Diario de Valladolid

JUICIO CRIMEN BURGOS

El juez deja libre al que mató al vallisoletano Sergio Delgado tras sólo dos años en la cárcel

La decisión está motivada por el veredicto del jurado popular, que no vio intencionalidad de matar, y en las penas a las que se enfrenta, que no pasarán de 4 años

José Luis Novoa, el agresor que acabó de un puñetazo con la vida del vallisoletano Sergio Delgado

José Luis Novoa, el agresor que acabó de un puñetazo con la vida del vallisoletano Sergio DelgadoICAL

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

De matar a Sergio Delgado a quedar en libertad. Así de rápido se resume el precio a pagar por José Luis Novoa tras haber matado al joven vallisoletano un 24 de febrero de 2024 de un puñetazo, después del veredicto dictado el pasado martes en el que se le declaraba culpable pero sin "intencionalidad" en el crimen. Sin esperar a la sentencia, el magistrado que presidió el tribunal del jurado acuerda la puesta en libertad del burgalés tras haber tenido en cuenta tanto el homicidio imprudente como que las penas a las que se enfrenta Novoa, según informa Ical, no pueden sobrepasar los cuatro años de prisión, habiendo cumplido la mitad.

El Tribunal del Jurado que enjuició en la Audiencia Provincial de Burgos la muerte de Sergio Delgado, ocurrida en la madrugada del 24 de febrero de 2024 en la zona de copas de la plaza Huerto del Rey, conocida como La Flora, consideró probado que el acusado, José Luis Novoa, causó el fallecimiento de la víctima al propinarle un puñetazo, pero descartó por unanimidad que quede probado que existiera intención de matar o que asumiera conscientemente que su acción pudiera provocar el fallecimiento de la víctima. Un 'no' a la intencionalidad que refuerza la decisión del juez para dejar en libertad al autor del crimen del vallisoletano.

El juez justifica su decisión en que "no apreciándose la existencia de riesgo de fuga del mismo, teniendo domicilio conocido y desprendiéndose del veredicto emitido por el jurado que los hechos pudieran ser calificados como de homicidio por imprudencia, por lo cual en principio la pena a imponer no podría superar el límite de cuatro años de prisión, conforme al artículo 142 del Código Penal, se considera oportuno el levantamiento de dicha medida cautelar, con la obligación de comparecencia mensual ante esta Audiencia". De esta forma, el magistrado se apoya en la Ley de Enjuiciamiento Criminal para la excarcelación de Novoa sin esperar a pronunciar la sentencia definitiva.

Así las cosas, el juez concedió este miércoles la libertad al condenado. Según ha podido El Correo de Burgos, ya ha abandonado la prisión de Burgos e incluso habría pasado su primera noche en casa, coincidiendo con las expresiones públicas de descontento por el resultado del juicio por parte de la familia de la víctima. Cabe recordar que la actuación del magistrado en el juicio despertó de forma reiterada el malestar de la familia de la víctima, que se han sentido "engañados" por el desarrollo del procedimiento penal del que no consideran que se haya hecho justicia.

"Es una pesadilla viviente y constante"

"Cuando te llega la noticia es horrible", reconoce Carla, indignada y estupefacta, tras conocer que el autor del puñetazo que causó la muerte a Sergio ha salido ya de la cárcel, mientras hace hincapié en la "pesadilla viviente y constante" que su familia lleva sufriendo desde que arrancó el juicio por la muerte de Sergio.

Carla se enteró, por boca de su abogado, a última hora de la tarde. Decidió no comunicárselo a sus padres hasta hoy porque "quería darles una noche pacífica". Como no podía ser de otra manera, le resultó "muy duro" contarles lo sucedido por la mañana.

A expensas de que se dicte la sentencia, la hermana de Sergio se muestra convencida de que el magistrado "le va a poner menos de cuatro años", la pena máxima a la que se enfrenta Novoa después del veredicto del jurado. A partir de ahí, la familia valorará qué pasos seguir. Lo de recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) se da por hecho, aunque también cabe la posibilidad de solicitar la repetición del juicio.

Desarrollo del veredicto

En el veredicto leído el pasado martes en la vista oral, los nueve jurados consideraron acreditado que, tras una conversación mantenida a la salida del pub Madame Kalalú, Novoa golpeó a Sergio Delgado en el rostro, provocando que cayera hacia atrás y se golpeara la cabeza contra el suelo. Como consecuencia del impacto, la víctima sufrió un traumatismo craneoencefálico con edema cerebral y microhemorragias en el tronco encefálico que, pese a la intervención de los servicios de emergencia, derivaron en su fallecimiento.

El jurado rechazó que el puñetazo estuviera motivado por la procedencia de la víctima, natural de Valladolid, al no considerarse probado que ese fuera el origen de la agresión, y constata que entre ambos existió una conversación previa de varios minutos antes del golpe. También dio por probado que Sergio Delgado presentaba una elevada tasa de alcohol en sangre, si bien consideró que la intoxicación alcohólica influyó en el fallecimiento con ocho votos a favor y uno en contra, mientras que descartó que la patología coronaria previa de la víctima fuera determinante en la muerte.

Asimismo, el jurado no consideró probado que el acusado actuara con mayor fuerza por sus conocimientos en artes marciales, pese a que admiten que había practicado Muay Thai, ni que asumiera que el golpe pudiera causar la muerte. En este sentido, entendieron mayoritariamente que José Luis Novoa no pudo imaginar las consecuencias letales de su acción debido a su estado de embriaguez y a la rapidez de los hechos, aunque uno de los votos discrepantes sí apreció que, por su entrenamiento previo, podía prever un resultado fatal.

Tras la lectura del veredicto del jurado se celebró una vistilla en la que las partes volvieron a plantear sus peticiones de pena en base a los hechos que se habían considerados probados. El Ministerio Fiscal, que elevó a definitivas sus conclusiones iniciales en las que solicitaba una pena de 12 años de prisión, rebajó su petición de la pena de 12 a 4 años de prisión, la máxima para un homicidio imprudente, y una indemnización de 205.000 euros para la familia de la víctima. Por su parte, la acusación particular, mantuvo su petición de 20 años por asesinato y el abogado de la defensa reclamó dos años de prisión e interesó la puesta en libertad de su defendido.

tracking