Diario de Valladolid

AUTOVÍA DEL DUERO

Los alcaldes valoran la apertura parcial de la A-11 en Valladolid pero temen el aumento de tráfico en sus pueblos

«No nos parece bien que nos hayan desviado el problema del tráfico a nosotros», asegura el regidor de Pesquera de Duero ante la inauguraciónde los 31 kilómetros de la Autovía del Duero

Señalización del nuevo enlace de la A-11 hacia Valladolid y el desvío provincial por la VP-3001

Señalización del nuevo enlace de la A-11 hacia Valladolid y el desvío provincial por la VP-3001PHOTOGENIC

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La planificación de los desplazamientos en una de las principales claves antes de lanzarse a la carretera. Cuando los viajes se hacen rutinarios, siempre al mismo lugar, la cabeza del conductor realiza automáticamente esos cálculos para llegar con tiempo a su destino. Pero cuando llegan los desvíos, es momento de comenzar a reorganizar las rutas.

Este escenario es al que tendrán que empezar a acostumbrarse a partir de hoy quienes tengan que transitar por la A-11, que inauguró hoy mismo en presencia del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, 31 kilómetros de un proyecto que inició hace ya siete años el entonces ministro de Fomento José Luis Ábalos.

Ante esta novedad a nivel circulación, los alcaldes de los diferentes pueblos que experimentarán las consecuencias de los desvíos del tráfico afrontan la apertura de la autovía del Duero a la expectativa de lo que pueda suceder. Este municipio encara uno de los principales retos, ya que al salir de la autovía por el enlace de San Bernardo, los vehículos tienen que circular por la carretera provincial VP-3001 y cruzar el casco urbano del pueblo.

El alcalde de Pesquera de Duero, José Luis Martínez, apunta especialmente a la campaña de la vendimia, que este año ha comenzado, además, antes de lo previsto. «No nos parece bien que nos hayan metido a nosotros el problema de por medio», lamenta el primer edil del municipio en declaraciones a este periódico.

Sin embargo, Martínez sostiene que en la última reunión que mantuvo con la Subdelegación del Gobierno en Castilla y León les explicaron que las consecuencias «no van a ser tan graves». «En teoría los vehículos pesados los van a desplazar por la N-122 y no les van a dejar venir por aquí, entonces solo tendríamos el tráfico pesado que diariamente estamos soportando», explica.

No obstante, destaca que ese tráfico pesado suele ser ya bastante importante en la zona.«Teniendo 100 bodegas en la comarca el tráfico pesado a diario es basante considerable». Pese al reto que probablemente supondrá, cree que, de cumplirse las previsiones, se podrá solventar la situación. «Nos dieron los parámetros de circulación y nos dijeron que por la carretera de la Diputación eran algo más de 1.100 vehículos, por la de la Junta algo más de 500 y entre Pesquera de Duero y Peñafiel llegábamos a 560. Ahora se puede incrementar en 500 más», desarrolla. Una situación que cree que la carretera «podrá absorber, pese a las dificultades».

Una opinión similar es la que expone el alcalde Peñafiel, Roberto Díez. Este municipio afronta el problema de que el tráfico, tras hacer desvíos de unos 15 kilómetros por carreteras provinciales tiene que reincorporarse a la N-122 a la altura de esta localidad para continuar hacia Soria. Una situación que causa «incetidumbre». Díez también apunta a la vendimia, al igual que el regidor de Pesquera de Duero, así como a la llegada del fin del verano y, con ello, el inicio del curso escolar. «Naturalmente nos preocupa ese aumento de tráfico que se puede dar, a partir de septiembre son muchas las personas que cogen el desvío para acceder a los accesos al insituto y las salidas», manifiesta. Un aspecto que, a su juicio, compromete la seguridad de la zona. «Hay mucho tráfico y habrá más en los próximos meses mientras esto dure», vaticina Díez respecto a la apertura parcial.

Otro de los municipios que pueden verse afectados por el tráfico ante la reapertura de los 31 kilómetros de la A-11 en sentido Valladolid es Quintanilla de Arriba y hacia Peñafiel, 26. Desde este minicipio, el alcalde, Juan Carlos Gila, apunta directamente al viaducto sobre el río Duero que todavía está inacabado,lo que ha motivado todo este plan de desvíos provisionales hasta que finalice la obra. «Estamos preocupados», manifiesta al respecto de un escenario en el que, sobre todo, se ven afectados por la ausencia de este puente.

«Estamos a la expectativa de que se termie la obra y así podamos acabar con el chorreo de accidenres mortales y también atropellos a la fauna, que al día suceden un par», lamenta. De acuerdo con los plazos facilitados por el Ministerio, el viaducto debería estar finalizado a finales de 2026.

Y es que las normas al volante cambian desde hoy mismo si se quiere viajar en dirección Valladolid. El acceso a la nueva estructura se realizará a la altura de San Bernardo, justo después de cruzar el viaducto de Quintanilla. Para enlazar con la Autovía del Duero, deberán trazar un itinerario que combina la VA-101 y la VP-3001. Ya en San Bernardo, podrán incorporarse a la A-11 para completar el viaje hasta Tudela de Duero.

Por otro lado, si se viaje en sentido Peñafiel, el mapa de operaciones es distinto. Los conductores deberán en ese caso abandonar Tudela de Duero a través de la carretera provincial VP-3302 para conectar, desde Villabáñez, con la A-11. Una vez hayan avanzado, la autovía se corta en San Bernardo,y el tráfico deberá desviarse de nuevo utilizando la VP-3001 y la VA-101 para desembocar finamente en la N-122.

La historia de las obras en la autovía del Duero se remonta a 30 años atrás, cuando se plantearon los primeros diseños. Los tramos inacabados de la A-11 soportan años de retrasos, algo que comenzó exactamente hace siete años con Ábalos para pasar posteriormente a Raquel Sánchez, quien tampoco finalizó los tramos Tudela-Olivares y Olivares-Quintanilla de Arriba.

Unos tramos que tenían un tiempo de ejecución muy diferentes a lo que finalmente ha sucedido. De hecho, el tramo Tudela-Olivares, con unas obras que dieron el pistoletazo de salida en diciembre de 2019, contaban con un plazo de ejecución de 36 meses. Por otro lado, el tramo entre Olivares y Quintanilla tenía un plazo de ejecución de 33 meses. Tras estos sucesivos retrasos, llegó el anuncio de que se podrían inaugurar 31 kilómetros de autovía.

Sin embargo, Junta, Gobierno de España y Diputación de Valladolid no mostraron consenso a la hora de dar luz verde a la apertura. De hecho, el Gobierno explicó que ambas instituciones trataban de «boicotearla» «Tanto la Junta como la Diputación han trasladado un aposición contraria a que el tráfico procedente de la A-11 circule temporalmente por sus carreteras», criticaba por aquel entonces el Ministerio. Sin embargo, finalmente la Junta y la Diputación dieron el visto bueno a la circulación por las carreteras exigiendo medidas de seguridad , como limitar el paso de vehículos pesados por la VP-3001 y por la VA-101. Deberán continuar entonces por la N-122, excepto los camiones que forman parte del tráfico local y sí estarán autorizados para circular.

Además, la plataforma A11 Pasosvolvió a hacerse eco tras conocer esta noticia y animó a la población de la comarca a acudir hoy a manifestarse a las 10.00 horas con pitos y caceroladaspara mostrar el «descontento» ante el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, porque este hecho «traslada el problema actual de la N-122 a carreteras provinciales, no preparadas para soportar el intensísimo tráfico que les espera», tal y como anunciaron ellos mismos a través de un comunicado.

La plataforma, que convocó a los interesados en la rotonda de San Bernardoeste viernes, explicó que «se va a abrir de manera parcial», una situación que, a su forma de ver, no les beneficia. «Traslada el problema a carreteras provinciales», argumentaron. A juicio de la organización, esta inauguración parcial «no va a favorecer la circulación y va a traer graves trastornos a las poblaciones por las que transitará la circulación».

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