MERCANCÍAS
El Ayuntamiento de Valladolid plantea adelantar el horario de carga y descarga para evitar la "saturación"
Un estudio de la Asociación de Fabricantes y Distribuidores propone empezar a las seis y media de la mañana, lo que contribuirá a "agilizar las operaciones"

Espeso, Gutiérrez Alberca y Tena durante la presentación del estudio.
Permitir que los camiones y furgonetas empiecen a repartir a las seis y media de la mañana, una hora antes de lo actualmente autorizado. Esa es la propuesta que el Ayuntamiento de Valladolid tiene sobre la mesa para intentar aliviar la «saturación» que sufre la ciudad en sus horas de mayor actividad. La medida no es aislada, sino la punta de lanza de un plan integral de la logística urbana, diseñado junto a la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC) tras un estudio del sector. La propuesta busca atajar los problemas de raíz con soluciones que van desde una aplicación móvil para transportistas hasta un cambio normativo específico para los supermercados del casco histórico.
El diagnóstico revela que la mitad de los 2.823 negocios, sobre todo bares y restaurantes, recibe mercancía a diario. La gran mayoría de estas operaciones se concentra entre las nueve de la mañana y la una del mediodía, justo cuando el pulso de la ciudad está en su punto más alto. El resultado es una superposición de repartos, tráfico privado y transporte público que genera atascos y dobles filas. «Adelantar el inicio contribuiría a descongestionar las horas punta y a agilizar las operaciones», concluye el informe de AECOC.
El concejal de Tráfico y Movilidad, Alberto Gutiérrez Alberca, confirmó este lunes que el consistorio está «encantado de poder seguir trabajando» en esta línea, ya que son «pequeñas decisiones que pueden favorecer y mucho la fluidez del tráfico». Subrayó la importancia de basar cualquier cambio en información objetiva: «En movilidad, evidentemente, tenemos que trabajar con datos cada vez más. Es clave que podamos tomar decisiones que estén basadas en datos reales, en la realidad del sector».
El estudio pone cara a la realidad diaria de los repartidores. Lejos de la imagen de caos, el 79% de los conductores encuestados asegura que estaciona de forma legal, y la mayoría completa sus paradas en menos de 15 minutos. Sin embargo, el sistema muestra sus 'costuras' en puntos críticos, en especial en la hostelería, donde las operaciones pueden superar las dos horas. Paradójicamente, el informe revela que Valladolid ofrece mejor accesibilidad a las zonas de carga que Madrid o Sevilla, con un 39% de los negocios a menos de 50 metros. Un dato que evidencia que el problema no es solo de falta de espacio, sino de una gestión ineficiente de los tiempos y flujos.
Dentro del mapa del reparto, el informe de AECOC dedica un capítulo a la distribución de bebidas, que califica como un «universo aparte». Un solo camión puede llegar a permanecer más de dos horas y media en la misma plaza, pero lo hace para abastecer a seis o siete bares de la zona. Esta práctica, aunque eficiente para el operador, genera cuellos de botella. Por ello, el sector pide medidas específicas como permitir un tiempo de permanencia mayor a las tres horas en zonas de alta concentración hostelera o autorizar temporalmente un mayor tonelaje para reducir el número de viajes.
Supermercados de mediano tamaño
Uno de los problemas más enquistados y que requiere una solución es el de los supermercados de tamaño mediano ubicados en el centro. Locales de cadenas como Mercadona, Dia o Gadis carecen de un vado que permita a los camiones dar la vuelta en su interior, lo que les obliga a realizar complejas maniobras de marcha atrás en la vía pública. Para ello, el plan de acción contempla una «modificación puntual» del reglamento de vados que tardará, al menos, seis meses, según estimó Gutiérrez Alberca, y dará cobertura legal a estas operaciones.
Digitalización
La tecnología es el otro gran pilar de la estrategia. El Ayuntamiento trabaja en la digitalización de las 290 zonas de carga y descarga. «Nos hemos comprometido a desarrollar una aplicación que pueda favorecer que los conductores conozcan en tiempo real cuáles son aquellas zonas que se encuentran libres», anunció. La herramienta, prevista para principios del próximo año, para optimizar rutas y mejorar la rotación de plazas, de modo que los repartidores no pierdan tiempo buscando aparcamiento.
El estudio también capta un cambio de paradigma en los hábitos de consumo que impacta en la calle: el auge del comercio electrónico. Un 60% de los residentes cree que sus compras online aumentarán en los próximos años. Ante este escenario, el informe propone potenciar los puntos de conveniencia y las taquillas urbanas como una solución eficaz. La aceptación ciudadana es muy alta: el 76% de quienes tienen uno cerca lo utiliza habitualmente, y un 58% de los que no, afirma que lo usaría si estuviera disponible, lo que reduciría el número de furgonetas de paquetería circulando puerta a puerta.
Los polígonos San Cristóbal y Argales, piezas clave
En paralelo, se potenciará el papel de los polígonos industriales de San Cristóbal y Argales como nodos de intercambio. La idea es que los grandes tráileres dejen allí su mercancía para que sea transferida a furgonetas más pequeñas y sostenibles, encargadas del reparto de última milla. Esta reorganización logística busca «reducir drásticamente» el número de vehículos pesados que acceden al corazón de la ciudad.
Detrás de esta reorganización logística late también una urgencia medioambiental. El parque móvil que abastece la ciudad está envejecido, con una media de 14 años de antigüedad. Las cifras son contundentes: el 55% de los camiones y el 39% de las furgonetas carecen de distintivo ambiental, lo que choca frontalmente con los objetivos de la Zona de Bajas Emisiones y el estatus de Valladolid como ‘Ciudad Misión’ europea.
A pesar de la ambición del plan, el concejal de Tráfico y Movilidad reconoció la complejidad burocrática de llevarlo a cabo, especialmente la creación de una ordenanza municipal que unifique toda la normativa. «La verdad es que oigo la palabra ordenanza y ya ‘se me ponen los pelos como escarpias’», admitió Gutiérrez Alberca durante la presentación, en un gesto de sinceridad sobre los retos administrativos que implica regular un sector tan diverso. No obstante, se comprometió a formar mesas de trabajo para avanzar en las propuestas más urgentes sin esperar a la redacción de la norma marco.
«No existe una solución única para todos», sentenció José Carlos Espeso, gerente de Movilidad de AECOC. El análisis detallado por sectores lo confirma: no es lo mismo el reparto a una farmacia, que exige microparadas de apenas cinco minutos varias veces al día, que el abastecimiento a una tienda de electrodomésticos, que puede requerir una hora y media. Esta realidad obliga a diseñar un «traje a medida» para la ciudad, donde la flexibilidad y la adaptación a las necesidades de cada actividad serán cruciales para el éxito del nuevo modelo.
El estudio, que incluyó encuestas a pie de calle, también desvela una aceptación de medidas como la descarga nocturna silenciosa, apoyada por más del 60% de los vecinos del centro y Delicias, siempre que se garantice el uso de vehículos eléctricos.