SUCESOS
Consternación en el mundo del vino tras el fallecimiento del CEO de Dehesa de los Canónigos en el accidente de Palencia
La muerte del bodeguero Iván Sanz, su mujer y sus dos hijos de 17 y 14 años deja en shock al sector vinícola no sólo de Castilla y León y España, sino a nivel internacional
Iván Sanz Cid, Luis Sanz Bustos y Belén Sanz Cid, en la bodega, en una imagen de archivo.
Innumerables muestras de condolencias y dolor recorrían este domingo 5 de julio las redes sociales para mostrar su pesar por el trágico accidente en la A-67, a la altura de Herrera de Pisuerga, en el que perdía la vida el CEO de Dehesa de los Canónigos, Iván Sanz Cid, su mujer, Irene Garijo, y dos de sus hijos de 17 y 14 años, además de resultar herida de gravedad su hija de 9 años, que permanece ingresada en el Hospital de Burgos. Una tragedia que da de lleno en el corazón del mundo del vino de Castilla y León, del conjunto del país y a nivel internacional, que se encuentra consternado y en estado de shock tras conocerse el fallecimiento del bodeguero Iván Sanz Cid, su mujer y sus dos hijos.
El mundo del vino llora la muerte de uno de los suyos, el CEO de Dehesa de los Canónigos, Iván Sanz Cid, quien junto a su hermana, Belén Sanz Cid, llevaba la riendas de la bodega, él como CEO y ella como enóloga, tras fallecer en mayo de 2025 su padre Luis Sanz, fundador y alma mater de Dehesa de los Canónigos.
La propia bodega a través de su cuenta de X, antes twitter, daba las "gracias por las condolencias y muestras de cariño" y anunciaba que facilitarían la información del velatorio y funeral "en cuanto sea posible".
Dehesa de los Canónigos es una de las bodegas más emblemáticas de La Milla de Oro de la Ribera del Duero. Ubicada en Pesquera de Duero, su historia y la de su vino está ligada a la tradición y al respeto por la tierra.
La esencia de la bodega y de su vinos nace de la filosofía de que "el vino se hace en el viñedo". Una filosofía que la familia Sanz Cid ha mantenido y mantiene a la hora de elaborar sus vinos elegantes y con gran personalidad. Vinos que, sin ir más lejos, eran de los preferidos, entre otros, del ex presidente del Gobierno José María Aznar, algo de lo que siempre hacía gala, ya fuera cuando volvía a Valladolid para arrancar el curso político con su tradicional partida de dominó en Quintanilla de Onésimo o cuando en julio de 2017 reunía a todos los ex presidente de la Junta que le sucedieron para celebrar los 30 años del triunfo del PP. Un encuentro que, como no, se producía en Dehesa de los Canónigos.
Un Dehesa de los Canónigos que, poco más de un año después del fallecimiento de su fundador, ve como la carretera se lleva por delante la vida de Iván Sanz Cid, de su mujer y de dos de sus hijos. El mundo del mundo y de la política y la sociedad de Castilla y León llora y se muestra consternada por esta tragedia.