Diario de Valladolid

CRIMINALIDAD

Los delitos sexuales y por tráfico de drogas se triplican en Valladolid

La provincia cerró el último año con un 9,7% menos de infracciones convencionales que en 2017, pese a que las violaciones pasaron de siete a 24

Droga y material intervenido en una intervención policial, en una imagen de archivo.

Droga y material intervenido en una intervención policial, en una imagen de archivo.E.M.

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Valladolid

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Las calles de Valladolid son ahora más seguras que hace unos años, pero eso no evita que algunos delitos hayan aumentado con el tiempo hasta el punto de triplicar los datos de hace unos pocos ejercicios. Los ejemplos más llamativos son, en este contexto, los delitos sexuales, incluidas las violaciones, y los relacionados con el tráfico de drogas.

Así lo ponen de manifiesto los datos del balance de criminalidad que periódicamente actualiza el Ministerio del Interior y que refleja como mientras que en 2017 en la provincia de Valladolid se detectaron 60 delitos contra la libertad sexual, en 2024 fueron 156, lo que supone un incremento del 160%.

No solo eso, sino que dentro de este apartado se desglosa que frente a las siete agresiones sexuales con penetración -violaciones- de las que Interior tuvo constancia en 2017, siete años después la cifra se elevó hasta las 24, lo que supone que casi se cuadruplicaron en este intervalo. No obstante, 2024 no fue el peor año en este sentido, ya que en 2023 la cifra de violaciones en la provincia de Valladolid de las que se tuvo constancia ascendió hasta las 29.

Tampoco se puede pasar por alto la evolución de los identificados como «resto de delitos contra la libertad sexual», que pasaron de 53 a los 132 registrados en el último ejercicio.

Conviene señalar, con respecto a la evolución de las cifras de delitos sexuales, que aquí entran en juego varios factores, principalmente el aumento de las denuncias por parte de las víctimas gracias a una mayor concienciación al respecto.

Y junto a los delitos sexuales, otros de los que reflejan un sensible aumento entre 2017 y 2024 son los relacionados con el tráfico de drogas. Para el conjunto de la provincia vallisoletana, en el primer ejercicio analizado se contabilizaron 29, menos de la mitad de las 67 que refleja el último balance de criminalidad del Ministerio que encabeza Fernando Grande-Marlaska.

Hay que destacar, en este sentido, que la comparativa entre 2017 y 2024 no es una cuestión de azar, sino que son los años de los que Interior ofrece datos completos sobre criminalidad. De esta forma, las distintas tipologías en las que se clasifican los delitos coinciden a lo largo de los últimos siete ejercicios, puesto que en los anteriores los epígrafes eran menos y se agrupaban de forma distinta. Asimismo, desde el año 2019 los delitos clasificados como ‘ciber’, cometidos a través de internet, se han aglutinado en la categoría de «resto de infracciones penales» para ofrecer una comparativa equiparada ya que fue a partir de 2019 cuando los balances del Ministerio del Interior empezaron a incluir un epígrafe para analizar la cibercriminalidad, de manera que con anterioridad estos delitos quedaban fuera de la estadística y solo se reflejaba la que ahora se denomina como «criminalidad convencional».

Y dentro ya de esa criminalidad convencional, hay dos tipologías que figuran como las menos frecuentes de la provincia de Valladolid tanto en el 2024 como en los ejercicios anteriores, como son los homicidios dolosos y asesinatos consumados y los secuestros.

Así, desde 2017 en la provincia se contabilizaron 25 homicidios o asesinatos, siendo el año más ‘negro’ 2022 con ocho crímenes de este tipo frente a 2019, cuando el Ministerio del Interior solo contabiliza uno.

Por parte de los secuestros, a lo largo de los últimos siete años solo se han registrado tres, dos de ellos acontecidos en 2022 y el restante en 2021.

Otro de los epígrafes que también destaca por el discreto número de delitos que recoge es el que tiene que ver con homicidios dolosos y asesinatos pero, en este caso, en grado de tentativa. A lo largo de los últimos siete años han sido 47 los casos de los que se ha tenido constancia, estando el ‘pico’ en 2023, cuando se acumularon 16.

REYERTAS

Dentro de la lista de delitos que más han aumentado en la provincia de Valladolid a lo largo de los últimos años, los datos del Ministerio del Interior reflejan que los denominados como delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria han pasado de ser algo esporádico a estar a la orden del día.

No en vano, en este punto se aglutinan la agresiones y las peleas, las cuales han pasado de las 138 contabilizadas en 2017 a las 252 del último ejercicio. Estos datos suponen que en siete años casi se han duplicado, pero además indican que actualmente tiene lugar una cada día y medio.

Otros de los delitos cuya frecuencia ha aumentado con el tiempo son los robos con violencia e intimidación, de los que en 2017 se registraron 15 frente a los 177 de los que tuvo constancia el Ministerio del Interior el pasado 2024. De nuevo, y a pesar de ese crecimiento progresivo, el último ejercicio no fue el que anotó la cifra más alta, sino que fue en 2023 cuando se produjeron 182 robos con violencia.

Una tendencia similar presentan también los robos con fuerza en domicilios y establecimientos, que más allá del crecimiento que presentan desde 2017, llama especialmente la atención el salto cuantitativo que dieron entre 2023 y 2024, cuando pasaron de 734 a 955. No obstante, esto se debe a que el penúltimo ejercicio fue especialmente anómalo, ya que los anteriores volvieron a rozar los 900 casos identificados y, antes de 2020, incluso más de mil. Precisamente, que en 2017 hubiera 1.127 delitos de esta tipología en la provincia vallisoletana permite esa tendencia decreciente con respecto al último año.

Sobre esto último, también es preciso apuntar que son los robos en domicilios los que copan la estadística ya que, sin ir más lejos, en 2024 supusieron 709 del total de 955, dejando los asaltos a establecimientos como delitos mucho menos frecuentes.

Uno de los apartados en los que se aprecia especialmente el descenso general de la criminalidad es en el de los hurtos que son, además, los más frecuentes dentro de aquellos que se encuentras identificados en algún epígrafe. A lo largo de 2024, solo en la provincia de Valladolid se contabilizaron 4.217, un 21,3% menos de los que habían tenido lugar siete años antes, cuando los registros los sitúan en 5.356.

En términos porcentuales, uno de los aumentos más discretos es el que registran las sustracciones de vehículos, las cuales ascendieron a 131 en la provincia de Valladolid a lo largo de 2024. Son un 3,15% más que en 2017, cuando se registraron 127. No obstante, en este caso las cifras más altas se dieron en 2019 y 2021, con 141 y 140, respectivamente.

Finalmente, el balance de criminalidad del Ministerio del Interior incluye un epígrafe en el que se aglutinan todos los delitos que quedan fuera de los anteriores. En este caso, la evolución de los últimos siete años es de un 6,3% menos, puesto que en 2017 figuraban aquí 9.471 delitos. No obstante, el epígrafe aumenta tras incluir en él la cibercriminalidad para equiparar la estadística de los últimos siete años.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, conviene señalar que el descenso de la criminalidad convencional en la provincia vallisoletana se debe a que aquellos delitos en los que figura un mayor incremento son en muchos casos, a su vez, aquellos menos frecuentes. Esto supone que una pequeña diferencia absoluta dispare la variación porcentual, si bien la fotografía completa de la criminal su impacto es más bien discreto más allá de la gravedad que entrañan, como pueden ser esos homicidios dolosos y asesinatos consumados o incluso los secuestros, si bien estos últimos, al mantenerse a cero, ni siquiera influyen en la evolución global.

Por el contrario, los delitos que al menos sobre el papel pueden considerarse como menos graves son los que presentan una evolución más discreta, siendo el mejor ejemplo todos aquellos que se engloban dentro de la categoría de resto de criminalidad convencional en las estadísticas del Ministerio del Interior. A pesar de ello, y al copar una parte muy importante de la estadística, repercuten notablemente en el balance total. De hecho, la criminalidad convencional es la que presenta una evolución más similar al conjunto de la estadística en la provincia de Valladolid.

En todo caso, y como se puede comprobar a partir de 2019, el verdadero punto de inflexión en las estadísticas lo marca la ciberdelincuencia, que con una gran presencia influye muy notablemente en el balance total y que, además, adolece que este tipo de delitos cometidos a través de internet se encuentran en una tendencia creciente en los últimos años.

MÁS DE 6.000 CIBERDELITOS

Dentro del balance de criminalidad de los últimos años, los delitos cometidos a través de internet y clasificados por el Ministerio del Interior como ciberdelitos acaparan una parte muy importante de la estadística, hasta el punto de que en el pasado año 2024 se contabilizaron 6.114 en la provincia de Valladolid, el equivalente a casi 17 diarios.

Así lo refleja el balance de criminalidad elaborado por el Ministerio del Interior, el cual recoge las cifras de este tipo de infracciones desde el año 2019. En aquel primer balance fueron 2.302 los que se contabilizaron, bastantes menos de la mitad de los que se recogían al cierre de 2024.

Asimismo, a lo largo de los últimos cinco años -no existen datos de 2020 como consecuencia de la pandemia de Covid- se puede apreciar un incremento constante de la cibercriminalidad, a través de una curva que se ha ido aplanando hasta los últimos ejercicios en lo que el aumento ha sido mucho más discreto que en las primeras comparativas.

Además, dentro de este análisis de la cibercriminalidad en la provincia de Valladolid que ofrece el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska, también se puede ver que hay una tipología que predomina muy por encima del resto. Se trata de las estafas informáticas, las cuales copan la estadística de ciberdelitos en la provincia vallisoletana ya que del total de 6.114 infracciones registradas en 2024, 5.377 estÁn clasificadas aquí.

Dicho de otro modo, prácticamente nueve de cada diez ciberdelitos cometidos en Valladolid el año pasado fueron estafas, lo que muestra bien a las claras la elevada frecuencia con la que se dan casos de estas características.

En todo caso, existe también una pequeña parte de delitos cometidos a través de internet que no aparecen incluidos dentro de las estafas y que se resumen como «otros ciberdelitos». En este caso, su presencia sobre la estadística total es mucho más discreta, ya que en 2024 solo representaron el 737 del total.

Además de todo lo anterior, la relevancia de los ciberdelitos también recae en que contribuyen a elevar la estadística general de criminalidad en la provincia de Valladolid, hasta el punto del que el pasado ejercicio aproximadamente tres de cada diez infracciones contabilizadas se cometieron a través de internet.

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