Estadística Continua de Población
Valladolid gana 5.836 habitantes sobre todo por el empuje de extranjeros
La provincia cierra el tercer trimestre con 532.984 habitantes, con un incremento anual que la sitúa a la cabeza de España y de la Comunidad

Transeúntes en la calle Santiago de Valladolid en una foto de archivo.
Valladolid es una de las provincias destacadas, no sólo a nivel autonómico, sino también nacional, en cuanto al incremento de población experimentado en el último año. Al cierre del segundo trimestre de la presente anualidad contaba con 532.984 habitantes, lo que supone 5.836 más que en la misma fecha del ejercicio pasado. En términos porcentuales implica una subida del 1,11% que la sitúa en el puesto duodécimo del país y en el segundo de Castilla y León, por detrás de Burgos.
El crecimiento viene determinado sobre todo por la llegada de extranjeros, pues recibió 5.290 personas procedentes de otros países (el incremento se cifra en un 13,53% más), pero también por el aumento de oriundos, ya que añadió 546 españoles a sus estadísticas (un 0,11% más). Según revelan las últimas cifras de la Estadística del Padrón Continuo del INE publicadas este martes, 480 vinieron de Colombia, 340 de Venezuela y 310 de Marruecos y se convierten así en los tres principales lugares de procedencia.
El hecho de contar con un signo positivo en la contabilidad de españoles es algo que únicamente pasa también en Segovia, mientras que en el resto de provincias de la Comunidad la comparativa de 'nativos' está acompañado del símbolo de la resta. La excepción es Burgos, que se mantiene en equilibrio.
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Por tanto, el peso de los inmigrantes sigue siendo determinante para que la balanza demográfica de Castilla y León continúe al alza, con 16.544 habitantes más que hace un año hasta contabilizar 2.412.242 en total al cierre del tercer trimestre del año. En términos porcentuales, se trata de un incremento del 0,69%, y se sustenta claramente en la llegada de personas de otros países. Si no fuera por la población de otras nacionalidades, la Comunidad estaría en números rojos.
A nivel autonómico, septiembre cerró con un descenso de 6.223 españoles en comparación con la misma fecha del ejercicio anterior, pero el saldo final es positivo porque el desembarco de 22.767 foráneos logró mitigar la sangría.
El declive de oriundos no es un fenómeno exclusivo de Castilla y León, sino que también se repite en Asturias, Cantabria, Extremadura y Galicia. Estos territorios conforman el quinteto donde la evolución de los españoles aparece con un signo negativo. En el resto de autonomías sí se observan crecimientos, aunque en todos los casos la subida relativa es nimia en comparación con el progreso de los extranjeros.
Así, en el cómputo nacional la población del país ha crecido en 474.454 personas hasta contabilizar 49.442.844 habitantes al cierre del tercer trimestre, gracias a los 99.143 españoles más (el incremento es del 0,23%) y a los 375.311 extranjeros más (el aumento es del 5,55%).
La subida porcentual en el conjunto del país a nivel anual se cifra en un 0,97%, y el incremento del 0,69% de Castilla y León la sitúa en la cola, sólo por delante de Extremadura, País Vasco, Galicia, Andalucía, Cantabria y Canarias. En el extremo contrario, las que más crecieron fueron Comunidad Valenciana (1,87%), Aragón (1,64%) y Cataluña (1,17%).
A nivel provincial, por encima de la referencia de crecimiento del país sólo están Burgos, que subió un 1,14% (4.137 residentes más); Valladolid, con ese aumento antes mencionado del 1,1% (5.836 más); y Segovia, con un alza del 1,09% (1.711 más). El resto de territorios de Castilla y León no llega a ese listón, aunque todas experimentan crecimientos demográficos, a excepción de Zamora.
De hecho, la provincia zamorana es la única de España, junto con Córdoba, que en el último año ha perdido vecinos y ni la llegada de inmigrantes ha conseguido taponar la hemorragia poblacional. En concreto, se ha quedado 365 pobladores menos, porque los 1.072 extranjeros que llegaron en los últimos doce meses no fueron suficientes para amortiguar el descenso de 1.437 españoles.