Infraestructuras
La obra de duplicación de vía en Valladolid obliga a inspeccionar 128 viviendas
Adif chequea los edificios entre la salida norte de la estación y el apeadero de la Universidad para tener un diagnóstico por si luego hay reclamaciones por daños

Vista de una parte del tramo afectado por la duplicación de vía de ancho estándar.
La ampliación de las vías para adaptarse al incremento del tráfico ferroviario que ha experimentado Valladolid en los últimos años –y que, además, aumentará en los próximos–, va acompañado de una inspección en las edificaciones localizadas en el área de actuación de estas obras, a fin de evaluar posibles daños relacionados con su ejecución.
En concreto, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, Adif, estima que será necesario examinar la situación de 128 viviendas, de dos edificaciones industriales y de un edificio singular localizados entre la estación Campo Grande y el apeadero de la Universidad, en aras de comprobar su estado de salud actual.
El objetivo de este chequeo previo es tener un diagnóstico antes del comienzo de las obras de duplicación de la vía de ancho estándar para poder contrastarlo si fuera necesario, en caso de que algún vecino reclame después desperfectos y los relacione con la actuación. «Si aparecen daños por los que algún propietario reclame considerando que puedan deberse a la ejecución de las obras, se realiza una nueva inspección a la vivienda y se analiza si dichos daños tienen estas causas como origen», aclararon desde Adif.
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Es decir, lo que pretende el administrador ferroviario es tener una fotografía actual y detallada de la zona que sirva como referencia por si tuviera que hacer una comparativa del ‘antes’ y el ‘después’ si, por ejemplo, aparecen grietas o fisuras en un edificio y los dueños lo vinculan a la intervención.
Se trata de una práctica habitual en este tipo de actuaciones de gran complejidad, según se puede comprobar en otras obras impulsadas por Adif relacionadas con construcción de túneles de alta velocidad o con integraciones urbanas. En el caso de Valladolid, la empresa Agora Ingeniería Servicios y Prevención –con sede en Madrid y delegaciones en varios puntos de España, entre ellos Valladolid y León, dentro de la Comunidad–, será la encargada de realizar las inspecciones. De hecho, ya han comenzado.
Desde hace aproximadamente dos semanas, la empresa de ingeniería y arquitectura ha empezado con los reconocimientos, con un margen por delante de dos años para completar los trabajos. El desembolso que tiene que afrontar el administrador de infraestructuras ferroviarias –entidad pública empresarial adscrita al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible– se concreta en 199.248,84 euros.
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El paso previo a las inspecciones es el envío de una comunicación, por carta o burofax, a los propietarios de los pisos incluidos en el estudio. En el caso de bloques de viviendas plurifamiliares, el contacto se realiza también con el administrador y con el presidente o la presidenta de la comunidad de vecinos para inspeccionar las zonas comunes. En esas exploraciones «se valora el estado actual de las viviendas o edificaciones al objeto de inventariar y conocer las posibles patologías estructurales existentes», aclararon desde Adif.
Esos controles, añadieron, no tienen por objeto hacer valoraciones negativas –es decir, no se trata de someterlos a una ITE (Inspección Técnica de Edificios)–, sino simplemente de hacer una radiografía. Si luego algún propietario reclama daños considerando que pueden deberse a la ejecución de las obras, se realiza una nueva inspección a la vivienda y se analiza si dichos daños tienen como origen los trabajos de duplicación de vías.
En caso de que el resultado del análisis fuera positivo y se determinara que los daños en un inmueble están ocasionados por la intervención, «Adif inicia las actuaciones oportunas» para subsanarlos. Si, por el contrario, responden a una evolución de las patologías detectadas durante la inspección, la entidad pública no se encarga de los arreglos, sino que únicamente se le comunica a los dueños.
Respecto a las obras a las que están vinculadas las inspecciones, se trata de una duplicación de la vía de ancho estándar para adaptarse a los nuevos flujos de Valladolid y al aumento previsto a corto y medio plazo. «Con la puesta en marcha de la línea de alta velocidad de Madrid-Chamartín a Valladolid-Campo Grande en el año 2007 y posteriormente en el año 2015 la línea Valladolid-Palencia-León, se han incrementado progresivamente los tráficos ferroviarios en el entorno de la estación de Valladolid, que actualmente da servicio a tráficos de Alta Velocidad, Media Distancia y Larga Distancia, contando estos dos últimos con numerosas conexiones a lo largo y ancho de la geografía española mediante trenes Alvia, MD, Regional Exprés e Intercity», contextualiza Adif.
Con estos antecedentes, y teniendo en cuenta que Valladolid será el enlace de las conexiones hasta Cantabria y País Vasco desde el centro peninsular, se hace necesario desplegar una segunda vía de ancho estándar desde la salida norte de la estación hasta las proximidades del Nudo Norte-Variante Este. Así, en este tramo de siete kilómetros habrá doble vía de ancho estándar, más otra de ancho ibérico.
«La duplicación de esta salida y entrada incrementará la capacidad y fluidez del tráfico de la estación, por la que pasan los trenes de alta velocidad que conectan el centro del país con Palencia, León, Asturias, Burgos y, en un futuro, con Cantabria y el País Vasco», remarcó Adif.
Las obras se formalizaron en abril del año pasado por 29 millones de euros y de su ejecución se encarga la UTE ‘Duplicación Ancho Valladolid’, formada por Comsa, Comsa Instalaciones y Sistemas Industriales, e Inmeva Infraestructura. La construcción de esta segunda vía, a juicio de Adif «representa un reto técnico y de planificación» porque se tiene que adaptar al espacio disponible y su despliegue se tiene que abordar en fases, a fin de compatibilizar los trabajos con la circulación ferroviaria.
Las obras suponen un paso más para que Valladolid se consolide como «nodo estratégico de movilidad, tanto de viajeros como de mercancías».