Bajas laborales
Hosteleros de Valladolid cargan contra el absentismo: "Las ayudas sociales retraen pedir trabajo"
Óscar Garrote (Vino Tinto) estalla: «No permito que un empleado 'jeta' mande mensajes en redes desde Ibiza diciendo que la baja pagada le compensa más que el curro»

Óscar Garrote, ayer, en su establecimiento Vino Tinto.
No suele ser lo habitual pero, a veces, el empresario es quien lanza la denuncia contra el trabajador. Es el caso de Óscar Garrote, propietario del restaurante Vino Tinto de Valladolid, que ha estallado esta semana al ver al mismo tiempo dos escenas: tener un 20% de la plantilla de baja y a un empleado en Ibiza lanzando mensajes en las redes sobre la excelencia que supone estar en la playa y cobrando por estar de baja.
«Quiero dejar claro que estoy cabreado solo con el ‘jeta’, que es un pequeño porcentaje de los trabajadores. Una persona que exhibe sin pudor en redes que ha negociado su paro de dos meses, no más, para volver en septiembre y que, mientras tanto, está disfrutando y exhibiendo en redes sociales lo bien que lo está pasando en Baleares», protesta.
«Soy empresario y parece que mi queja es algo que toca en los emprendedores, pero mucha gente no sabe que los propios trabajadores, compañeros del ‘jeta’, están muy molestos con esta conducta, porque no ven bien que use estrategias que ellos no realizan porque tienen un compromiso de contrato y son profesionales», indicó Óscar Garrote.
Por todo ello, el dueño de Vino Tinto ha tomado la decisión de enviar un comunicado a este diario en el que expone que él y otros empresarios de hostelería denuncian el «colapso del mercado laboral por el mal uso de las ayudas sociales».
«En plena temporada alta, con el turismo impulsando la actividad económica en España, muchos negocios de hostelería se enfrentan a una paradoja insostenible: hay desempleo, pero no hay trabajadores.
"Situación límite"
«Ahora mismo tengo un 20% de los trabajadores de baja. La media nacional de bajas laborales es elevadísima. Esto, unido a la falta de personal disponible, nos deja en una situación límite», expone.
La denuncia, según Garrote, va más allá de la coyuntura económica: apunta directamente a un sistema de ayudas sociales que ha perdido su propósito original. «Las ayudas se diseñaron para quien no puede encontrar trabajo, no para quien no quiere trabajar. Pero ahora, mucha gente vive de esas ayudas y no tiene intención de incorporarse al mercado laboral. Y lo más grave: algunos incluso rechazan empleos para no perder esos subsidios».
En su opinión, este fenómeno, «que no es aislado en la hostelería», está generando graves distorsiones en el mercado. «Esto se ha normalizado de tal forma que algunas personas pidan trabajar sin contrato para seguir cobrando ayudas, una práctica ilegal que pone a los negocios en una encrucijada: No puedes contratar en condiciones, ni puedes crecer. El sistema desincentiva el trabajo legal».
El dueño del Vino Tinto concluye con que el impacto se traduce en «sobrecarga para los trabajadores activos, menor calidad del servicio, y freno al desarrollo económico nacional». «La empresa no puede avanzar . No tenemos a quién contratar», sostiene el empresario hostelero.
La conclusión a, su juicio. es tajante: «El sistema está enfermo». Una afirmación que busca llamar la atención sobre un «problema estructural que, si no se aborda, podría seguir debilitando a uno de los sectores más importantes de la economía local y nacional», concluye.
"Absentismo generalizado"
El presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Valladolid (Apehva), Jaime Fernández Lafuente, coincide con Garrote en el alto grado de absentismo en la hostelería de Valladolid, pero puntualizó que es un problema «nacional» y con incidencia en «muchos sectores, ya que afecta por ejemplo a panadería o distribución, entre muchos otros», afirmó.
«No lo enfocaría como un problema exclusivo de hostelería, es global. El absentismo laboral cada día crece más y hay que realizar un estudio y un análisis de cómo abordarlo», indicó el también miembro de la Ejecutiva de Hostelería España.
«En reuniones de esta patronal lo abordamos habitualmente con la CEOE. Las causas son varias, pero llama la atención que estamos en una época donde objetivamente han mejorado la condiciones laborales en hostelería, ya que están pactadas con los sindicatos y recogidas en los convenios colectivos. Incluso estamos pagando por encima del convenio», afirmó Fernández.
Cambio tras la pandemia
«Llevamos sufriendo más de un año una situación acentuada de falta de personal en los establecimientos de Valladolid. Quizá la falta de trabajadores en hostelería tiene que ver con el cambio de hábitos de vida y de consumo tras la pandemia. La gente, después del Covid, ha interiorizado que quiere vivir y disfrutar más. En la hostelería ven que el calendario de trabajo, festivos, fines de semana..., es cuando la gente se divierte y ahí ya no les interesa».
El informe anual de 2024 del Banco de España expone que, desde la pandemia, el absentismo laboral ha seguido una tendencia claramente al alza. La proporción de personas en situación de incapacidad temporal (IT) ha pasado del 2,7% en 2019 al 4,4% en 2024, de acuerdo con los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA).
Otros estudios elevan aún más esta cifra. El último Informe trimestral de absentismo y siniestralidad laboral de Adecco sitúa la tasa de absentismo en España en el 7,5% durante el tercer trimestre de 2024, lo que supone un aumento de 0,5 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior. Dentro de ese total, el absentismo por incapacidad temporal –el componente más relevante– alcanza ya el 5,8%. Por sectores, los datos de absentismo son los siguientes:¡ Industria: 8,3%; Servicios: 7,5%, y Construcción, 6,2%. El absentismo en las empresas se clasifica como ‘justificado’ e incluye incapacidades temporales e ‘injustificado’ cuando el trabajador no acude al puesto sin causa válida.