LOTERÍA DE NAVIDAD
Bimba y Lola diseña el segundo premio de la Lotería de Navidad en Valladolid: "He tenido que comprobar si era verdad"
El segundo premio de la Lotería de Navidad reparte 125.000 euros por décimo a la plantilla de la reconocida firma: "Todavía no nos lo creemos", confiesan

María y Beatriz, trabajadoras de Bimba y Lola en la calle Santiago.
Un lunes lleno de felicidad para la plantilla de Bimba y Lola tras recibir la noticia más esperada de un 22 de diciembre: el número que jugaban, el 70.048, resultó agraciado con el segundo premio de la Lotería de Navidad. En la tienda de la calle Santiago de Valladolid, sus seis trabajadoras estaban de celebración mientras atendían a los clientes, ya que la suerte repartió un total de medio millón de euros entre todas.
A lo largo de la mañana, las empleadas fueron conociendo la noticia de forma escalonada mientras acudían al centro de trabajo o estaban en casa con sus familias. Entre alegría e incredulidad, las trabajadoras continuaron sus labores, como atender o cobrar a los clientes mientras recibían las constantes felicitaciones.
Todas las empleadas de este establecimiento, al igual que sus compañeras de El Corte Inglés, contaban con varias participaciones de cinco euros del número de la empresa. Esto supone un premio de 31.250 euros por cada papeleta (la parte proporcional de los 125.000 euros de un décimo). Lo que comenzó como una jornada de lunes ordinaria terminó en una sorpresa histórica para el equipo: "Todavía no nos lo creemos", confiesan emocionadas.
Por su parte, la supervisora de zona de Bimba y Lola, Marisa Cao, quien también fue una de las agraciadas, relata que recibió la noticia mientras viajaba. A pesar de que aún le cuesta asimilarlo, reconoce que fue "un subidón". Según explica, la empresa siempre juega dos números, repartidos tanto en las tiendas como en la central, a través de participaciones mínimas de cinco euros. "Nos ha tocado a casi todos", subraya.
"Nunca piensas que vas a ser la protagonista, y esta vez nos ha tocado serlo", comenta. En el caso concreto de la tienda de la calle Santiago, cada empleada jugaba "lo que había podido comprar". Debido a la intensidad de la jornada laboral, todavía no han tenido ocasión de celebrarlo: "Lo hemos tenido que aplazar porque hoy ha sido un día abrumador, seguro que mañana tendremos resaca emocional", añade.
"Es como estar en una noria constante todo el día", resume la supervisora. Además, destaca que el equipo de este establecimiento vallisoletano es muy veterano y cuenta con trabajadoras de larga trayectoria en la firma: "Estoy muy feliz de que a todas les haya tocado". Ese es el caso de María, quien lleva 20 años como dependienta en la tienda: "No me lo creo, es una ilusión tremenda, sobre todo porque jugaba el número también con mis padres".
Para María, este premio supone una inmensa felicidad y, sobre todo, la tranquilidad de contar con un "colchón económico" para el futuro de sus hijos. Todavía asimilando la noticia, relata que fue una compañera quien la llamó para preguntarle si había leído el mensaje del grupo de trabajo. Al verlo, no pudo evitar entrar en la web oficial de Loterías y Apuestas del Estado para confirmarlo con sus propios ojos: "He tenido que comprobar si era verdad".
A lo largo del día, no solo recibieron las felicitaciones de los clientes y viandantes, sino que también amigos y familiares se acercaron a la tienda para celebrar la noticia con ellas. Una jornada algo "caótica" en la que "no dan abasto" con los mensajes y las llamadas que se acumulan en sus teléfonos. "Me está llamando todo el mundo, incluso gente con la que no hablaba hace años", cuenta Marisa.
Entre el ajetreo de las compras navideñas y la emoción de ser las ganadoras del segundo premio de la Lotería de Navidad, el turno de tarde contó con el entusiasmo de Beatriz. A pesar de llevar en la tienda desde septiembre, ella fue la encargada de dar la noticia al resto de sus compañeras. "Estoy muy contenta, sé que he sido muy afortunada. Empiezo las Navidades con fuerza", admite con una sonrisa.

María y Beatriz, trabajadoras de Bimba y Lola en la calle Santiago.
María y Beatriz, trabajadoras de Bimba y Lola

María y Beatriz, trabajadoras de Bimba y Lola en la calle Santiago.
María y Beatriz, trabajadoras de Bimba y Lola

María y Beatriz, trabajadoras de Bimba y Lola en la calle Santiago.
María y Beatriz, trabajadoras de Bimba y Lola

María y Beatriz, trabajadoras de Bimba y Lola en la calle Santiago.
María y Beatriz, trabajadoras de Bimba y Lola

María y Beatriz, trabajadoras de Bimba y Lola en la calle Santiago.