70 SEMINCI VALLADOLID 2025
El cineasta vallisoletano Christian Dehugo presentará su película 'Mi sueño cubano' en la Seminci
La cinta profundiza en el esfuerzo, tenacidad y resiliencia que supone la escuela Lizt Alfonso Dance Cuba

El cineasta vallisoletano Christian Dehugo presenta en la 70ª Seminci su película 'Mi sueño cubano'
“Ella es tenacidad, resiliencia, dedicación, pasión…”. Con intensidad y un brillo especial en la mirada, Christian Dehugo define sin atisbo de duda a Lizt Alfonso, la mujer que en 1991 creó la compañía Lizt Alfonso Dance Cuba y un año después puso en marcha la escuela homónima de danza fusión que, a día de hoy, 35 años después, se ha convertido en “un proyecto de inclusión social muy potente, con impacto directo en más de mil familias” en la isla caribeña. La coreógrafa, directora y pedagoga está en el corazón de ‘Mi sueño cubano’, la película que el cineasta vallisoletano estrenará mañana domingo, a las 17.00 horas, en la sala 5 de los Cines Broadway, dentro del apartado Castilla y León en Largo de la 70 Semana Internacional de Cine de Valladolid.
Con la ilusión de estrenar mundialmente su nuevo trabajo en su ciudad natal, en el que considera “uno de los mejores festivales que hay en el mundo”, Dehugo regresa a Seminci donde en 2019 ya estrenó su primer largometraje, ‘Nous. La evolución del pensamiento’, codirigido en ese caso junto a Henar Rodríguez. Para él, el certamen pucelano es “el escenario perfecto”, y confía en que lo que se vivirá mañana entre los espectadores sea una auténtica celebración, que contará con una nutrida presencia de escuelas y alumnos y alumnas de distintos tipos de danzas en Valladolid.
En su nuevo trabajo, el director retoma la línea seguida con su filmografía precedente, siempre atravesada por la pasión por la música y la danza. Así sucedía en su ópera prima pero también en ‘Maatè, la maman d’Afrique’, donde exploraba otra figura emblemática como la de Maaté Keita, que fue una de las integrantes de Les Go de Kotéba, a quienes compara con “las Spice Girls del oeste de África”.
Fue precisamente en el verano de 2023, después de presentar esa película en el Festival de Cine Africano de Nueva York, cuando el azar le llevó a descubrir a la que ahora es protagonista de su nuevo trabajo. “Tras presentar la película en Nueva York tuve unos problemas con el avión y decidí cambiar el rumbo, y en lugar de regresar a España acabé en La Habana, donde me presentaron a varias maestras de diferentes estilos de danza. Entre todas ellas Lizt Alfonso me enamoró, me tocó muy de lleno porque su proyecto iba mucho más allá de la música y de la danza”, resume.
De aquel primer encuentro surgió el cortometraje de video-danza ‘En cuerpo y alma’, premiado en el CDC Festival (Certamen de Danza Contemporánea), pero Dehugo siempre soñó con plasmar en la gran pantalla la historia de la escuela, reflejando el exigente proceso de los pequeños que anhelan convertirse en bailarines profesionales, desde sus primeros pasos hasta la profesionalidad. “Entre otras cosas, lo que más me atrajo de la propuesta de Lizt Alfonso fue su apuesta por la danza fusión, y lo hizo en un momento en que ella era muy joven, con apenas 24 años, y la mezcla del ballet con el flamenco se veía como algo un poco aberrante. Eso es lo que la diferencia del resto de escuelas de la isla; en realidad es muy complicado hacer algo original sin profanar tanto el flamenco como el ballet”, señala.
El cineasta subraya que ella es “todo un referente de la cultura cubana”. “Es una mujer que no ha tenido hijos y ha dedicado toda su vida a la escuela y la compañía. La llames a la hora que la llames siempre está trabajando, preparando coreografías nuevas, de promoción o con alguna de las giras que realizan por todo el mundo desde hace 31 años”, comenta.
Sueños y anhelos en torno a la danza fusión
Es precisamente una de las paradas de esas giras, en el Teatro EDP Gran Vía madrileña, el punto de arranque de ‘Mi sueño cubano’, que comienza mostrando el trabajo de la compañía para, de golpe, viajar al origen de todo, al trabajo de base con niños y niñas a partir de cuatro años, puntualizando las diferentes disciplinas que deben dominar en el arduo y exigente camino hacia la profesionalización.
Con las poderosas imágenes de La Habana Vieja grabadas a lo largo de dos años como telón de fondo, por el metraje desfilan los sueños y anhelos de los alumnos, docentes y bailarines, cuyas historias personales dan buena fe del día a día en la escuela a través de sus auténticos protagonistas. “Los niños expresan lo que es para ellos la danza en un país donde todo, incluso llegar cada día a la escuela, resulta mucho más complicado. Además, aunque son muy pequeños, son conscientes de que la danza es una etapa profesional muy corta y de que deben estudiar para formarse como futuros abogados o lo que quiera cada uno”, relata.
Tras dar voz a los estudiantes y a la escuela, el foco regresa a la compañía y a sus integrantes, que entre secuencias de ensayos y conversaciones a cámara exponen sus rutinas, sacrificios y motivaciones, todo ello con el fluido ritmo que marcan en muchos casos las propias coreografías, que conducen a un clímax final muy especial.
Tras su estreno en Seminci, Dehugo confía en que la película pueda tener su propio recorrido en otros festivales o en salas, y con esa intención se sumará a la vertiente más vinculada con la industria que potencia el certamen, MERCI, donde los distribuidores independientes españoles establecen redes para dar visibilidad a las propuestas más interesantes del cine europeo al margen de las grandes distribuidoras mundiales.