FUGA DE VILLANUBLA
Detenido en un pueblo de Toledo el narco fugado de la cárcel de Valladolid en un petate hace ocho meses
La Udyco de la Policía Nacional arresta en la localidad de Casarrubios a Ángel Benito Moreno, del clan de Los Hilarios de Plasencia, que se fugaba de Villanubla el 14 de febrero

Punto y final a la fuga de la cárcel de Villanubla. La Policía Nacional detiene en un pueblo de Toledo al narco que se fugaba de la cárcel de Valladolid escondido en un petate hace ahora casi ocho meses. La Udyco (Unión de Droga y Crimen Organizado), lo que viene a ser la Brigada Central de Estupefacientes de la Policía Nacional, según detallan fuentes de la investigación a las que ha tenido acceso este periódico, arrestaba a Ángel Benito Moreno, del clan de Los Hilarios de Plasencia, quien se fugaba de Villanubla el 14 de febrero, ayudado por otros presos, recuerdan desde la propia investigación.
El arresto tenía lugar en el marco de la Operación Cerbero 25, desarrollada por Grupo 2 de Fugitivos de la Udyco Central. Miembros del grupo, según indican desde la investigación, y de la brigada central de apoyo de la Udyco, coordinados con la Brigada Local de Policía Judicial de Plasencia y la Brigada Provincial de Policía Judicial de Sevilla, daban en la localidad de Casarrubios de Toledo con el fugitivo Ángel Benito Moreno.
El narco, insisten desde la investigación, lograba escapar de la cárcel de Villanubla "con la ayuda de otros presos", dentro de un petate, "que era portado por otro preso que salía en libertad".
Rocambolesca fuga
Conviene recordar que la rocambolesca fuga del narco Ángel Benito Moreno se producía instantes después del último recuento de la cárcel de Valladolid de aquel 14 de febrero. El narcotraficante conseguía huir de la prisión vallisoletana cuando tres reclusos eran puestos en libertad. Y lo hacía oculto entre el equipaje de uno de estos tres hombres, concretamente en el petate, sin que nadie de seguridad se percatara. Benito Moreno conseguía burlar hasta cuatro controles de seguridad y pasar desapercibido.
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En el vídeo, que en su día publicaba este periódico de fuentes de la investigación, se podía observar la forma de un brazo y una cabeza en uno de esos voluminosos bultos que salían ese día de la prisión como el equipaje de los presos puestos en libertad. Unos hombres que tres meses después eran detenidos por ayudar a fugarse al narco de Villanubla el pasado 14 de febrero, pero se negaban cualquier colaboración con el fugado.
Los tres investigados por la fuga del narco extremeño del Centro Penitenciario de Valladolid mantenían que abandonaban ese día el centro en distintos vehículos tras cumplir condena, la misma todos ellos, por delito contra la propiedad como integrantes de la banda del Seat León.
En la declaración de los tres, D.B.I, C.B.B, A.R.D. y la madre del primero de ellos, M.P.I, se desmarcaban por completo de la fuga del traficante Ángel Benito Moreno, del 'Clan de los Hilarios'. Hay que recordar que dos de ellos, D.B.I. y C.B.B, compartían celda en el Módulo 1, el mismo en el que se encontraba el fugado. Ambos, indicaban entonces al juez que conocían al huido y han explicado que el día de la fuga se disponían a recuperar su libertad tras cumplir una condena de tres años de prisión, de ahí que, además de aprovechar para despedirse de otros compañeros, tuvieran que utilizar varias bolsas para llevarse todas sus pertenencias y que incluso un funcionario les facilitaba un carrito para sacarlas del centro.
En el vídeo, publicado por este periódico, graban como los citados reclusos eran puestos en libertad y sacan diversas bolsas. En una de de ellas es en la que se apreciaba esa figura de un brazo y de una cabeza. Una silueta que escapaba de los controles de seguridad de la prisión.
Era en el último recuento de ese día cuando en la prisión vallisoletana se daban cuenta que uno de sus reclusos se había fugado. Cabe recordar que esta rocambolesca fuga le costaba el puesto al entonces director de la prisión, Carlos Blanco, después de que se descartara la participación de funcionarios.
El narcotraficante de 47 años, ahora arrestado tras casi ocho meses fugado, llevaba en el momento de huir un año cumpliendo condena en el módulo M1 de la prisión de Villanubla, donde le habían trasladado desde el Centro Penitenciario de Cáceres. El narcotraficante es extremeño, de 47 años y llevaba un año cumpliendo condena en el módulo M1 de la Prisión de Villanubla, donde le habían trasladado desde el Centro Penitenciario de Cáceres. Cumplía pena por delitos como blanqueo de capitales, delitos contra la salud pública y falsedad documental, por los que cumplía 28 años de condena desde 2016.