SUCESOS
Operativo del rescate del niño ahogado en el Pisuerga: "Perdió pie y cayó 2,5 metros"
El responsable del grupo de salvamento explica que "el río es peligroso" y que este suceso ha supuesto "un trago duro"

Lancha de salvamento en el río Pisuerga durante el rescate del menor.
"El 112 nos llamó a las 21:27 y rescatamos al niño a las 22:34. Entramos, buceamos y lo sacamos". Así relató Mario González de Buitrago, presidente de la Asociación de Salvamento y Rescate de Castilla y León, a este periódico la angustiosa intervención que se desplegó este sábado en Valladolid.
El suceso, que conmocionó a la ciudad, terminó con el peor de los finales tras confirmarse el fallecimiento de un menor de nueve años en las aguas del Pisuerga. La alarma saltó a las 21:16 horas, momento en el que los servicios de emergencia recibieron el aviso de que se había perdido el rastro del pequeño en la zona de las aceñas. De inmediato se movilizó un gran despliegue integrado por la Policía Municipal, la Policía Nacional, los Bomberos de Valladolid y Sacyl, además del apoyo psicológico especializado para atender a la familia en un trance tan delicado.
“El menor estaba acompañado de otro niño un poco más mayor y de su madre, que estaba en la playa. Mientras los pequeños jugaban en una zona del río de poca profundidad, el niño perdió pie, cayó en una zona bastante profunda y ya no volvió a salir”, explicó González de Buitrago.
Valladolid
Hallan el cuerpo sin vida del niño de 9 años desaparecido en el Pisuerga
Diario de Valladolid | El Mundo
El accidente ocurrió frente a la orilla principal, en un punto concreto que localiza con exactitud: “Si se mira desde la playa hacia la orilla contraria, hay una zona conocida como las Atarazanas. Es una pared de bloques de piedra que parte de la desembocadura del Canal de Castilla, situada aproximadamente debajo del edificio del Duque de Lerma, hacia la izquierda; ahí es donde estaban jugando. Hay una lengua de arena que cubre 60 centímetros, donde estaban los dos niños cuando el menor perdió pie y cayó al agua”.
Las trampas que esconde el fondo del río representan "el mayor peligro" para quienes se acercan a la corriente sin conocer el terreno. “La lengua de arena tiene unos 60 centímetros de profundidad, pero un paso a la derecha ya son dos metros y medio. Vas haciendo pie y, de repente, dejas de tocar el fondo y caes”. Los cinco buceadores de la Asociación de Salvamento y Rescate de Castilla y León se incorporaron a las labores de rastreo cuando las patrullas policiales y los bomberos ya aseguraban el perímetro de la pesquera.
“Al caer te puedes desorientar; es un río, son aguas abiertas y hay corrientes”. Por ello, el responsable del rescate insiste en la necesidad de que la sociedad entienda el riesgo real de estos espacios públicos: “El Pisuerga es una zona peligrosa y la mayoría de los accidentes pasan porque las personas no tienen conciencia de ese peligro. A eso se suma que está prohibido el baño en el río y la gente no hace caso”.
La intervención subacuática se complicó debido a la total ausencia de luz en el fondo del cauce durante la noche. “Fue una intervención como las que solemos realizar de noche y sin visibilidad”.
A pesar de la preparación técnica de los profesionales y de su entereza ante situaciones extremas, la pérdida de una vida tan joven deja huella en los equipos de emergencias. “Somos voluntarios y sabemos a lo que vamos. Claro que es un trago duro, pero es nuestra labor de voluntariado de cara a la sociedad”, concluyó Mario González de Buitrago.