NUEVA ESTACIÓN DE TREN
Patrimonio avala la continuidad de las obras de la nueva estación de tren de Valladolid
La Comisión da conformidad al informe de resultados arqueológicos, ya que solo se han halladocanalizaciones de drenaje del siglo XIX "no susceptibles de conservación"

Obras de la nueva estación de tren de Valladolid.
La nueva estación de tren de Valladolid da otro paso adelante y supera una nueva fase después de que Patrimonio haya avalado la continuidad de los trabajos al considerar que estos no afectan a ningún resto con un notable valor arqueológico. De esta forma, la construcción de la nueva terminal ferroviaria de Campo Grande sigue adelante y permite a la infraestructura continuar tomando forma.
Según ha podido saber este periódico, la Comisión de Patrimonio Cultural de Castilla y León comunicaba al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible de Óscar Puente que, con respecto a las obras de la nueva estación de tren de Valladolid, no existe ningún problema en este sentido y, por lo tanto, pueden continuar las obras iniciadas unos meses atrás y que, según la previsión inicial, se prolongarán hasta el año 2029.
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Según el informe remitido al Ministerio de Transportes, la Comisión de Patrimonio aprueba «por mayoría de votos de los miembros presentes sin ningún voto en contra, recibir de conformidad el informe de control arqueológico del Proyecto de construcción del nuevo Complejo Ferroviario de Valladolid, Fase II, promovido por la UTE Complejo ferroviario Valladolid Fase II ejecutado por STRATO».
Según la información que maneja el propio Ministerio, en las obras de la nueva estación de tren de Valladolid han aparecido algunos restos arqueológicos, pero básicamente se trata de atarjeas o canalizaciones de drenaje de las antiguas vías y cuya relevancia arqueológica no es tanta. De hecho, estas estructuras del siglo XIX y que actualmente están en desuso eran comunes en su época y por ello no se considera necesario conservarlas, solo estudiarlas y reflejarlas en los documentos arqueológicos.
En definitiva, lo que supone la resolución de Patrimonio es que las obras de la nueva estación de tren de Valladolid podrán continuar con la hoja de ruta prevista inicialmente, que podría haberse visto alterada si los hallazgos arqueológicos en la zona en la que se están realizando los trabajos se hubieran encontrado restos de más valor que hubieran requerido de algún tipo de intervención. Eso, a su vez, hubiera obligado a paralizar las actuaciones y a ampliar los tiempos inicialmente estimados.
Con la cuestión arqueológica resuelta, por tanto, las obras de la nueva terminal ferroviaria tienen luz verde para seguir llevándose a cabo, a medida que la renovación empieza a apreciarse o, mejor dicho, empieza a notarse la demolición de las zonas que van a levantarse de nuevo para adaptarse al proyecto.
Ya en las últimas semanas, las actuaciones sobre la estación de tren están provocando algunas incidencias en el tráfico de la zona, como la calle Recondo o la calle Estación del Norte, que recientemente han estado cortadas por, entre otras intervenciones, obras en la red de pluviales relaciones con la nueva terminal.
Recondo apunta a ser una de las vías más afectadas por las obras, puesto que desde este viernes y hasta el próximo, 21 de agosto, está previsto un nuevo corte en el tramo entre la actual terminal y la confluencia con la calle Estación, aunque solo en sentido a esta última. Quedará cortado, por tanto, justo delante del actual parking.
Tampoco es de extrañar que a lo largo de todo el tiempo que duren las obras de la nueva estación de tren los cortes de tráfico se sucedan en el área de alrededor. Es cierto, no obstante, que en ocasiones las afecciones al tráfico pueden ser aún mayores como cuando se ha cerrado la calle Estación del Norte, uno de los principales accesos al centro de la ciudad y que complican notablemente la circulación.
Los últimos trabajos que se acometen para la nueva terminal afectan, precisamente, a la zona donde se ubica actualmente el parking y que anteriormente estuvo ocupada por Estación Gourmet. En este espacio es donde esta previsto que se ubique el nuevo aparcamiento, que será subterráneo y que tendrá 605 plazas.
De hecho, desde la pasarela que actualmente comunica los andenes se puede observar el avance de las obras, de las que ya han transcurrido nueve meses de los 43 previstos inicialmente. Las actuaciones avanzan, por el momento, sin afectar a los usuarios actuales del a estación, puesto que se centran en las áreas colindantes a la terminal y las vías, sin que por el momento los viajeros noten demasiados cambios en su rutina.
Cambios que, eso sí, sufrirán ineludiblemente cuando las obras se trasladen a la terminal propiamente dicha. Sirva como ejemplo las obras que recientemente se llevaron a cabo en la estación de Chamartín Clara Campoamor de Madrid, donde hasta la finalización de los trabajos hubo que realizar algunos cambios para que las intervenciones afectaran lo mínimo posible la prestación del servicio ferroviario.