Rechazo frontal de Delicias a la ‘Casa de las Gentes’ de Valladolid para festejos de inmigrantes
La asociación del barrio se reúne el día 13 para programar concentraciones y plantear que se traslade el proyecto al centro social de Las Viudas por estar infrautilizado
Antiguo colegio Calderón de la Barca en la calle Olmedo.
Los vecinos de Las Delicias no quieren que el antiguo colegio Calderón de la Barca de la calle Olmedo se rehabilite para acoger la ‘Casa de las Gentes’, un proyecto anunciado en septiembre «por sorpresa» por parte del alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, y cuyo objetivo es que los foráneos dispongan de un edificio para festejos. «Será un lugar intercultural para llevar a cabo las celebraciones de su país que les imponga la nostalgia», anunció en su momento el regidor. Sin embargo, según razonó el presidente de la asociación del barrio, Luis Miguel Trapote, en el centro social ubicado en Las Viudas hay espacio suficiente para poder acoger esta propuesta, y así el inmueble pendiente de rehabilitación se podría aprovechar para cubrir otras necesidades de la zona.
La principal demanda es que, si se reforma el viejo centro educativo de 5.700 metros cuadrados, como pretende el Consistorio, sea para impulsar un centro donde atender a personas mayores vulnerables, ya que desde la entidad han constatado que muchas personas que superan la edad de jubilación no disponen de recursos suficientes para, por ejemplo, pagar los suministros de sus casas. Se trata de una petición que llevan arrastrando desde el anterior mandato y que ahora reivindican con más fuerza.
«Óscar Puente nos decía que no había sitio y ahora estos (en referencia al actual equipo de Gobierno) quieren hacer un proyecto para temas culturales cuando ya existe un espacio para eso», sostuvo Trapote en alusión al centro municipal de iniciativas ciudadanas Segundo Montes, ubicado en la calle Duratón. Según sus cálculos, apenas se están utilizando el 40% de las instalaciones. «Se hizo una inversión muy grande y prácticamente no se usa; lo lógico es que la ‘Casa de las Gentes’ vaya ahí», continuó el presidente de la asociación Delicias.
El malestar es tan palpable que el próximo jueves por la tarde, día 13 de febrero, han programado una reunión en el centro cívico para «tratar» el asunto, puesto que «la gran mayoría de vecinos está en contra», reza el cartel informativo que están difundiendo. La escena recuerda a las asambleas que convocaban cuando se planteó construir un centro de refugiados en una parcela en la calle Dulzaina, frente al hospital Río Hortega, que finalmente se paralizó.
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El objetivo ahora es plantear nuevas protestas y concentraciones, como la que ya desarrollaron a finales del año pasado frente al colegio Calderón de la Barca, y que tuvo un respaldo mucho mayor del esperado. Tanto, que aunque habían acordado un acto de protesta, ni siquiera lo habían comunicado a la Delegación del Gobierno pensando que la asistencia sería residual, y llegaron hasta los antidisturbios, recordó Trapote.
«El día que el alcalde anunció que querían llevar a cabo la ‘Casa de las Gentes’, un grupo de personas se presentó enfadada en la sede de la asociación y cuando llamé al concejal del barrio, Rodrigo Nieto, me dijo que no tenían que darnos explicaciones de lo que hacían, así que la gente se cabreó; hicimos una reunión de más de cien personas y decidimos hacer una concentración, pero no pedí permiso pensando que luego no acudiría tanta gente y finalmente nos juntamos alrededor de 400», explicó Trapote antes de confesar que el primer sorprendido por la respuesta masiva fue él y de entonar el mea culpa por no haber pedido autorización y haber recibido una multa de 200 euros, que se quedó en la mitad por pronto pago.
Desde aquella manifestación de hace aproximadamente dos meses aguardan una respuesta por parte del regidor que no llega. «Silencio administrativo». «Lleva un año y medio sin recibirnos para que le podamos contar los problemas del barrio y no nos hace ni caso», consideró, molesto, antes de poner énfasis en que, además, este «problema» con la ‘Casa de las Gentes’ «ha surgido de repente». «Dice Rodrigo Nieto que igual no han sabido comunicar bien lo que quieren hacer pero no es eso; es que directamente no nos han dicho nada», insistió enfadado.
A su juicio, se trata de un proyecto con el que Jesús Julio Carnero sólo pretende obtener rédito político. «Parece que se le ha encendido la bombilla con esta idea y quiere gasta el dinero para tener votos en las próximas elecciones», le reprochó Luis Miguel Trapote, dejando claro que no se trata de rechazar el proyecto, sino de que se ubique en un edificio donde consideran que hay espacio disponible y de aprovechar los fondos en proyectos que realmente sirvan para cubrir las necesidades del barrio.
Entre las demandas, algunas históricas, el presidente de la asociación recordó que ya en la época de Javier León de la Riva el Ayuntamiento cedió a la Junta de Castilla y León una parcela junto al Edificio Madrid –que hoy se utiliza como aparcamiento sin regular– para construir un nuevo centro de salud ante el crecimiento de la zona, pero no sólo no se hizo, sino que se revirtió la propiedad del solar.
Ahora van a volver a rescatar esta petición para «descongestionar» las consultas y para evitar un «colapso» del sistema sanitario en el barrio con la llegada de los nuevos vecinos a la Ciudad de la Comunicación, Farnesio y Arcas Reales. «No sé si es que no le gusta ser alcalde», ironizó Trapote sobre Carnero para criticar que quiere impulsar un proyecto que no estaba sobre la mesa y que no consideran acuciante, pese a que tiene otros pendientes en el cajón mucho más urgentes.
Por eso van al volver a la carga con las protestas, como ya hicieron hace aproximadamente un año para solicitar que el centro de refugiados que se proyectaba en la zona del hospital nuevo se trasladara a otra ubicación. El Centro de Acogida de Protección Internacional (nombre oficial) iba a ubicarse en un solar de la calle Dulzaina que el Ayuntamiento de Valladolid, entonces bajo la gestión de Óscar Puente, cedió de forma provisional al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones para arrancar con las gestiones.
La redacción del proyecto de estas dependencias, pensadas para acoger a 200 refugiados y con una inversión estimada en 17 millones de euros, llegó incluso a salir a licitación, pero el cambio de siglas al frente del gobierno municipal truncó los planes. El nuevo equipo en la Alcaldía, con Jesús Julio Carnero al frente, no llegó a formalizar la cesión de la parcela ni se pronunciaba de forma clara –aunque la balanza se inclinaba hacia el ‘no’– y finalmente el Gobierno central optó por paralizar el expediente y renunciar a la propuesta.
Durante esos meses de dudas sobre el futuro del centro de refugiados los vecinos de Delicias celebraron varias reuniones en el centro cívico y manifestaron su rechazo a que se ubicara en el barrio, por entender que podían convertirse en un «gueto». Puesto que ya había en la zona varias casas de acogida y cerca está el centro de menores Zambrana, solicitaban que se buscase una ubicación alternativa.
Apenas unos meses después, volverán a protestar en la calle para exigir a las administraciones que atiendan las reclamaciones del barrio, algunas de ellas históricas, y no se impulsen proyectos que, a su juicio, no son tan necesarios.