Tribunales
Cárcel para un vallisoletano por contagiarle el VIH a su novia de 16 años, a quien se lo ocultó
La madre de la víctima, al enterarse de que era portador del virus, denunció los hechos cuando llevaban tres meses de relación, y ha sido condenado a dos años y medio de prisión

Fachada de la Audiencia de Asturias, tribunal que ha condenado al acusado vallisoletano.
Un vallisoletano, de 26 años de edad en la actualidad, ha sido condenado a dos años y medio de cárcel y prohibición de aproximación por tiempo cuatro años, por transmitir el VIH a su novia, menor de edad, a quien le había ocultado que padecía la enfermedad.
El juicio por estos hechos se ha celebrado en la Audiencia Provincial (AP) de Asturias, ya que la víctima es residente en Gijón. El acusado, nacido en Valladolid en el año 1999, aunque residente en la época de los hechos en el Principado, inició una relación sentimental sin convivencia con la víctima (nacida en 2006) en febrero de 2022 y se prolongó hasta julio de aquel año.
Una ruptura que se originó después de que la madre de la menor se enterase de que él era portador del virus. Pese a ello, según recoge la sentencia 183/2026 a la que ha tenido acceso este diario, el acusado no comunicó su enfermedad a la adolescente en ningún momento ni utilizó preservativos en las relaciones sexuales.
El procesado estaba diagnosticado de la infección del virus VIH por transmisión vertical desde su nacimiento en el año 1999 y sometido a tratamiento médico por ello, siendo conocedor de que podía transmitirlo a través de relaciones sexuales sin protección.
La Audiencia de Asturias recuerda, además, que realizaba un «seguimiento irregular del tratamiento médico pautado» con mala adherencia al mismo, y múltiples abandonos de éste, habiendo abandonado el tratamiento en abril de 2021 y reiniciándolo en septiembre de 2022. Es decir, en la época de relaciones no se medicaba.
No usaba preservativos
«El procesado, a pesar de ello durante su relación, mantuvo con reiteradas relaciones sexuales sin utilizar preservativo y sin haberla informado en ningún momento de que padecía la citada enfermedad», señala el tribunal asturiano.
Como consecuencia de ello, la menor resultó contagiada por el procesado, padeciendo en la actualidad infección por el virus de la Inmunodeficiencia Humana (SIDA) en fase A2 (paciente en fase precoz de la infección), recoge la AP. La diagnosis se produjo en mayo de 2022, cuando llevaban tres meses de relación.
En la actualidad está sometida a tratamiento farmacológico crónico y a controles médicos regulares.
Tras la denuncia, el Juzgado de Violencia Sobre la Mujer número 1 de Gijón dictó auto de fecha 11 de noviembre de 2022 por el que imponía al procesado la prohibición de acercarse a la persona y domicilio de ella a una distancia de 300 metros así como la prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio.
Cuatro años después se ha celebrado el juicio en que se han tenido en cuenta tres atenuantes para el procesado, ya que la AP considera que el acusado tenía disminuidas sus capacidades intelectivas y volitivas en el momento de los hechos a causa de un consumo perjudicial de cocaína, cannabis, y alucinógenos, múltiples drogas y alcohol, así como trastorno disocial y de las emociones mixto sin especificación y trastorno adaptativo.
Además, ha valorado que ha consignado 5.000 euros y asumido el compromiso de pago de otros 20.000 euros, en concepto de responsabilidad civil, a partir del mes de junio de 2026. En el plenario el acusado reconoció los hechos, lo que llevó al fiscal a modificar sus conclusiones y fijar los mismos como un delito de lesiones del artículo 149 del Código Penal, con aplicación de las citadas atenuantes de reparación del daño, drogadicción y alteración psíquica.