TURISMO
Los pisos turísticos de Valladolid se defienden: «Estamos demonizados y no somos competencia desleal»
Las viviendas turísticas prevén un 85% de ocupación en sus más de 600 alojamientos
El presidente de la Federación ve acertados los cambios en la ley: «Van a evitar las malas prácticas»

El presidente de la Federación, Fernando Álvarez, junto a un bloque de pisos turísticos en Valladolid
Los pisos turísticos se han convertido en una alternativa para los viajeros a la hora de planificar sus vacaciones. Una opción más a la hora de visitar ciudades y pueblos que se ha afianzado como alternativa a los hoteles en Valladolid y en otras partes de España. Las previsiones son difícilmente mejorables para las viviendas turísticas pues rozan el lleno para el verano con un 85% de ocupación. Unos buenos datos para la temporada estival a pesar de que los pisos turísticos «están demonizados»: «A la gente le genera inseguridad», apunta el presidente de la federación, Fernando Álvarez. Para combatir esta sensación instaurada en la sociedad, abogan por una «profesionalización» del sector: «El 90% de los socios tenemos edificios completos», explica su líder y sostiene que al tener inmuebles completos y no apartamentos sueltos «es más fácil conciliar» el derecho al descanso de los vecinos y de las vacaciones.
Pese a todo, las previsiones para este verano son buenas noticias para la recién creada Federación de Viviendas y Apartamentos Turísticos de Castilla y León. En los más de 600 alojamientos que tienen (667 según el Instituto Nacional de Estadística en el curso pasado) y que superan las 3.000 plazas.
Para Álvarez el auge de los pisos turísticos «responde a una demanda social»: «Si no hubiera demanda, evidentemente nadie iría a los apartamentos turísticos. Cada vez se demandan más, por lo tanto, es una alternativa. Nosotros no hemos venido a quitar a nadie ni a hacer competencia desleal, sino a cumplir con el ordenamiento legal que existe». Si bien, este aumento de la demanda, que también se da en Castilla y León, se encuentra lejos de los las situaciones de Barcelona o Málaga donde «hay una sobresaturación y una sobreexplotación sobre todo en la zona centro» donde tienden a ubicarse las fiestas y el denominado turismo de borrachera. El presidente de la Federación lo contrapone con el marco en la Comunidad: «Aquí es un turismo mucho más controlado». «En la asociación tenemos como lema que está prohibido molestar a los vecinos porque normalmente nosotros solemos tener edificios completos», explica sobre las propiedades de los miembros de la nueva federación que no incluyen a particulares con viviendas turísticas.
El hecho de estar profesionalizados, obliga a los empresarios de pisos turísticos a enviar «diariamente a la Policía Nacional todos los registros de los huéspedes que se alojan». Parece que en estos tiempos siempre que se habla de estos alojamientos se hace con carácter negativo. Según Álvarez esta circunstancia radica en la poca legislación que se ha aplicado a este sector anteriormente: «Cada vez estamos más regulados, entonces cada vez va a haber menos problemas. El problema es que las administraciones antes no han regulado y han puesto el parche una vez que ya ha ocurrido la herida».
Ahora el Gobierno de España ha comenzado a tomar cartas en el asunto y a legislar para controlar más a los pisos turísticos. Entre estas medidas se encuentra la implementación de un registro único a nivel estatal o cambios en la Ley de Propiedad Horizontal (entró en vigor el pasado abril) con la que se necesitará la aprobación de tres quintas partes de los vecinos para convertir una vivienda en un piso turístico. También se deberá tener un número de licencia que certifique su legalidad, un hecho que ha provocado que plataformas como Booking o Airbnb retiren anuncios que no cumplen con este requisito. «Estoy encantado», afirma Álvarez cuando se le pregunta por las nuevas medidas del Ejecutivo: «Solamente con la regulación, solamente cumpliendo la ley nosotros podemos tener prestigio. Nos pueden tener en cuenta, nosotros no podemos ser alegales».
Unas obligaciones que ahora tienen los dueños de apartamentos turísticos que, según el presidente de la Federación, «van a evitar el intrusismo y van a evitar las malas prácticas y va a asegurar que todos los clientes que vengan a cualquier alojamiento turístico tengan una serie de garantías».
Nueva federación
La Federación de Viviendas y Apartamentos Turísticos de Castilla y León apenas cuenta con unos pocos días de vida, se formalizó en julio, pero tiene claro sus objetivos y por qué nació. La primera meta de la nueva organización es contactar «con todas las provincias» de la Comunidad puesto que en esta federación empresarial se encuentran solamente Burgos, Salamanca y Valladolid. «No solamente es defender nuestros intereses, sino colaborar con las administraciones en todo lo que sea posible y en todo lo que necesiten para dar información, estadísticas y cumplir toda la normativa que haya», detalla Fernando Álvarez que no deja escapar que su máximo fin es «hacer un producto de calidad» para los turistas que se acercan a la Comunidad con interés en la cultural, la gastronomía y «sobre todo el patrimonio que tenemos tan impresionante en Castilla y León».
Si bien, el presidente reconoce que la federación surgió por «una indicación de la Junta de Castilla y León»: «Nos sugirió que para tener voz y voto, para ser interlocutores válidos con la gente, que teníamos que crear una federación con al menos tres provincias para tener esa representatividad, lo hemos hecho así», explica sobre el proceso de creación que ha liderado Valladolid.
El también presidente de Aevat (Empresarios de Viviendas y Apartamentos Turísticos de Valladolid) expone que esta entidad de reciente creación «es una asociación de empresarios». «Nosotros nos cogemos a esa particular que tiene un piso, dos pisos o tres; y no realiza una actividad industrial. Nosotros solamente nos dirigimos a los que son profesionales y nos dedicamos profesionalmente a eso», apunta sobre una de las bases de la Federación: no representa a particulares.