JUICIO CRIMEN BURGOS
La Audiencia aclara ahora que el alcohol no fue un atenuante para el condenado por matar al vallisoletano Sergio Delgado
El juez Roger Redondo emite un auto en el que rechaza las tres atenuantes presentadas por José Luis Novoa no incluidas en la sentencia por un "error de transcripción informática"

Última sesión del juicio por el asesinato de Sergio Delgado
La Audiencia de Burgos rechaza todas las atenuantes presentadas por la defensa de José Luis Novoa, condenado a cuatro años de prisión por matar de un puñetazo al vallisoletano Sergio Delgado la madrugada del 24 de febrero de 2024. Atenuantes que no se habían contemplado por el tribunal tras el fallo del jurado popular y que por «un error de transcripción informático, e involuntario» no aparecieron en la sentencia condenatoria dictada por el juez Roger Redondo y que se han incluido en el fallo a través de un auto aclaratorio.
El auto señala que la atenuante de embriaguez no es aplicable para Novoa. Aunque el jurado dio por probado que el agresor del joven vallisoletano había consumido alcohol, el tribunal considera que «es necesario que la ingesta alcohólica afecte a las facultades psico-físicas, conocimiento y voluntad, del acusado». El auto remarca que «no es suficiente» en este caso la ingesta de alcohol para aplicar la atenuante que reclama la defensa, ya que requiere «una limitación de las facultades intelectivas y volitivas». El juez aclara que en este caso que la víctima apreciara que Novoa se encontraba «muy borracho» sin que haya otro análisis «o dato fáctico» que apuntale esa «alteración relevante de sus facultades que la atenuante exige, impide su apreciación».
El juez señala que no se debe confundir la limitación de facultades «con el sentimiento de superioridad que aflora en quien consolida con el recurso a l violencia patrones de dominación en las relaciones».
El auto aclaratorio rechaza también la atenuante de confesión por considerar que no concurren las circunstancias. La razón principal que aduce el juez es que el acusado no confesó la agresión cuando acudió a la comisaría de la Policía, después de que supiera a la mañana siguiente que el joven vallisoletano había fallecido. De hecho, en su primer contacto con los policías encargados de la investigación el acusado «inicialmente no admitió ante la Policía el haber propinado un puñetazo a Sergio». Lo admitió después, «tras el resultado de la investigación policial, visionado de grabación, recogida de ropa de su domicilio, y testimonios de los presentes en el lugar de los hechos».
El tercer atenuante presentado por la defensa de Novoa y que también rechaza el tribunal es el de reparación del daño. El acusado consignó 20.000 euros a favor de los familiares de la víctima, al go que hizo antes de la celebración del juicio. En este caso, el juez recuerda que las cantidades indemnizatorias solicitadas por el Ministerio Fiscal, la Acusación Particular, y las fijadas por sentencia, que ascienden a 250.000 euros, «la cantidad consignada por el acusado no reúne los requisitos para producir el efecto atenuatorio».