PLENO EXTRAORDINARIO
Carnero saca adelante el presupuesto más alto con "la mayor inversión" de la historia de Valladolid
PP y Vox aprueban las cuentas para 2025 sin admitir enmiendas de la oposición

Irene Carvajal, Jesús Julio Carnero y Francisco Blanco en el pleno de presupuestos.
Durante más de dos horas, y tras una 'ensalada' de enmiendas de PSOE y Valladolid Toma la Palabra, el presupuesto del Ayuntamiento de Valladolid para 2025, dotado con casi 445 millones de euros, lo que supone un 4,46% más, salió adelante este viernes en un pleno extraordinario gracias a los 14 votos a favor del Partido Popular y Vox.
La oposición votó en contra de unos números que cada formación interpretó de una manera. Para el equipo de Gobierno, las cuentas aportan "la mayor inversión" de la historia de la ciudad, mientras que, para los socialistas, se trata de un presupuesto "con la mayor subida de impuestos de los últimos 40 años".
Pese a que el destino de esas cifras estaba escrito desde que salieron del horno el pasado 16 de diciembre, fueron necesarios alrededor de 130 minutos de intercambio dialéctico. Eso sí, apenas se hicieron menciones a asuntos espinosos como el apoyo a las oenegés que trabajan con migrantes que en otros gobiernos como el de la Junta de Castilla y León o el Ayuntamiento de Burgos rompieron el pacto de Gobierno entre los de Feijóo y los de Abascal.
No obstante, Francisco Blanco, concejal de Hacienda, Personal y Modernización Administrativa, echó en cara a Pedro Herrero, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, haber asegurado que el acuerdo de Gobierno entre PP y Vox "se iba a romper", el socialista le retó a aportar una declaración suya en la que dijera que iba a ser así, antes de afirmar que ambos partidos están "muy cómodos" con su coalición.
Rifirrafes que no empañaron una jornada que Blanco calificó como un "éxito" y, de paso, dejó un recado al Gobierno central, recordando que no todas las administraciones pueden presumir de tener los números en orden. Pero claro, Herrero no se quedó callado y sacó a la palestra a la Junta de Castilla y León, gobernada por los 'populares', ya que tampoco tiene sus presupuestos listos para el año que viene. En este sentido, Jesús Julio Carnero, alcalde de Valladolid, sacó pecho destacando la "responsabilidad" de su equipo y agradeciendo al Gobierno autonómico su apoyo, aunque lo consideró "insuficiente", puesto que aspira "al todo y no a la parte".
Las enmiendas de la oposición, en el caso de los socialistas solo presentaron como propuesta la supresión del expediente, no salieron adelante. El equipo de Gobierno, haciendo uso de su mayoría, no admitió ni una sola de las propuestas socialistas ni de Valladolid Toma la Palabra. "Han pasado de la burla a la estafa. Desde que Vox puso a Jesús Julio Carnero aquí se estafó a Valladolid, porque ya nadie duda que no va a hacer nada, porque se ha montado un chollo y se burla de todos a la cara porque no cumple sus medidas inmediatas y de choque", espetó Herrero, visiblemente molesto.
Y es que, según él, PP y Vox prometieron en campaña electoral bajar el IBI y el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica un 10% de forma inmediata, pero a cambio, han implantado la tasa de basura. Por lo tanto, reclamó que deberían compensar con una reducción del impuesto de bienes inmuebles.
Rocío Anguita, portavoz de Valladolid Toma la Palabra en el Ayuntamiento, se quejó de que el equipo de Gobierno solo les dio "seis días hábiles" para estudiar el proyecto de presupuestos y criticó la negativa a aceptar las 19 enmiendas que presentaban, acusando a Francisco Blanco de usar "malas artes" dialécticas.
Otro tema que dio mucho juego fue la política económica y tributaria. El equipo de Gobierno dijo que en los presupuestos hay casi 12 millones en "beneficios fiscales", como la rebaja del 5% en el IBI, pero la oposición ve la jugada de otra forma. Ellos insisten en que la previsión de recaudación tributaria es "de récord": 57 millones para 2025, en comparación con los 35 de 2023, cuando ellos gobernaban.
La nueva tasa de basuras se llevó un buen número de titulares, pero con nombres diferentes según quién hablara. Herrero la bautizó como la "tasa Carnero", mientras que el alcalde y el concejal de Hacienda insistieron en llamarla el "Sanchazo", cargando las culpas al Gobierno de España.
Irene Carvajal, portavoz de Vox en el Ayuntamiento, se comprometió a que los impuestos bajarán de forma progresiva. "Todos y cada uno, incluidos los que ya han sido objeto de reducción", afirmó. En esta línea, Francisco Blanco, del PP, aprovechó para presumir de gestión, diciendo que la confección de los presupuestos es una muestra del modelo "responsable, inversor y no condicionado por electoralismo" que eligió la ciudadanía, llegando a afirmar que el Ayuntamiento ha pasado de "dar pena en la Airef -Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal– a dar envidia".
Como no podía ser de otra forma, el soterramiento de las vías del tren volvió al terreno de juego. Carnero incidió en que no renuncia a ese compromiso, pero la oposición le acusó de estar "boicoteando" la integración ferroviaria y de seguir invirtiendo en el viaducto de Arco de Ladrillo, que seguramente habrá que demoler dentro de poco. Herrero incluso se preguntó por la "base legal" de la decisión del equipo de Gobierno de aplazar por "silencio administrativo" el pago de 11 millones a la Sociedad Valladolid Alta Velocidad en 2024 y de meter en los presupuestos de 2025 una partida de 8 millones más.
El regidor vallisoletano aprovechó la oportunidad para decir que está "cómodo" con sus socios de gobierno, "gente que cree en la igualdad, la libertad y la justicia", y agregó que no se sentiría igual "con el sanchismo", criticando a quienes "no creen en la igualdad entre los territorios" o defienden "ilegalidades", haciendo referencia a la Ley de Amnistía o a los "indultos de los ERE" en Andalucía.
El pleno tuvo de todo, hasta alusiones a los "reveses judiciales" de Carnero, como la multa por publicar mensajes electorales durante la jornada de votación de las europeas o la anulación de la ordenanza de los carriles-bici y del puesto de coordinador de políticas públicas en la alcaldía.