Diario de Valladolid

UNIVERSIDAD

Cuatro candidatos al birrete de la UVA

Carlos Alberola, Pilar Garcés, Carmen Camarero y Valentín Cardeñoso salen en las quinielas como futuribles candidatos en las elecciones al rectorado de la Universidad de Valladolid

Carlos Alberola, Pilar Garcés, Carmen Camarero y Valentín Cardeñoso.

Carlos Alberola, Pilar Garcés, Carmen Camarero y Valentín Cardeñoso.SERAM / E. M. / ICAL

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Las elecciones a rector o rectora de la Universidad de Valladolid cada día están más cerca y en los corrillos de pasillo ya suenan cuatro nombres como futuribles candidatos. Llegaron a ser seis, pero el desmentido categórico del vicerrector de Investigación, Innovación y Transferencia, y de la secretaria general de la UVA, en respuesta a este periódico –con solicitud expresa de ni siquiera mencionar sus nombres en este artículo–, deja las quinielas en cuatro. Carlos Alberola y Pilar Garcés fueron los primeros en sonar. Una lista a la que se han unido en los últimos días Valentín Cardeñoso y Carmen Camarero. Todos ellos son catedráticos en sus respectivas disciplinas.

El que parece ir un paso más avanzado es Carlos Alberola, de la facultad de Ingeniería de Telecomunicaciones. Es el primero que ha tenido clara su candidatura, y aunque se muestra «respetuoso con los tiempos» y considera que todavía es «demasiado pronto para hablar de elecciones» a rector, sí confirma su intención de concurrir. Es doctor por la Universidad Politécnica de Madrid. Fue vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado de 2006 a 2010, siendo rector Evaristo Abril. En los dimes y diretes de la Institución se le tiene como el mejor posicionado al tener ya su equipo perfilado.

A Carmen Camarero se le supone la candidata que respalda el actual rector, Antonio Largo Cabrerizo, que no puede presentarse al finalizar su segundo mandato. Por otro lado, se le atribuye la atracción de voto joven. Es catedrática de Organización de Empresas y Comercialización e Investigación de Mercados en la facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, doctora por la Universidad de Valladolid.

«Efectivamente, junto con otros compañeros y compañeras, estoy trabajando en la construcción de un proyecto para el futuro de la Universidad de Valladolid», apunta. «La motivación para hacerlo es que considero que, después de dedicar más de 30 años ininterrumpidos a la Universidad de Valladolid, cumpliendo con mis tareas docentes e investigadoras, así como con una etapa de gestión al frente de la Escuela de Doctorado, ha llegado el momento de aprovechar mi experiencia académica y comprometerme en diseñar y gestionar un proyecto para el futuro de nuestra Universidad», añade.

«En los próximos años la Universidad de Valladolid se enfrentará a muchos desafíos y es en lo que queremos trabajar, de manera integradora, colaborando con toda la comunidad universitaria: profesores e investigadores, personal técnico de gestión, de administración y servicios y estudiantes», subraya.

También está en las apuestas Valentín Cardeñoso, doctor en Ciencias Físicas por la Universidad de Valladolid, catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos en la facultad de Ingeniería Informática y responsable del grupo de investigación de Entornos de Computación Avanzada y Sistemas de Interacción Multimodal. Ha representado a la UVa durante 15 años en la Conferencia de Decanos y Directores de Informática, y ha sido responsable técnico de la Cátedra Telefónica.

«Sigo valorando la decisión de si presentar formalmente una candidatura o no, esperando tener una decisión tomada al regreso de vacaciones», relata Cardeñoso. «En ningún momento he ocultado mis puntos de vista sobre las cuestiones que creo que se pueden mejorar ni mis apoyos a aquellas que creo que están bien encaminadas para el beneficio de la institución y de todos sus miembros. Por ello, y por esas propuestas que, en parte, tuve la oportunidad de desarrollar parcialmente mientras ocupé el puesto de vicerrector de Ordenación Académica e Innovación Docente durante el mandato de Daniel Miguel y durante los quince años anteriores como parte de mis responsabilidades como director del Departamento de Informática primero y primer director de la Escuela de Ingeniería Informática después, sé que hay gente que cree que podría prestar un buen servicio a la Universidad de Valladolid. Por eso y porque creo que la mejor manera de contribuir al cambio es trabajar día a día desde el interior mismo de las instituciones, me sigo planteando seriamente la posibilidad de armar una candidatura al rectorado», añade. 

Por último, suena con fuerza el nombre de Pilar Garcés, doctora por la Universidad de Valladolid, catedrática de Filología Inglesa en la Facultad de Comercio y Relaciones Laborales. El currículum de Garcés es amplio también fuera de la Universidad, de la que fue secretaria general con el rector Daniel Miguel. En la Junta de Castilla y León fue directora general de Universidades de 2015 a 2019, y viceconsejera de Investigación y Universidades de 2019 a 2022. Este periódico ha intentado ponerse en contacto con ella para recabar su postura, sin éxito.

Apoyos

Los cuatro cuentan con una brillante trayectoria que hace presumir, a priori, capacidad para el cargo. Poco se sabe todavía de cuántos apoyos reúne cada uno en el punto de partida de un proceso electoral que aún no ha sido convocado. Lo que es seguro es que ya están recabando respaldos, configurando su equipo. Saben que, si la cosa falla, no habrá otra oportunidad hasta dentro de seis años.

Con la nueva normativa, Antonio Largo Cabrerizo se convertirá en el último rector que habrá agotado dos mandatos consecutivos de cuatro años cada uno. Todos los que vengan después, mientras esté vigente la nueva Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU) solo podrán permanecer durante un mandato, que en lugar de cuatro, durará seis años.

Largo Cabrerizo, catedrático de Química Física de la Universidad de Valladolid, resultó vencedor de la segunda vuelta de las elecciones al Rectorado de la UVa el 26 de abril de 2018, tras obtener el 55,29% de los votos totales ponderados. Así se impuso al otro candidato, el hasta entonces rector Daniel Miguel San José, catedrático de Química Inorgánica, que obtuvo el 44,71% de los votos.

En las siguientes elecciones, Largo Cabrerizo se impuso por el 52,7% de los votos a dos candidatos: María Helena Castán, catedrática de Electrónica, que obtuvo un 25,9%, y José Ramón González, catedrático de Literatura Española, a quien votó el 21,4%.

A la luz de las últimas previsiones, parece que de convocatoria en convocatoria el número de aspirantes va en aumento. En la próxima cita, que se prevé en una fecha entre febrero y mayo, si todo se confirma irán al menos cuatro nombres para ceñirse el birrete de rector o rectora. Y no es raro que en los últimos días de plazo se presenten nuevas candidaturas. De hecho, una pregunta frecuente en los corrillos es si habrá algún candidato ‘tapado’, de esos que salen en el último momento. Esos que a veces no preveía nadie y se terminan llevando los laureles.

Si el proceso electoral se rige por los nuevos estatutos de la Universidad de Valladolid, cambiará la ponderación de votos, de tal manera que será ponderado por sectores de la comunidad universitaria. El valor del voto conjunto de cada uno de esos sectores sobre el total del voto válidamente emitido se ajustará a diferentes porcentajes.

El cuerpo electoral de profesores de los cuerpos docentes universitarios y profesorado permanente laboral dispondrá del 51% del total del voto, mientras el personal docente e investigador no considerado en el punto anterior sumará 10%. De este porcentaje, se realizará una distribución de forma directamente proporcional al número de miembros totales de cada una de las categorías en él incluidos, teniendo en cuenta su dedicación.

Por otro lado, los estudiantes contabilizarán el 28% del total del voto. De este porcentaje, se realizará una distribución de forma directamente proporcional al número de miembros de cada una de las categorías en él incluidos, grado, máster y doctorado. Y por último, el personal técnico, de gestión y de administración y servicios computará por el 11% del total, distribuido en proporción directa al número de miembros de personal funcionario y personal laboral incluido en la relación de puestos de trabajo de la Universidad.

El rector se elige mediante sufragio universal ponderado por todos los miembros de la comunidad universitaria, entre el personal docente e investigador permanente doctor a tiempo completo y que reúna los siguientes méritos de investigación, docencia y experiencia de gestión universitaria: como mínimo estar en posesión de tres sexenios de investigación, estando el último tramo vivo, tres quinquenios docentes y cuatro años de experiencia de gestión universitaria en algún cargo unipersonal.

Pendientes de que entren en vigor los nuevos estatutos

El Claustro aprobó a finales de noviembre los nuevos estatutos de la Universidad de Valladolid, adaptados a la nueva Ley de Universidades y con cambios importantes en la ponderación de los votos en las elecciones a rector. Una norma que aún no ha entrado en vigor, puesto que quien tiene la última palabra es la Administración autonómica. La Junta tiene que emitir un informe de legalidad y aprobarlo en Consejo de Gobierno. Posteriormente, se publicará en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) y en el Boe, para que entre en vigor.

Se trata de un proceso para el que la Junta tiene cuatro meses. No se sabe si la norma entrará en vigor a tiempo y, así, el nuevo proceso electoral se regirá por la antigua norma o la nueva, que cambia de forma señalada el sistema de baremación de los votos.

Eso sí, la duración del rectorado, rija el antiguo texto o el nuevo, será la que marca la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU). Así, si hasta ahora el periodo máximo de permanencia en el cargo eran dos mandatos de cuatro años cada uno, ahora el límite máximo es un mandato, que en lugar de cuatro, durará seis años. Todos los cargos orgánicos que se eligen desde la LOSU son ya por ese periodo.

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