Los requisitos de VIVA para comprar pisos en Valladolid limitan el mercado: hay pocos y son viejos

El Ayuntamiento busca pisos libres de cargas, en planta, accesibles y con calefacción por 120.000 euros en el centro y zonas nuevas y 100.000 euros en barrios históricos para alquiler

Edificio de la Sociedad Municipal de Suelo y Vivienda de Valladolid.PHOTOGENIC

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Se buscan pisos vacíos en venta en Valladolid, libres de cargas, en planta sobre rasante (descartados los bajos), con al menos una ventana al exterior, una superficie mínima de 40 metros cuadrados (o 25 sin son estudios con baño completo e independiente), calefacción y certificado de eficiencia energética. El portal debe ser accesible, tener ascensor, contar con una inspección técnica favorable del edificio y los gastos de comunidad han de estar por debajo de los cien euros mensuales. El precio máximo que se ofrece es de 120.000 euros si están en el centro o en ‘zonas nuevas’ y de 100.000 euros si se sitúan en los ‘barrios históricos’.

Son los principales requisitos que ha fijado el Ayuntamiento de la capital vallisoletana para adquirir viviendas en la ciudad en aras de ampliar el parque público de alojamientos en alquiler, pero el abanico de condiciones establecidas limita tanto el mercado que hay muy pocas alternativas en las principales webs inmobiliarias y, además, se trata de opciones muy antiguas.

En un 'barrido rápido' a las páginas más conocidas, apenas una decena de anuncios pasan la criba de condiciones fijadas en los pliegos de la Sociedad Municipal de Suelo y Vivienda de Valladolid (VIVA) para el programa de 1,1 millones de euros anunciado a principios de mayo por el Consistorio, y algunas de ellas son de dudoso encaje, si bien el número sería suficiente para cubrir el cupo pretendido.

Entre ocho y nueve viviendas esperan sumar al parque de alquiler municipal, por lo que bastaría con las publicadas en portales inmobiliarios, sin obviar que también puede haber propietarios –personas físicas o jurídicas– que no tengan anunciado un piso pero sí estén dispuestos a venderlo y decidan ahora dar el paso de brindárselo al Ayuntamiento. Además, se incluye la opción de adquirir viviendas protegidas «de manera preferente».

«Hemos incluido la posibilidad de ejercer el derecho de tanteo y retracto para que si un particular quiere vender su VPO, nos la ofrezca antes para uso público», aclaró al respecto el concejal de Urbanismo y Vivienda, Ignacio Zarandona.

Para que los interesados puedan presentar sus ofertas disponen de plazo hasta el 30 de diciembre. Hasta esa fecha, VIVA irá «estudiando y valorando las ofertas por riguroso orden de entrega en el registro general de la sociedad» y propondrá la adjudicación si reúne las condiciones estipuladas.

Es decir, si se ajusta a las condiciones antes explicadas, y a alguna más. Por ejemplo, los dueños tienen que retirar los muebles en mal estado que no reúnan las condiciones mínimas para su uso y los enseres personales. Si sólo hay un dormitorio, éste debe tener por lo menos 12 metros cuadrados y, si hay dos o más, los individuales no pueden estar por debajo de los 8 metros cuadrados y uno de ellos tiene que tener 12 metros. En cuanto a las ventanas, han de tener rotura de puente térmico.

Respecto a la cocina y el baño, tienen que contar, como mínimo, con fregadero, campana extractora y placa de vitrocerámica o gas en el primer caso, y de lavabo inodoro y bañera o ducha, en el segundo. Y es que la intención del Ayuntamiento con esta ‘campaña de adquisición’ recién lanzada es poner las viviendas cuanto antes en alquiler público, por lo que piden que las que compren estén en condiciones aptas para buscar arrendatarios de inmediato.

«Queremos que estén en buen estado porque si no la inversión se eleva y los plazos se alargan», explicó Zarandona para significar que el objetivo es priorizar pisos que se encuentren en buen estado y estén listos para entrar a vivir, o prácticamente listos. 

Este requisito implica que el precio máximo fijado para cada vivienda tiene que incluir una partida para las «obras de adecuación, reparación o amueblamiento» en caso de que fuera necesario, y dicha partida tiene un límite del 40% respecto el valor de tasación. Así que con todas estas cláusulas el perfil resultante después de aplicar los filtros, es el de pisos antiguos, con una estética desfasada, como se observa en los portales inmobiliarios.

La mayoría de los pisos anunciados en webs que encajan en los pliegos de VIVA están en Delicias, Pajarillos y Huerta del Rey. Estos barrios, junto con Rondilla, San Pedro Regalado, Soto de Medinilla, Barrio España, Hospital, Batallas, Belén, Pilarica, Santos-Pilarica, San Isidro, Las Flores, La Victoria, El Berrocal y La Overuela, forman parte de las zonas donde el precio máximo a desembolsar son 100.000 euros, teniendo en cuenta que algunas calles se han vetado porque son «zonas expresamente saturadas».

Mientras, en Plaza Mayor, plaza de España, Caño Argales, Circular, Vadillos, La Antigua-Santa Cruz, San Martín, San Pablo-San Nicolás, Campo Grande, Plaza de Toros, La Farola, Cuatro de Marzo, la Rubia, Parque Alameda-Paula López, Covaresa, Las Villas-Valparaíso, Pinar de Antequera, Puente Duero, Parquesol y Arturo Eyries, el Ayuntamiento está dispuesto a pagar 120.000 euros –incluso 130.000 si el importe de tasación supera el planteado y la vivienda, por su ubicación, estado de conservación del inmueble y características de la misma se considera adecuada, aclaran los pliegos–.

En todos los casos los gastos de notaría y registro los asume el vendedor, amén de la plusvalía.

Con este presupuesto tan 'constreñido' sí se pueden encontrar alternativas en la capital vallisoletana, pero la mayoría corresponde a pisos que se sitúan en una planta baja o que no tienen ascensor. Son las principales razones de descarte, pero la ausencia de calefacción, que esté alquilado –y haya un contrato vigente– o que esté okupado de forma ilegal también van reduciendo las opciones hasta aproximadamente la decena contabilizada.

De ese puñado que se puede contar con los dedos de las manos algunos, además, están anunciados por un precio en el límite del que el Ayuntamiento está dispuesto a desembolsar, aunque los pliegos contemplan la posibilidad de hacer una contraoferta.

En todo caso, la Sociedad Municipal de Suelo y Vivienda de Valladolid estudiará las propuestas recibidas, y antes de formalizar la compra de cualquier vivienda, los técnicos municipales concertarán una visita con los propietarios a fin de conocer las condiciones de habitabilidad y de comprobar si se cumplen las cláusulas. A partir del informe donde se determine si es apta o no, continuarán los trámites.

Cargando contenidos...

Una vez conocida la letra pequeña del procedimiento, quedan siete meses por delante para comprobar cómo se va desarrollando el programa, que pretende sumar opciones en renta a las 433 que ya gestiona la sociedad.