BARRIO A BARRIO | CALLES Y PLAZAS
La calle de los huevos de Valladolid
Valladolid mantiene la tradición ancestral de llevar huevos al templo de las religiosas clarisas para evitar que llueva ante una inminente boda
El convento, que debe su nombre a una monja italiana, se encuentra en el barrio de la Rondilla en una calle con intensa actividad comercial que promueven los propios dueños de los establecimientos

Vehículos circulando Santa Clara, a la altura del cruce con la avenida de Palencia (década 70)
La presencia de las clarisas tiene enorme trascendencia en Valladolid y más en concreto en uno de sus barrios, la Rondilla. El convento situado en la calle Santa Clara, levantado en el siglo XVI, es uno de los más antiguos de la ciudad. La parroquia es lugar de encuentro de los feligreses y no sólo de quienes viven allí, sino también de buena parte de los vecinos del entorno. Hay ocasiones en las que a unos metros de la iglesia se forman pequeñas filas de hombres y mujeres que acuden a comprar los productos que elaboran las religiosas. La repostería monacal tiene bien ganada la fama. Las clarisas conservan las recetas ancestrales y eso es muy apreciado por los clientes. Así lo indica el párroco de Santa Clara de Asís, Francisco José García García, quien destaca la «cercanía y amistad» con las monjas. Además de la venta, que se produce a diario, hasta el monasterio llegan pedidos desde diversos puntos de fuera de la ciudad. Son muchos los conventos de Castilla y León que miman su repostería y en el caso de Valladolid las clarisas constituyen un gran referente.
La tradición ancestral manda y se mantiene con el paso de los años. Hasta Santa Clara se acercan los familiares de las novias que contraerán matrimonio. Portan una docena de huevos y lo hacen para procurar que no llueva el día del enlace matrimonial.
El templo debe su nombre a Clara de Asís, una religiosa y santa italiana, seguidora de San Francisco de Asís, con el que fundó la segunda orden franciscana o de hermanas clarisas. Se trata de la única mujer que redactó una regla de vida religiosa precisamente para mujeres. En su contenido y estructura se aleja de las reglas monásticas. Sus restos mortales descansan en la cripta de la basílica de Santa Clara en Asís.
Resulta curioso el hecho de que los comerciantes de la calle y del entorno formen parte de una asociación que impulsa el comercio, el de toda la vida, el de cercanía. Los vecinos agradecen la familiaridad que se ha formado entre propietarios y clientes a lo largo de los años. Ocurre lo mismo que en el entorno de la calle Torrecilla, situada muy cerca de Santa Clara. Son los propios tenderos quienes organizan e impulsan actividades e iniciativas para atraer nuevos clientes.
La Federación de Comercio y Servicios de Valladolid (Fecosva) está presente en Santa Clara. En 1992 se fundó la asociación comercial y dos años después surgió Fecosva, como indica su presidente, Jesús Herreras. Las grandes superficies ofrecen mil y un productos y facilitan las compras a quienes se acercan a realizar la compra diaria, semanal y mensual. El pequeño y mediano comercio de toda la vida tiene que reinventarse día a día y el trato familiar que existe con los compradores resulta determinante.
Santa Clara es un calle muy pequeña que no llega a los 200 metros pero se encuentra en una zona estratégica. En dirección al centro está muy cerca de Torrecilla y si el trayecto es al lado opuesto la cercanía es con la Avenida de Palencia y la ruta de las facultades antes de llegar al cementerio y a la Avenida de Santander. Quienes llevan décadas viviendo allí resaltan que siempre ha sido una zona populosa, con actividad incesante. Muchos de sus primeros pobladores fueron familias enteras que llegaron procedentes de los pueblos. Los habitantes del medio rural se trasladaron a la capital como ha sido costumbre en cualquier ciudad española. En el caso de Valladolid, el traslado desde cualquier municipio era obligado. Había que buscar un puesto de trabajo y un colegio para los niños.
La calle Santa Clara es una importante zona de paso y eso se nota día tras día con la presencia de multitud de personas que avanzan en todas las direcciones. La Asociación Vecinal Rondilla ha pedido al Ayuntamiento un paso de cebra para reducir el largo paseo que deben realizar las personas de edad avanzada para cruzar a la acera de enfrente. Es una de las grandes reivindicaciones de los vecinos, como indica la presidenta de la Asociación Vecinal Rondilla, María de la Concha Morán Vaquero. La misma paciencia que tienen a la hora de desplazarse en busca de un paso de peatones la siguen teniendo cada vez que el consistorio vallisoletano anuncia la inminente apertura de las galerías comerciales Rondilla. «Nos están toreando», señala María.
En Santa Clara hubo vaquerías, granjas, carbonerías e inclusa lavaderos, aprovechando la presencia por la zona de la Esgueva. La presidenta de la asociación comercial de Santa Clara, Ana Belén Mucientes, se muestra orgullosa de los reconocimientos recibidos en 2022 y 2023 al ganar los premios de decoración en las fiestas navideñas. Ella está al frente de Tejidos Ana, en la misma acera que Marta&Mere. Ana Isabel Velázquez y Casto Mucientes fundaron Tejidos Ana y mantienen intacto el recuerdo de lo que vivieron muchas décadas atrás en Santa Clara y en la Avenida de Palencia, donde Ana Belén atiende a los clientes de ahora y a los de toda la vida. Es una constante en los establecimientos más veteranos. Muchos de ellos han pasado de generación en generación. Lo pusieron en marcha los bisabuelos o los abuelos, después lo continuaron los padres y ahora son los hijos quienes se multiplican para cuidar el negocio con el mismo entusiasmo.
«Aquí hubo vaquerías, granjas y carbonerías. Y lavaderos», afirma Casto. Su mujer recuerda que para acceder a varias viviendas en el interior había que entrar por un portal comunitario. También permanecen vivos en su memoria los años en los que regentó un quiosco y además de vender periódicos los repartía entre buen número de vecinos que esperaban en casa, con la bata puesta, su llegada para ver las noticias que se habían producido el día anterior.
En la zona se encuentran varios bares y otros muchos comercios de ropa, librería, fruterías, peluquerías, reparación de tablets y móviles, zapaterías y entidades bancarias. Eloy Segundo Calvo Polo, al frente de la ferretería que lleva su nombre, lleva cuatro años en Santa Clara, con anterioridad estuvo otros ocho en Torrecilla y la mayor presencia se produjo en los 30 años que estuvo ubicado en General Almirante. En Azabache, Marina García acumula casi 30 años vendiendo ropa de mujer y en De la Fuente, donde pueden adquirirse artículos de menaje, Gonzalo de la Fuente gestiona un negocio que abrieron sus familiares muchos años atrás, como recuerda su madre, Montserrat Valea. Al lado, Colchonería Unibed que suma tres años, como indica Begoña Páez.
Francisco José García, que lleva también la parroquia de San Pedro Apóstol, resalta el boom que supuso en Valladolid la llegada de multitud de familias procedentes del medio rural. También recuerda la extraordinaria labor que llevaron a cabo don Saturnino y don Miguel, dos hombres que acercaron los encuentros religiosos a los vecinos durante los años que ejercieron de párrocos.
García y Herreras coinciden al referirse a la intensa actividad que se lleva a cabo en todo ese entorno de Santa Clara y las calles que se encuentran a uno y a otro lado como Cerrada y Real de Burgos, sin olvidar Torrecilla y Gondomar, paso obligado para los conductores procedentes del Clínico para desplazarse hasta el Puente Mayor o el Condesa Doña Eylo con el fin de dirigirse al barrio de la Victoria o para salir de la ciudad en dirección a Palencia y Burgos. Pero el trayecto más emotivo es el de las familias que siguen acudiendo a las clarisas con una docena de huevos para ahuyentar a la lluvia.

Vista de la calle Gondomar con vuelta a la calle Santa Clara en 1964
Vista de la calle Gondomar con vuelta a la calle Santa Clara en 1964

Vista de la calle Gondomar con vuelta a la calle Santa Clara en 1964
Vista de la calle Gondomar con vuelta a la calle Santa Clara en 1964

Edificio derruido en la Calle Santa Clara en 1964
Edificio derruido en la Calle Santa Clara en 1964

Edificio derruido en la Calle Santa Clara en 1964
Edificio derruido en la Calle Santa Clara en 1964

Acumulación de escombros en la Calle de Santa Clara en la década de los 70
Acumulación de escombros en la Calle de Santa Clara en la década de los 70

Interior de la Iglesia de Santa Clara en la década de los 70
Interior de la Iglesia de Santa Clara en la década de los 70

Cruce de la calle Santa Clara con la calle Cerrada, con peatones y vehículos circulando en la década de los 70
Cruce de la calle Santa Clara con la calle Cerrada, con peatones y vehículos circulando en la década de los 70

Iglesia Santa Clara de Asís en la década de los 90
Iglesia Santa Clara de Asís en la década de los 90

Calle Santa Clara en la actualidad
Calle Santa Clara en la actualidad

Calle Santa Clara en la actualidad
Calle Santa Clara en la actualidad

Calle Santa Clara en la actualidad
Calle Santa Clara en la actualidad

Calle Santa Clara en la actualidad
Calle Santa Clara en la actualidad

Calle Santa Clara en la actualidad
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Cristina Martín, dueña de la charcutería MARBLAS, en el número 12
Calle Santa Clara en la actualidad

Calle Santa Clara en la actualidad
Calle Santa Clara en la actualidad

Parroquia de Santa Clara de Asís, en la calle Santa Clara en la actualidad
Parroquia de Santa Clara de Asís, en la calle Santa Clara en la actualidad

Parroquia de Santa Clara de Asís, en la calle Santa Clara en la actualidad
Parroquia de Santa Clara de Asís, en la calle Santa Clara en la actualidad

Calle Santa Clara en la actualidad
Calle Santa Clara en la actualidad

Monasterio de Santa Clara de Asís, en la calle Santa Clara en la actualidad
Monasterio de Santa Clara de Asís, en la calle Santa Clara en la actualidad

Monasterio de Santa Clara de Asís, en la calle Santa Clara en la actualidad
Monasterio de Santa Clara de Asís, en la calle Santa Clara en la actualidad

Katherine Nolasco y José, equipo de la hamburguesería Santa Clara, en el número 14.
Calle Santa Clara en la actualidad

Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
Calle Santa Clara en la actualidad

Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Marina García con Montse Manchado, equipo de la tienda de moda Azabache, en el número 32
Calle Santa Clara en la actualidad

Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Yolanda Aguado, empleada de la panadería La Hacienda del Pan, en el número 9
Calle Santa Clara en la actualidad

Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Óscar Pérez, Javier Cabañas y Javier González son parte del equipo de Sotocasa Inmobiliaria, en el número 36
Calle Santa Clara en la actualidad

Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Maricarmen San José, empleada de la frutería La Huerta de Juani, en el número 14
Calle Santa Clara en la actualidad

Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Mercedes Redondo, dueña de la peluquería Boble Sky, en el número 14
Calle Santa Clara en la actualidad

Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Luis Rojo, dueño de la tienda de lencería Passion, que liquida toda la mercancía por jubilación. En el número 34
Calle Santa Clara en la actualidad

Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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José Miguel Martínez con Marcos Sebastián, equipo del taller de reparación de telefonía Manzana Rota, en el número 36
Calle Santa Clara en la actualidad

Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Calle Santa Clara en la actualidad
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Ana Isabel Escudero, dueña de la expendeduría número 19. En el número 1
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Estefanía Requena, empleada del estudio de cocinas NEBUR, en el número 12