HOSTELERÍA
Ya es oficial | Cambios en las terrazas de la plaza Mayor de Valladolid: sin mampara, menos espacio y 3 la pierden
La ocupación de las sillas y de las mesas de los establecimientos no podrá superar el límite del 15% del suelo total de este enclave
El Corregidor sufre la supresión de sus 11 mesas por carecer de puerta de acceso por la plaza Mayor, con recortes de diez veladores para La Viña de Patxi y el Ideal Nacional

Terrazas de la plaza Mayor, en una imagen de archivo.
El Ayuntamiento de Valladolid aprobó este martes una propuesta de ordenación para las 22 terrazas de la plaza Mayor y las embocaduras de sus calles aledañas, con normas destinadas a compaginar la actividad hostelera, el tránsito peatonal y la preservación de la imagen monumental de esta ágora.
El plan busca «un equilibrio de convivencia», ya que «la plaza mayor de la ciudad no puede ser un almacén», tal y como afirmó el concejal de Tráfico y Movilidad, Alberto Gutiérrez Alberca. Por tanto, la reforma establece una reducción de la superficie autorizada, veta la instalación de mamparas y retira los permisos a los establecimientos que carecen de puerta con salida a este icónico enclave.
En cuanto a las dimensiones de espacio, la superficie con mesas y sillas no podrá exceder el 15% del terreno de este entorno, una cantidad de 1.425 metros cuadrados de ocupación en un total de una hectárea. Los soportales de los edificios deberán quedar sin elementos de ningún tipo. Por este motivo, la norma prohíbe la presencia de muebles de hostelería y enseres de apoyo bajo los arcos y entre los pilares de piedra, mientras los propietarios del sector deberán dejar 30 centímetros de distancia respecto a las bases de las columnas.
Gracias a esta distribución, los peatones contarán con un paso de 1,80 metros de anchura libre de obstáculos entre terrazas. Gutiérrez Alberca detalló que estas medidas de separación facilitan la evacuación ante emergencias y garantizan los accesos a los portales de las viviendas.
Para mantener el derecho de instalación de terrazas, los establecimientos deben contar con fachada y con puerta de acceso hacia la plaza Mayor, con un límite de 15 metros de distancia desde la entrada del bar hasta la terraza, según figura en el informe elaborado por la arquitecta Yolanda Domínguez del estudio WD.
Como consecuencia de este punto, la ejecución del plan confirma la supresión de la terraza de El Corregidor, un restaurante con ubicación en la calle de Calixto Fernández de la Torre que cuenta a día de hoy con 11 mesas con permiso municipal. De igual forma, la regla de metros perjudica a Caramelizarte, un negocio que pierde 10 veladores y se queda con ocho tableros de los 18 de su licencia actual.

Terrazas de El Ideal Nacional y la Viña de Patxi.
La ausencia de una puerta de acceso desde la plaza Mayor también recorta los intereses de los negocios El Ideal Nacional y La Viña de Patxi. En el caso del segundo establecimiento de gastronomía, el diseño fuerza una reducción de espacio, por lo que pasará de 20 mesas actuales a un tope de 10 veladores que se tendrán que ubicar en la calle Ferrari. Por su parte, El Ideal Nacional cederá diez mesas respecto a los permisos de hoy y su límite queda fijado en 24 sillas, que tendrán que situarse en plaza del Corrillo. El concejal de Tráfico y Movilidad aclaró el motivo de los recortes al indicar que se trata de un criterio de ordenación en busca de equidad para los dueños de los bares, aunque la nueva distribución eliminará medio centenar de mesas en distintas zonas de este entorno.
Otro de los puntos de debate recae sobre la prohibición de las instalaciones con paneles de protección contra el viento. Domínguez justificó el rechazo a los cristales al recordar que el lugar se concibió con soportales para permitir a las personas la contemplación de los arcos y el paseo por el interior sin bloqueos de visión. Además de este argumento sobre el patrimonio, el informe de los expertos constató el deterioro de las estructuras de separación en la actualidad.
Dentro de las normas de estética, los dueños de los negocios deberán retirar los componentes de plástico y la publicidad de las mesas y de las sillas porque el Consistorio exige materiales en consonancia con el entorno y con la historia de Valladolid. En relación con esto, el estudio veta el empleo de piedras o de contrapesos sobre el suelo de paso por el riesgo de tropiezos de los viandantes. Así, las sombrillas deberán sujetarse con un cajón con una altura de 40 centímetros o mediante un anclaje de metal en el pavimento con un mecanismo de ocultación. Para la aplicación de esta alternativa bajo las baldosas de la acera, los dueños de los locales tendrán que solicitar un permiso de obra a Urbanismo. Con estas reglas de estructura, el paso bajo la tela de los quitasoles superará siempre los 2,20 metros.
De acuerdo con el texto, Gutiérrez Alberca detalló que las mesas y las sillas sin uso por motivos de descanso, de vacaciones o por culpa de las inclemencias del tiempo deberán guardarse en el interior del local o retirarse del espacio público sin excepciones. La ordenanza en vigor ya prohíbe la permanencia de estos objetos en las zonas de tránsito durante una cantidad de tiempo de más de tres días, una práctica de acumulación que el concejal de Tráfico y Movilidad criticó por la sensación de abandono de la zona.
En materia de enseres, llamó a la calma al sector de la economía al indicar que no tienen que sustituir las mesas en este momento. A pesar de esa concesión de tiempo, Gutiérrez Alberca anunció que el consistorio aplicará sanciones a los negocios con faltas a la norma de los límites de espacio, con penas de gravedad hasta la pérdida de los permisos.
El presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería, Jaime Fernández, reconoció el «desorden» de los últimos años, sobre todo, a raíz de la pandemia y respaldó la intervención del político. A pesar de su acuerdo en las formas, adelantó la presentación de alegaciones a la reforma. En esta línea, expuso que el turismo gastronómico ha crecido y se desarrolla a lo largo de todo el año, por lo que las terrazas constituyen elementos de necesidad también en invierno. Por este motivo, la entidad defenderá el uso de las mamparas de protección de cristal. Además de sus reclamaciones de espacio, exigió castigos contundentes para las faltas de respeto a la norma, con sanciones sin duda para los infractores. Para finalizar su turno de palabra, Fernández solicitó un incremento de vigilancia de los botellones por parte de los jóvenes, al señalar a estos grupos de personas como la fuente del ruido que los vecinos atribuyen a los bares de la zona.
Desde el otro lado del espectro, la Asociación de Vecinos de la Zona Centro mostró un nivel de satisfacción con la propuesta por medio de su presidente Juan Fernández, quien agradeció el nivel de detalle del estudio y calificó de asunto de urgencia la aplicación del modelo en los barrios de los alrededores, al asegurar que el Ayuntamiento debe avanzar paso a paso. En su intervención, destacó que la actividad del comercio debe realizarse siempre en consonancia con el derecho al descanso y con la calidad de vida en las viviendas del centro. En concreto, la agrupación de ciudadanos valora esta decisión municipal tras las peticiones de los vecinos en años anteriores sobre quejas por el ruido, con demandas en despachos para el límite de horarios en los locales de madrugada.
Como parte de una estrategia de conjunto, la imposición de los límites de las terrazas coincidirá con el desarrollo de un plan 360º de la plaza Mayor. En concreto, el equipo de Gobierno planea acciones de acondicionamiento de la imagen del entorno mediante la retirada de cables de las fachadas y el traslado de las pantallas de información de luz a zonas con reducción de impacto, además de la eliminación de telas de anuncio en las farolas. El concejal de Urbanismo y Vivienda, Ignacio Zarandona, informó de que su equipo revisará la pintura de pared, los letreros de publicidad y las carpinterías de los edificios con el propósito de volver "al gusto de todos los viandantes". El plan concluirá en el mes de septiembre con la inauguración de la iluminación de la Casa Consistorial, proyecto fruto de un acuerdo de colaboración con la Fundación Iberdrola.
En relación con los plazos, el documento pasará ahora a un periodo de información al público de 20 días y a un trámite de audiencia para los dueños de los bares con un plazo de diez jornadas. El Ayuntamiento prevé la resolución de las alegaciones con celeridad para dotar a la norma de capacidad de aplicación en dos meses. Durante la rueda de prensa, Gutiérrez Alberca reiteró que el plan carece de intenciones de perjuicio contra el gremio de la hostelería, sino que persigue la creación de «un modelo de convivencia» en beneficio de los ciudadanos.

Mesas y sillas aplicadas en una de las terrazas de la plaza Mayor de Valladolid.