SANIDAD
Una mutua pagará 45.000 euros a un vallisoletano que acabó con prótesis en el codo por mala praxis
El vigilante sufrió un accidente en patinete de regreso del trabajo / El TSJCyL asegura que tenía la cabeza del radio desplazada de forma muy evidente y la mutua no acertó en el tratamiento

Radiografía del codo del demandante, con la prótesis visible de la cabeza del radio.
La sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha condenado a la Mutua General (Mugenat) a indemnizar con 44.921 euros a un vigilante de Valladolid que sufrió un accidente de trabajo de regreso a su domicilio –por lo tanto accidente laboral in itinere– por «mala praxis» médica, al haberle aplicado un tratamiento erróneo en su lesión de codo, consecuencia del cual acabó con una prótesis en la cabeza del radio.
El demandante, F.J.G.A., de 47 años de edad en el momento de los hechos, (24 de junio de 2022) circulaba con un patinete eléctrico por la calzada de avenida de Segovia, en el barrio de Delicias, cuando se incorporó un coche. «Al esquivarlo, sufrí el accidente», relató el ganador de la sentencia, de profesión vigilante de seguridad. En la actualidad trabaja como vigilante de un centro de salud y también con portero de un bar por las noches. Aunque confiesa que está peleando para que le reconozcan la incapacidad permanente.
Los daños y secuelas que ha expuesto el vigilante para ganar el litigio no se ciñen al hecho de que va a llevar de por vida una prótesis de la cabeza del hueso radio que hubiese sido evitable. También expone los meses de dolores y empeoramiento del estado del codo y hasta nueve meses de baja, tras dos operaciones, para recibir el alta laboral.
La defensa del vigilante intentó en primera instancia una condena a la Mutua Universal (Mugenat), Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social, con derecho a una indemnización 78.096 euros por daños y perjuicios causados. Esta reclamación, que dio paso al procedimiento ordinario 1096/2024, fue desestimada en fecha de 19 de junio de 2023, pero no puso fin a la batalla.
Prótesis "evitable"
Santiago Díez, abogado del vigilante, aseguró a este diario que este caso es «una clara sucesión de errores muy graves», cometidos por profesionales «a los que se supone con mucha experiencia en accidentes de trabajo». Díez indicó que el desplazamiento de la fractura de la cabeza del radio del brazo derecho «era perceptible a simple vista, sin necesidad de ninguna radiografía». Por ello, sostiene que «no se entiende» que no decidieran, como primera medida, una cirugía de reducción y síntesis de la cabeza radial que «hubiera conllevado que el paciente tuviera su propia cabeza del radio y no una prótesis sustitutiva».
El accidente en cuestión se produjo el 24 de junio de 2022 cuando el vigilante de seguridad regresaba a casa del trabajo a bordo de un patinete, a consecuencia del cual sufrió un fuerte golpe en el codo.
Fue atendido inicialmente en Hospital Clínico Universitario de Valladolid, donde se le diagnosticó fractura de cabeza de radio, denominada Masson I (es decir sin desplazamiento, aunque sí lo tenía) y, al tratarse de accidente laboral, fue remitido a la Mutua para su valoración.
Al día siguiente, el 25 de junio, acudió a urgencias de Hospital Recoletas Campo Grande, donde refirió dolor y limitación funcional de codo derecho. En rayos X se reveló fractura cabeza de radio. Le inmovilizaron con cabestrillo y le permitieron mover en función de tolerancia.
Parecía un percance superable en pocos días, pero nada más lejos de la realidad. Su movilidad y sus dolores fueron a peor. Por resumir su calvario y solo ceñirlo a hechos clave, tres meses después, acudió a la consulta de traumatólogo en el Hospital Recoletas Campo Grande y ya la situación hizo que al médico le entrara un sudor frío: presentaba un fragmento necrosado, por lo que le realizaron una capitectomía radial en intervención quirúrgica. Esta operación se realizó el 19 de septiembre de 2022.
Cuando todo parecía ya superado, tras una revisión efectuada en noviembre de 2022, el traumatólogo le cita para una operación de colocación de prótesis de cabeza radial, que se realiza el 5 de diciembre en el Hospital Campo Grande.
Necrosis irreversible
Santiago Díez, abogado del paciente, disconforme con el rechazo de la demanda, presentó recurso ante el TSJCyL y apoyó sus argumentos con informe pericial de una doctora especialista en Traumatología que ha sido clave para que el alto tribunal dé la razón al vigilante, aunque no hasta la cuantía que solicitaba.
La perito traumatóloga expuso que la valoración de la fractura de la cabeza del radio fue insuficiente y por tanto errónea en el tratamiento. En la misma línea, la presidenta del Defensor del Paciente, Carmen Flores, aseguró que la Mutua Universal "mantuvo el diagnóstico inicial" y continuó durante semanas con un tratamiento exclusivamente conservador. El retraso en el diagnóstico y en el tratamiento se prolongó durante casi tres meses.
«Cuando finalmente el paciente fue intervenido quirúrgicamente, ya era demasiado tarde: la cabeza del radio había perdido su irrigación sanguínea y presentaba una necrosis irreversible, lo que obligó a su extirpación. Lejos de finalizar ahí el proceso, tuvo que someterse posteriormente
"Sigo con dolores y el codo deforme 4 años después"
El promotor de la demanda asegura a este diario que «cuatro años después», sigue con fuertes dolores en la articulación con una evolución que tiende a empeorar, siendo vigilante de seguridad en un centro de salud.
«La decisión errónea de no intervenir desde el primer momento en una fractura con desplazamiento y la posterior de colocarme una prótesis en la cabeza radial me va a quedar pata toda la vida. Voy a estar con el codo mal para siempre. Sigo con el codo deforme, con una gran cicatriz y con muchos dolores. Voy a pelear por conseguir una incapacidad permanente porque mi trabajo es ser vigilante de seguridad y así no puedo seguir», afirmó F.J.G.A.
La deficiente atención que recibió por Mugenat, refrendada en sentencia por el TSJCyL, se basó, según su abogado Santiago Díez, en que no fue atendido en la forma que debería haber prescrito «una mutua especializada en accidentes de trabajo», como tenía que haber sido una reducción quirúrgica de la fractura.
Así lo describió la perito traumatóloga de parte con un informe que ha apuntalado la sentencia ganadora. 611/2026 del alto tribunal castellano y leonés.
«Fue diagnosticado de fractura de cabeza radial sin desplazar, pautándose tratamiento conservador. Sin embargo, las radiografías realizadas el día 25 de junio de 2022 evidencian la fractura de la cabeza radial en el codo desplazada más de 2 milímetros, siendo subsidiaria de reducción y osteosíntesis con tratamiento quirúrgico.
«A simple vista se puede observar que el desplazamiento de la cabeza radial es importante, por lo que no estábamos ante una fractura tipo Masson 1 (sin desplazar), sino ante una fractura Masson 2 (desplazada más de 2 mm), y si los facultativos tenían dudas sobre el tipo y desplazamiento de la fractura debían haber realizado un TAC para estudiarla en profundidad».
«Es correcto colocar prótesis de cabeza del radio, pero este proceder no hubiera sido necesario si se hubiera diagnosticado de forma adecuada al paciente en el momento en que ocurrió la fractura, evidenciando que estaba desplazada e indicando en ese momento una cirugía de reducción y síntesis de la cabeza radial que hubiera conllevado que el paciente tuviera su propia cabeza del radio y no una prótesis sustitutiva", sostuvo la perito del vigilante de seguridad que ha visto reconocida la mala praxis de la mutua.