Movilidad
Valladolid ampliará las bikis eléctricas
Auvasa prevé electrificar al menos 40 bicis mecánicas y plantea comprar más unidades tras comprobar que acaparan el 80% de los usos
Habrá dos nuevas estaciones en el hospital Río Hortega con 27 anclajes y Arca Real, con 11

Una usuaria de BIKI aparca en Poniente, una de las estaciones con mayor uso.
El uso de bicicletas eléctricas públicas gana el pulso a las mecánicas por una contundente diferencia, según constatan las estadísticas municipales, así que el Ayuntamiento de Valladolid ha apostado por incrementar la flota de vehículos con batería incorporada a través de dos fórmulas. Por un lado, plantea la compra de más unidades «dentro de las posibilidades presupuestarias» –aclararon desde Auvasa– y, por otro, prevé la electrificación de un lote de convencionales.
La opción de ‘restar bikis naranjas’ para que pasen al ‘cupo turquesa’ es una de las mejoras que la empresa municipal encargada de gestionar el transporte público de la ciudad ha incluido en el nuevo pliego para elegir a la empresa que se encargue del mantenimiento, logística y coordinación del servicio de transporte sobre dos ruedas, una vez finalice el acuerdo vigente. La inversión prevista es de tres millones de euros para los dos próximos ejercicios (2026 y 2027), con posibilidad de varias prórrogas.
Entre las condiciones que tendrán en cuenta a la hora de adjudicar el próximo contrato, Auvasa valorará que los candidatos que se presenten al procedimiento incluyan en su oferta un «proyecto piloto de electrificación de parte de la flota convencional con un mínimo de 40 bicicletas». En la práctica, se trata de un paso inicial para que algunas bikis mecánicas se conviertan en eléctricas y se incline la balanza en favor de las que más se usan, puesto que ahora hay la mitad de cada modelo pero su uso no está equilibrado.
Los datos son rotundos. Según la estadística del último año completo, en 2024 se contabilizaron 585.184 viajes en bikis y, de ellos, 463.099 se hicieron en una eléctrica, lo que supone prácticamente el 80% del total. Y en el presente ejercicio los datos disponibles hasta el momento hacen prever que el porcentaje podría ser mayor, pues en todos los meses se ha superado el indicador mencionado.
El uso mayoritario de las eléctricas destaca sobre todo en la época de más calor, con agosto como referencia más significativa, pues el 86% de los 60.689 trayectos en el octavo mes del año se hicieron con un vehículo de pedaleo asistido, mientras que sólo 7.988 fue a bordo de una ‘normal’.
Además, desde que se estrenara este servicio a principios de 2023 se observa que las eléctricas han ganado peso en detrimento de las mecánicas. Baste comprobar que en ese año las eléctricas acapararon el 73% de los desplazamientos realizados en el sistema público de bicicletas, lo que refleja una significativa escalada de siete puntos en comparación con la estadística actual.
Más allá de los datos de alquiler, también la índole de las quejas deja claro que el actual cupo de ciclos de propulsión no es suficiente para atender la demanda. «En lo que va de año hemos tenido 169 quejas y reclamaciones, la mayoría de ellas centradas en la insuficiencia de bicicletas eléctricas, peticiones de nuevas localizaciones y, en menor medida, de mantenimiento. Esto nos demuestra que el servicio público de BIKI está bien aceptado, tenemos más de 15.000 personas usuarias, el porcentaje de quejas es muy bajo y lo que más reclaman son más bicicletas eléctricas», sostuvo el gerente de Auvasa, Eduardo Cabanillas.
Por eso el objetivo de la empresa municipal encargada del transporte público de Valladolid es hacer cambios en la flota. «Dentro de las posibilidades presupuestarias se intentará acometer un aumento en el porcentaje de bicicletas eléctricas en el sistema», añadió el responsable de la entidad.
No será la única novedad que se implemente en el servicio. De forma más inmediata, previsiblemente antes de que termine el año, se van a inaugurar dos nuevas estaciones en la ciudad: una en el Río Hortega y otra en el barrio Arcas Reales. «Ambas localizaciones parten de sugerencias y demandas vecinales, junto con el análisis de cobertura del servicio de BIKI», defendió Cabanillas antes de indicar que se trata de «dos zonas en las que claramente hay una necesidad de dotación de bicicleta pública».
En el hospital –donde antes sí había una estación de bicicletas públicas que se eliminó con el estreno del nuevo sistema– se van a colocar 27 anclajes, mientras que en Arca Real habrá una para 11 vehículos.
Además, puesto que Zaratán (que está en la red de BIKI en el alfoz, al igual que La Cistérniga y Santovenia) quiere dos puntos más, el sistema de transporte público de Valladolid pasará de las 102 estaciones actuales a las 106.
Mientras, Auvasa está «estudiando algún cambio» de ubicación de algunos estacionamientos existentes «motivado por peticiones de vecinos» y baraja también modificaciones «puntuales» en algunas estaciones para ajustar el tamaño a la demanda real. Es decir, en algunos casos se plantea el desplazamiento de la estación y en otros se está valorando si añadir o restar anclajes, dependiendo de las estadísticas de utilización.
De momento han realizado un mapeo de la ciudad y han clasificado las estaciones en tres tipos, dependiendo de si tiene uso ‘intensivo’, ‘no intensivo’ o ‘menor’. En el primer caso destacan puntos como Poniente, La Antigua, el campus Miguel Delibes, la estación de trenes, la de autobuses o Juan de Austria. «La idea es tener una priorización de demanda para poder atender con eficiencia y eficacia allí donde más usuarios se prevé que vayan a necesitar bicicleta o necesiten dejarla», argumentó el gerente de Auvasa sobre esta organización inicial.
Para mejorar el servicio, la empresa pública dependiente del Ayuntamiento también está desarrollando una herramienta (adjudicada por 220.000 euros, más IVA) para predecir la demanda mediante inteligencia artificial según la época del año, el día, la hora o el desarrollo de un evento, a fin de mejorar la atención «allí donde se prevea mayor impacto».
Precisamente los eventos son una de las novedades que se van a incluir de manera reglada en el nuevo contrato de mantenimiento del servicio BIKI –que previsiblemente se activará en los últimos días de diciembre tras vencer el actual– pues en los pliegos se contempla la instalación de estaciones temporales en una treintena de ocasiones al año para facilitar los desplazamientos en bici hasta los puntos de la ciudad donde tenga lugar una celebración, por ejemplo un concierto. Se trata de una fórmula que ya se ha empezado a probar en el estadio de fútbol cuando hay partido y el objetivo a partir de ahora es extenderlos, a tenor de la positiva respuesta.
Tanto, que el número de usuarios no para de crecer, como evidencian las cifras de septiembre. «El dato de usuarios activos en la actualidad es increíblemente bueno, todo un récord absoluto que refleja el éxito en la vuelta al trabajo y a la escuela en septiembre». En total hay 15.564 inscritos en BIKI.

Bicicleta eléctrica de BIKI.
Usuario de BIKI con una eléctrica por Las Moreras

Bicicleta eléctrica de BIKI.
Una usuaria se baja de la biki para aparcarla

Bicicleta eléctrica de BIKI.