Diario de Valladolid

El edificio de Valladolid que parece sacado de otra ciudad europea

Un imponente edificio junto al Campo Grande llama la atención de quienes pasan por Valladolid, aunque pocos imaginan la historia que se esconde tras sus muros y el motivo por el que parece transportarte fuera de Castilla

La Academia de Caballería domina uno de los enclaves más reconocibles de Valladolid con una arquitectura inspirada en los grandes palacios renacentistas castellanos.

La Academia de Caballería domina uno de los enclaves más reconocibles de Valladolid con una arquitectura inspirada en los grandes palacios renacentistas castellanos.JUAN GARCÍA

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Hay edificios capaces de cambiar por completo la sensación de una ciudad. Basta doblar una esquina y, de pronto, parece que el paisaje urbano ya no pertenece al mismo lugar. En Valladolid ocurre algo parecido frente a la Academia de Caballería. Su silueta monumental, las torres simétricas, la piedra dorada y el aire palaciego hacen que muchos visitantes tengan la sensación de estar frente a un edificio de otra ciudad europea, más cercano a un gran palacio monumental que a un edificio militar castellano. Pero detrás de esa apariencia monumental se esconde una historia de incendios, reconstrucciones, reyes, cadetes y uno de los edificios más sorprendentes de Castilla y León.

La explicación de esa sensación visual tiene bastante lógica. Según recoge el Ayuntamiento de Valladolid, el arquitecto militar Adolfo Pierrad proyectó el edificio inspirándose en los grandes palacios castellanos del Renacimiento, especialmente en el Palacio de Monterrey de Salamanca. Esa influencia se percibe tanto en las torres como en el uso de piedra arenisca procedente de Salamanca, un material que aporta al conjunto ese tono monumental y elegante tan reconocible.

El resultado fue un edificio de estilo ecléctico e historicista que mezcla arquitectura militar con referencias renacentistas, logrando una imagen solemne que rompe por completo con el entorno urbano habitual. Su fachada, orientada hacia el paseo de Zorrilla, está rematada por tres torres y decorada con los símbolos de las cuatro órdenes históricas de caballería: Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa.

Ese aire casi extranjero no es casual. El portal Valladolid y sus Cosas define el edificio como una obra de gusto «monumentalista» y «regionalista», pensada para evocar el poder de los antiguos palacios castellanos. Quizá por eso su monumentalidad hace que a muchos visitantes les recuerde más a un gran palacio europeo que a un cuartel militar.

La monumental silueta de la Academia de Caballería hace que muchos visitantes sientan que están ante un edificio más propio de otra gran ciudad europea que del centro de Castilla y León.

La monumental silueta de la Academia de Caballería hace que muchos visitantes sientan que están ante un edificio más propio de otra gran ciudad europea que del centro de Castilla y León.JUAN GARCÍA

Academia de Caballería de Valladolid: el incendio que cambió para siempre su historia

Sin embargo, el edificio que hoy se ve no fue el primero que ocupó este lugar. Antes existió una construcción muy distinta conocida como «El Octógono», llamada así por la peculiar forma de su planta.

Según explica el Ayuntamiento de Valladolid y documenta Valladolid Web, el edificio nació a mediados del siglo XIX con una finalidad muy diferente: iba a funcionar como prisión modelo. Sin embargo, nunca llegó a utilizarse como presidio. Poco después, el militar Ricardo Shelly propuso trasladar allí el Colegio de Cadetes de Caballería desde Alcalá de Henares y, en 1852, Valladolid comenzó su relación definitiva con la Academia de Caballería.

Todo cambió el 26 de octubre de 1915. Un incendio se origió en la armería y se prolongó durante varios días.

La entrada principal de la Academia de Caballería está custodiada por el monumento al Regimiento de Cazadores de Alcántara, homenaje al heroísmo de la caballería española.

La entrada principal de la Academia de Caballería está custodiada por el monumento al Regimiento de Cazadores de Alcántara, homenaje al heroísmo de la caballería española.JUAN GARCÍA

La reacción de Valladolid fue inmediata. El Ayuntamiento celebró una sesión extraordinaria para impedir que la Academia abandonara la ciudad y, según recuerdan fuentes municipales, muchos vecinos llegaron incluso a alojar a los cadetes en sus propias casas mientras se planificaba la reconstrucción.

La primera piedra del edificio actual fue colocada el 4 de mayo de 1921 por la reina Victoria Eugenia, dando inicio a la Academia que hoy ocupa uno de los enclaves más reconocibles de Valladolid.

Academia de Caballería de Valladolid: el museo inesperado que guarda una máquina Enigma

Quienes se quedan solo con la fachada se pierden probablemente una de las sorpresas menos conocidas de Valladolid. En el interior existe un museo militar que conserva piezas tan inesperadas como una máquina Enigma original, utilizada para cifrar mensajes durante la Segunda Guerra Mundial.

El Ayuntamiento de Valladolid destaca entre sus fondos uniformes históricos, armas, sables, máscaras antigás, estandartes, fotografías y una biblioteca de más de 16.000 volúmenes, con ejemplares tan antiguos como De re militari, fechado en 1565.

También sobresale el gran Salón de Actos, presidido por el cuadro La batalla de Treviño. Según la tradición recogida por fuentes municipales, durante el incendio de 1915 un joven cadete habría logrado salvar la obra lanzando parte del lienzo por un balcón mientras las llamas avanzaban por el edificio.

Fuera, frente a la entrada principal, otro detalle suele pasar desapercibido: el monumento al Regimiento de Cazadores de Alcántara, obra de Mariano Benlliure inaugurada en 1931. Sus cinco jinetes representan distintas etapas históricas de la caballería española y fueron fundidos con bronce obtenido de cañones enemigos, según explica el consistorio vallisoletano.

Hoy la Academia de Caballería sigue viva. Más de un siglo después de aquel incendio, el edificio continúa formando cada año a nuevos cadetes del Ejército de Tierra y mantiene intacta esa imagen monumental que hace que, durante unos segundos, Valladolid parezca otra ciudad.

tracking