GRIPE AVIAR
Confinan las aves de corral tras el brote de gripe aviar de Valladolid y los huevos se disparan un 54%
La Junta y las OPAS respaldan la medida del Gobierno, que tiene en la provincia vallisoletana los mayores casos con más de dos millones de gallinas sacrificadas

Precio de huevos en un supermercado
La gripe aviar continúa su avance a nivel nacional y en Castilla y León, y con ello se suman nuevas medidas para tratar de frenar su influencia en el territorio nacional. Si el pasado viernes la medida ya obligaba a las aves de corral en las zonas de especial riesgo para evitar el contacto de estas aves con las silvestres, que pueden transmitir la enfermedad a través del contacto o las heces, las restricciones se amplían.
Por estas razones, si antes la medida afectaba a 1.201 municipios en toda España -250 municipios en la Comunidad-, ahora son todos los que deberán acatar la medida, que entró en vigor ayer. Así lo confima el Gobierno, que cataloga estas actuaciones como "un refuerzo de las medidas preventivas frente a la influenza aviar ante el aumento del riesgo de expansión de esta enfermedad altamente infecciosa".
De esta manera, de acuerdo con el Boletín Oficial del Estado, la orden ministerial se extiende a todas las granjas avícolas, incluidas las explotaciones ecológicas y las de autoconsumo o las que produzcan carne o huevos para su venta directa al consumidor. El impacto de la enfermedad en las aves de corral ya se ve reflejado también en el precio de los huevos.
Y es que este producto, cuyo consumo se ha elevado más de un 30% en los dos últimos años, también ha aumentado el precio de este alimento. Hace medio año, la docena de huevos se ha encarecidos un euro en el último medio año y son un 137% más caros que hace cuatro años. Además, el precio medio de la docena de huevos M ha pasado de costar 2,14 euros en febrero de 2025 a 3,30 euros en noviembre, lo que supone un aumento del 54% según los datos facilitados por la OCU. Por otro lado, los datos oficiales arrojan que el aumento del producto es del 40%.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, explicó el pasado lunes que «ha cambiado muy claramente la orientación de la dieta de los españoles, de las familias», dado que «hace unos años se vinculaba a determinados problemas de salud, y al contrario, hoy en día es un producto recomendado, es una proteína de primera calidad y con un precio muy asequible»
Planas declaró, además, que se toman «decisiones de coordinación y que son necesarias desde el punto de vista del incremento de los riesgos vinculados a la gripe aviar», como son «descenso de temperaturas, aves migratorias y presencia de numerosos focos en Europa en este momento», motivo por el que este lunes entra en vigor el confinamiento, que «es muy importante que todas las aves estén bajo control».
El consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, consideró «razonable y lógica» la decisión del Gobierno central de extender a todo el territorio nacional la obligación de mantener las aves de granja en espacios cerrados para evitar la propagación de la gripe aviar en el contexto de los movimientos migratorios de aves silvestres.
Fernández Carriedo reconoció en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno que la medida «genera dificultades y costes económicos» en determinados sectores, pero ha asegurado que se trata de una decisión «que tiene sentido» para minimizar los riesgos de expansión de la enfermedad y sus consecuencias económicas.
«No es tanto el riesgo para la transmisión al ser humano, pero sí el riesgo de contagio entre animales y el impacto que eso conlleva», subrayó en declaraciones recogidas por Europa Press. El portavoz del Ejecutivo autonómico señaló que la crisis genera un «importante impacto económico», con un «primer coste para las empresas afectadas» y un «segundo coste para el consumidor», debido al encarecimiento de los productos derivados de las aves. «Sólo hay que ver el precio de los huevos en los comercios», ejemplificó al respecto.
Fernández Carriedo destacó que en Castilla y León «hace varios días que no se registran nuevos contagios», aunque insistió en la necesidad de mantener la vigilancia. «En algún momento la transmisión se puede volver a producir, y no podemos bajar la guardia ni dar por extinguido el riesgo», advirtió.
El portavoz recordó que el sacrificio de las aves afectadas se realiza conforme al protocolo establecido y en aplicación de la normativa nacional y europea. «Es el procedimiento que se ha seguido en otras ocasiones y es el que estamos aplicando en nuestra comunidad autónoma», concluyó.
Finalmente, Fernández Carriedo detalló que en Castilla y León hay detectados un total de 14 focos, siete en granjas, especialmente en el entorno del municipio vallisoletano de Olmedo y otros siete en aves silvestres. Esta enfermedad, que se ha cebado especialmente con el municipio vallisoletano de Olmedo, ha obligado a sacrificar a más de dos millones de aves.
Los cadáveres de las aves, por normativa, deben ser eliminados, y para ello, al tratarse de animales no rumiantes, estos cadáveres deben ser recogidos, transportados, identificados y, finalmente, pueden terminar siend incinerados en instalaciones autorizadas conforme a la Directiva 2000/76/CE o en incineradoras o coincineradoras, de alta o baja capacidad o bien ser transformación en planta autorizada marcado del material resultante y utilizarse o como abono, en planta de biogás o compostaje, o en su defecto eliminaciónmediante enterramiento en vertedero autorizado.
El coordinador de COAG Castilla y León, Lorenzo Rivera, explica a este diario que la acción del Gobierno le parece «una medida positiva» y cree que «se extenderá unos 21 días». «No tenemos otra medida que no sea confinar así que nos beneficia y estoy de acuerdo». Al mismo tiempo, Rivera quiso llamar a la calma de los consumidores, sobre todo en lo que se refiere al aumento del precio de los huevos en los últimos meses. «La demanda está cubierta y estoy convencido de que no se dispararán de forma muy acusada».
Por otro lado, desde Unión de Campesinos también se manifiestan a favor de la medida adoptada por el G0bierno. «Ya se venía hablando desde hace tiempo. Ayuda a mejorar el tema de los protocolos y sirve para extremar un poco más», señala Javier Velasco, presidente de UCCL Jóvenes en Castilla y León.
Velasco señala que la medida afecta especialmente a las personas que, por ejemplo, tienen gallinas en casa o las gallinas camperas, que sí se crían en exterior. «Estamos en una época de migración de las aves y en estas fechas los propios titulares de estas explotaciones extreman precauciones y no dejan que salgan al exterior», explica a este periódico.
«Al final cada uno en su casa es libre de hacer lo que quiera, pero quien tenga gallinas domésticas debe saber que si coge la gripe aviar pues se quedará sin gallinas», concluyó. Desde el pasado mes de julio se han notificado 139 brotes de influenza aviar en granjas avícolas de Europa. En España se han producido 14 focos en explotaciones, la mitad de ellos en Castilla y León, además de 53 en aves silvestres y 5 en cautivas.
Entre las medidas que se pusieron en marcha el pasado viernes en aquel momento solo para 250 municipios de la Comunidad se incluyen prohibiciones como la cría de patos y gansos con otras especies de aves de corral o dar agua a las aves de corral procedente de depósitos de a los que puedan acceder aves silvestres, salvo en caso de que sea tratada a fin de garantizar la inactivación de posibles virus de influenza aviar. En la orden también se incluyen la prohibición de utilizar pájaros de los órdenes anseriformes y charadriformes como señuelo.
Será de obligatorio cumplimiento proteger debidamente los depósitos de agua situados en el exterior requeridos por motivos de bienestar animal, así como la prohibición de la presencia de aves de corral u otro tipo de aves cautivas en los centros de concentración de animales, incluidos los certámenes los certámenes ganaderos, muestras, exhibiciones y celebraciones culturales, así como cualquier concentración de aves de corral u otro tipo de aves cautivas.
En los casos en los que no fuera posible el confinamiento de las aves de corral, la autoridad competente de las comunidades autónomas podrá autorizar el mantenimiento de la mismas al aire libre aplicando medidas preventivas para evitar que se produzca el contacto, como la colocación de telas pajareras o cualquier otro dispositivo que impida la entrada de aves silvestres.
En este caso, las aves tendrán que alimentarse y abrevarse en el interior de las instalaciones o en un refugio que impida la llegada de aves silvestres y evite el contacto de éstas con los alimentos y el agua destinados a las de corral.