Comercio (AICO). De esta forma, la gastronomía se ha convertido en el hilo conductor de una actividad destinada a fomentar la participación juvenil y los hábitos de alimentación saludable y, al mismo tiempo, a poner en valor los vínculos históricos, culturales y humanos que unen a España con Hispanoamérica.
Los 60 participantes han trabajado divididos en seis equipos, cada uno de ellos liderado por un chef de reconocido prestigio de Valladolid: Emilio Martín, del restaurante Suite 22; Juan Carlos Jiménez, del restaurante Azul Mediterráneo; Alejandro San José, chef de Habanero Taquería; Yolanda Martín, del Mesón Maryobeli; Beatriz Pérez, de Mandil de Olivia; y Teo Rodríguez, del restaurante Trasto.
Cada chef recibió al azar uno de los sobres que contenían los ingredientes correspondientes a uno de los seis países representados en esta edición. A partir de esos productos, los equipos tuvieron que decidir su elaboración y dispusieron de una hora para preparar 20 unidades de su propuesta, además de presentar una de ellas ante el jurado.
El reto puso a prueba la creatividad, la capacidad de trabajo en equipo y los conocimientos gastronómicos de los jóvenes, que tuvieron que elaborar propuestas que, además de resultar atractivas y sabrosas, respondieran a los criterios de alimentación saludable establecidos por la organización.
El equipo azul, capitaneado por el chef Álvaro San José, resultó ganador de esta tercera edición con su tapa ‘Oh, Ferrán’, una elaboración inspirada en Argentina. El nombre de la tapa supone además un guiño a la selección española de fútbol y a la final del Mundial disputada entre España y Argentina, al incorporar así al reto gastronómico un elemento de la cultura deportiva y del vínculo entre ambos países.
El equipo rosa, capitaneado por la chef Beatriz Jerez, obtuvo el segundo puesto con su elaboración ‘Saquito criollo’ influenciado en la cultura venezolana.
Los seis equipos trabajaron durante una hora para preparar 20 unidades de sus respectivas propuestas, a partir de los ingredientes correspondientes al país que les había sido asignado. El reto puso a prueba la creatividad, la capacidad de trabajo en equipo y los conocimientos gastronómicos de los jóvenes, que tuvieron que elaborar propuestas que, además de resultar atractivas y sabrosas, respondieran a los criterios de alimentación saludable establecidos por la organización.
El equipo ganador recibió un trofeo para cada uno de sus integrantes, un ‘curso de entusiasta’ de la Escuela Internacional de Cocina de la Cámara de Comercio de Valladolid y un pequeño electrodoméstico cortesía de MediaMarkt. Por su parte, el equipo semifinalista fue agraciado con un lote de fruta cortesía de Ideal Fruits, mientras que todos los participantes obtuvieron un detalle por parte de la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Valladolid y la Fundación Inocente.
La concejal de Juventud, Carolina del Bosque, destacó que “Pucela Chef vuelve a demostrar que la gastronomía puede ser una magnífica herramienta para unir a los jóvenes, fomentar hábitos saludables y acercarnos a otras culturas hermanas”. En este sentido, ha señalado que “este año hemos querido dar un paso más y convertir también el concurso en una iniciativa solidaria, haciendo que la participación de cada joven contribuya directamente a cuatro entidades sociales de Valladolid”.
Jurado de profesionales
El jurado de esta tercera edición estuvo integrado por Palmira Soler, chef ganadora de la edición de 2025; Alejandro Arroyo, influencer gastronómico; Nieves Caballero, periodista gastronómica; Alvar Hinojal, chef ganador de la edición de 2024; y Ana Sierra, joven deportista.
El jurado valoró las diferentes elaboraciones atendiendo a criterios como la presentación, el sabor, la creatividad y la utilización de los ingredientes, así como su adecuación a los principios de alimentación saludable. Las propuestas debían incorporar una estructura nutricional basada en una base verde, una fuente de proteína y una grasa saludable, pudiendo añadir otros ingredientes para completar las elaboraciones.
Edición solidaria
La vertiente solidaria fue protagonista de esta tercera edición por que los 60 participantes aportaron tres euros por inscripción, lo que permitió recaudar 180 euros que serán destinados a la Fundación Inocente. A esta cantidad se sumó la decisión unánime de los seis chefs participantes de donar los 400 euros que cada uno iba a percibir por su colaboración, lo que supone una aportación adicional de 2.400 euros.
De esta manera, la iniciativa consiguió reunir inicialmente 2.580 euros, cantidad a la que se suma la aportación de la Cámara de Comercio de Valladolid, a través de su vicepresidente, Javier Labarga, y de la Escuela Internacional de Cocina, que completarán la cantidad hasta alcanzar los 3.000 euros de donación a la Fundación Inocente.
Los fondos se destinarán, a través de la Fundación Inocente, a Aspace, Aspaym Castilla y León, Down Valladolid y Pyfano, cuatro entidades sociales de Valladolid, con motivo de la designación de la ciudad como Ciudad Inocente este año.
De este modo, una iniciativa inicialmente concebida para promover entre los jóvenes la alimentación saludable, la participación y el conocimiento gastronómico se ha convertido también en una acción solidaria que implica a los propios participantes, a los profesionales de la gastronomía, a la Cámara de Comercio de Valladolid y a la Escuela Internacional de Cocina.