MEMORIA DEL SERVICIO DE LIMPIEZA
El 75% de los enseres que se dejan en las calles de Valladolid no tiene permiso, y Limpieza alerta de "turismo de residuos"
El concejal de Salud Pública y Seguridad Ciudadana advierte de una práctica cada vez más extendida que consiste en que «furgonetas merodean por la periferia para, por la noche, volcar allí todo»

Enseres esparcidos en una zona de contenedores, en una imagen de archivo.
Los vallisoletanos abandonaron 167.148 enseres en la calle el año pasado. Lo hicieron sin previo aviso al Servicio Municipal de Limpieza. Una práctica cada vez más habitual que, según explicó este miércoles, durante la presentación de la memoria del Servicio Municipal de Limpieza de 2025, el concejal de Salud Pública y Seguridad Ciudadana, Alberto Cuadrado, se suma al denominado «turismo de residuos», es decir, a «furgonetas que merodean por las zonas de la periferia para, por la noche, volcar allí todo tipo de residuos».
No obstante, comentó que el Servicio está trabajando con la Policía Municipal para 'cazar' a los ciudadanos que tiran estos bultos 'de extranjis'. Y no son pocos: el 75% de los enseres abandonados en la vía pública carece de aviso previo; es decir, tres de cada cuatro. De hecho, avanzó que ya se han impuesto sanciones, pero no concretó la cuantía que se ha recaudado con esta irregularidad, castigada en la ordenanza –aprobada con el voto favorable de todos los grupos políticos– con sanciones leves de hasta 750 euros.
Este incremento del abandono en la vía pública se tradujo en 26.385 bultos más que en 2024, una tendencia al alza que se registra a pesar de las campañas informativas institucionales encaminadas a fomentar el civismo. Cuadrado relató las dificultades operativas en las calles mediante experiencias concretas del día a día municipal: «El tema de los enseres es complicado porque yo, por ejemplo, puedo contar dos anécdotas mías, dar la vuelta a una calle con un policía y, al regresar, encontrarme un inodoro».
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La retirada de estos elementos de las aceras y calzadas resta personal de los equipos para el desempeño de otras funciones habituales. Es más, el análisis de las demandas de los vecinos corrobora esta problemática, ya que de las 32.231 peticiones totales recibidas en el año, la recogida domiciliaria regulada de enseres supuso el volumen principal con 16.264 solicitudes para retirar un total de 54.912 bultos controlados, mientras que las llamadas de aviso para retirar muebles abandonados sin control en las calles sumaron otras 2.779 comunicaciones.
El balance pormenorizado del área municipal expone las magnitudes económicas y humanas de esta prestación esencial, que gestiona un presupuesto de 26,48 millones. Esta partida se distribuye de forma simétrica entre las dos ramas operativas, destinando 13,23 millones a la recogida de residuos y 13,25 millones a las tareas de limpieza viaria. El subdirector del servicio, José María Pérez Concellón, detalló que la plantilla media de la campaña estuvo integrada por 540 trabajadores, organizados en 365 peones, 129 conductores, 19 capataces, 16 miembros en las oficinas de dirección y administración y 15 mecánicos encargados de los vehículos.
La plantilla se compone de 383 varones y 161 mujeres, dentro de un proceso de incorporación femenina que se inició de forma paulatina en los años 90. La edad media laboral se sitúa en los 50 años, un indicador considerado «demasiado alto» para las exigencias físicas de los puestos. En el plano de la contratación, coexisten 421 asalariados con plaza fija y 123 empleados eventuales, al tiempo que el índice de absentismo general experimentó un descenso, pasando del 21,50% en 2024 al 19,16% en 2025 sobre una base de casi 105.000 jornadas laborales teóricas. En este punto, Cuadrado fue más allá y dijo que con «600 personas» se podría cubrir una ciudad que sigue creciendo, aunque no lo ve factible a corto plazo.
Residuos recogidos
La cantidad global de residuos recogidos y procesados en Valladolid alcanzó las 108.000 toneladas, un registro que representa una media de 357 kilogramos por cada habitante al año. Pérez Concellón evaluó el impacto de la actividad nocturna del departamento sobre la rutina de la población de Valladolid y constató que «en este pasado ejercicio se han recogido casi 108.000 toneladas de residuos que, dicho así, se dice pronto, desaparecen como por arte de magia durante la noche en la ciudad mientras estamos 'dormiditos'».
En esta línea, concretó que «desaparecen del orden de 300 toneladas al día». El tratamiento en las instalaciones permitió la recuperación y reciclaje del 45% de este tonelaje total. Para la gestión de las fracciones de resto y biorresiduo, el Servicio tiene desplegados 5.367 contenedores propios y coordina 32 rutas específicas, sumando otros 1.700 recipientes situados en el entorno de la Mancomunidad de Interés General. Las tasas de retirada se concretan en una media de 370 contenedores vaciados por jornada de trabajo mediante los camiones de carga trasera y 170 contenedores en la modalidad de carga lateral, efectuando los vehículos un recorrido diario de 85 kilómetros.
Papel y cartón
La recogida selectiva en origen aportó un volumen de 7.184 toneladas de papel y cartón, 5.200 toneladas de vidrio, 6.000 toneladas de envases ligeros, 479.000 kilogramos de ropa y calzado usado dentro de su primer año de desarrollo, y 147.000 kilogramos de aceite doméstico de cocina. En relación con el flujo de cartón, la capital dispone de 1.283 depósitos específicos con una generación media de 24 kilogramos por ciudadano al año. Alberto Cuadrado incidió en las dificultades que genera esta situación y recordó que «el cartón, si se pliega y se dobla, cabe en el contenedor».
En este sentido, señaló que tener que recogerlo del suelo, incluso cuando los contenedores están vacíos, «supone un problema añadido para el servicio, tanto por la carga de trabajo como por el esfuerzo que requiere». José María Pérez Concellón matizó que la implantación de la carga lateral en la zona oeste subsanó los desbordamientos de cartón e indicó que «si toda la ciudad estuviera contenedorizada con contenedores de recogida selectiva de papel y cartón de carga lateral, las 16 rutas quedarían reducidas a ocho».
Limpieza de nueve kilómetros cuadrados
Las labores de limpieza de las calles cubren cada día el 85% de un espacio urbano de casi nueve kilómetros cuadrados, con 475 kilómetros de vías públicas y 950 de aceras. Esta superficie se organiza en seis sectores denominados Centro, Plaza Zorrilla, Circular, Rondilla, Huerta del Rey y Delicias Pajarillos.
Del total de demandas de intervención recibidas a través de la vía telefónica, el sistema interno 010, el correo de atención y la aplicación de WhatsApp, las solicitudes para el baldeo y fregado de la vía pública fueron de 3.861, mientras que las intervenciones por rotura o reubicación de contenedores y papeleras alcanzaron las 3.240 y el vaciado por saturación de los depósitos de papel contabilizó 1.676 alertas.
Red de puntos limpios
La red de puntos limpios, con cinco dependencias estables y dos dispositivos móviles itinerantes por los barrios, registró 122.000 entradas de usuarios, con un promedio de 334 asistencias al día y una recepción de 3.356 toneladas de desechos especiales.
La flota de maquinaria cuenta con 161 vehículos operativos con una antigüedad media de 11 años, una circunstancia que se traduce «en más averías de las deseables y en un importante coste que no se lleva a cabo en inversiones».