SOCIEDAD
La ONCE estrena su nueva sede en Castilla y León tras una inversión de 14 millones
El centro autonómico contará con «el certificado más alto del mundo en sostenibilidad»
La Organización unifica los servicios autonómicos en su nueva ubicación de Valladolid, junto a la casa de la India

Últimos preparativos en la nueva sede de la ONCE de Castilla y León.
Casi tres años han pasado desde que se colocara la primera piedra del nuevo edificio de la ONCE en Valladolid junto a la Casa de la India. En octubre de 2022 se realizó el acto simbólico que después de 14 millones de euros y meses de obras, la Organización comienza este lunes a desarrollar su actividad en su nueva casa. La Organización Nacional de Ciegos Españoles de Castilla y León deja atrás su sede del Pasaje de la Marquesina y de la calle Muro para instalarse en un edificio más moderno y más grande en las inmediaciones de la estación de autobuses vallisoletana.
«El lunes estamos allí». Con esta sencilla frase el delegado de la ONCE en la Comunidad, Ismael Pérez, explicó en La Quinta Esquina de La 8 Valladoid, EsRadio y El Mundo de Castilla y León que la organización que representa estrena este lunes 22 su nueva piel. «Es trasladar 50 años de actividad, 50 años de papeles, 50 años de aparatos, de todo lo que utiliza la ONCE, que son muchas cosas, hay que hacerlo bien, hay que hacerlo con cuidado y necesita también de un periodo de adaptación también», explicó sobre las labores llevadas a cabo en los últimos días para poder dar el pistoletazo de salida a su nueva ubicación. «El lunes estamos allí ya ejerciendo y recibiendo. Todas las actividades que presta la ONCE, el lunes se prestan ya en la nueva sede de la calle de la India. La antigua ya se queda cerrada y ya todos estaremos junto en esta nueva», anunció «felizmente» el delegado autonómico.
Un cambio de lugar que también conlleva una nueva manera de atender a las personas ciegas de la Comunidad: «Lo primero que hacemos es unificar todo lo que tenemos en Castilla y León desde el punto de vista de los servicios centrales comunitarios que están en Valladolid en un solo edificio», detalló su máximo responsable. Así, apuntó que en su nueva ubicación se continuarán con «la venta de productos de juego responsable» y con la prestación de servicios. Para hacer esto posible, han tenido que realizar una mudanza en la que se han trasladado «muchas menos cosas» de las que tenían: «Todo en un día es imposible y lo que manda siempre es el servidor, la informática. El servidor solo se puede trasladar en un día porque es único para todos los ordenadores», explicó Isamel Pérez. De esta manera, el viernes se desconectaron los ordenadores para que los informáticos trabajaran en ese trasvase a su nuevo hogar de 5.551 metros construidos.
Tras medio siglo, la ONCE cambia de sede. Anteriormente desarrollaban su actividad en el Pasaje de la Marquesina, ahora convertido en un Centro de Vida Activa por el Ayuntamiento de la capital vallisoletana. Se trasladaron de manera temporal a la calle Muro para, ahora sí, tras meses de retraso, dar la bienvenida a su nueva ubicación de la calle la India a sus más de 4.000 afiliados.
Esta sede será «más moderna, más usable y más amable», tal y como lo detalló Ismael Pérez. «Estábamos en una sede que ya tiene 50 años. Por lo tanto, es una sede más viejita y que tiene muchas carencias. Desde hace 50 años que se construyó hasta ahora han ocurrido muchas cosas», apuntó el responsable autonómico.
Un cambio de sede que se produce medio siglo después, tras pasar por una ubicación temporal, en la que la forma de trabajar de relacionarse y de comunicarse ha cambiado radicalmente. «La ONCE no se parece en nada, ni en tamaño, ni en volumen, ni en actividad, ni en la manera de entender y de hacer las cosas», señalaba Pérez en la Quinta Esquina sobre la transformación que ha vivido la propia Organización. «Por tanto, hemos hecho un edificio moderno también que acoja la modernidad de la ONCE. Es un edificio transparente, es un edificio 100% accesible, que eso es muy importante», apuntó en el programa la Quinta Esquina.
Una nueva vida para la Organización Nacional de Ciegos Españoles en la Comunidad al prestar sus servicios en «un edificio 100% sostenible»: «Es más, va a tener el mayor certificado, el más alto del mundo de sostenibilidad, el certificado Breeam, en calidad de excelencia». En esta categoría ha conseguido el calificativo de «excepcional» con una puntuación del 88%, el único inmueble de la ciudad de Valladolid que alcanza esa marca y con esa nota: «Hemos hecho una apuesta muy fuerte porque el edificio simbolice y acoja lo que es la ONCE de hoy, del presente y la ONCE del futuro», remarcó el delegado en Castilla y León. De hecho, solo hay un inmueble que supera al nuevo y futuro edifico de la ONCE, la Residencia de Estudiantes Amro-Salamanca con un 89% de nota, apenas un punto porcentual.
«El nuevo edificio nos da la oportunidad de trabajar de una forma diferente. Eso es importante porque la ONCE está adherida a 11 de los 17 objetivos de desarrollo sostenible», ratifica sobre la importancia de la sostenibilidad para la organización y así lo prueban con su nuevo inmueble. Entre esos objetivos de desarrollo sostenible se encuentra la sostenibilidad medioambiental:«Y este edificio la cumple. Pero para poder cumplirla hay que organizar también el trabajo de una manera diferente. La responsabilidad propia de los individuos, de los individuales que estamos en ese edificio. Por ejemplo, el objetivo papel cero, que es algo muy difícil de conseguir, pero que cuando lo consigues, conlleva el poder trabajar también de otra manera, en espacios más amplios, en espacios compartidos, donde sea más versátil que el propio edificio nos dé diferentes posibilidades a un mismo perfil de trabajo o aun mismo usuario. Esa es un poco por ahí la idea de cómo hacer las cosas de una manera diferente», explica Ismael Pérez sobre los futuros cambios a la hora de trabajar en la nueva sede.
Una ampliación de espacios que permitirá «hacer actividades distintas»: «Ahora estábamos consternidos por la propia fisonomía del edificio. Este es muy versátil, tiene muchos espacios diferentes, tanto de trabajo como de ocio. Y también de ocio para los trabajadores, que es importante», contrapuso sobre las posibilidades que abre la nueva ubicación junto a la Casa de la India.
«Cualquier trabajador de la ONCE en el nuevo edificio va a poder trabajar en el lugar que quiera de todo el edificio sea de interior o de exterior porque la tecnología también nos ayuda a que eso sea posible. El cero papel nos ayuda a que tú no estés atado a un puesto de trabajo. Eso es una realidad que ahora era inconcebible y en estos momentos la vamos a poder abordar», explicó sobre los cambios a llevar a cabo tras cambiar de sede.