CALLES Y PLAZAS | CASCAJARES | FOTOS
La calle más instagrameable de Valladolid
Cascajares atrae a los objetivos cámaras y móviles para inmortalizar sus característicos y coloridos paraguas que en ferias techan esta vía
La hostelería prima en este pequeño tramo peatonal, con La Cárcava y el Farolito como los veteranos y con una tienda mítica: La Nacional

Imagen de archivo de la calle Cascajares con la Catedral al fondo.
También podría llamarse coloquialmente la calle de los paraguas. Quien más y quien menos si se mueve por las redes sociales ha visto, o incluso protagonizado, una fotografía con idéntico y colorido escenario de fondo: un recogido tramo peatonal, la torre de la incompleta catedral al final y unos paraguas de colores en el cielo que en fiestas animan una de las calles más conocidas de la ciudad: Cascajares. Es ese rincón del tapeo y del bullicio en fin de semana que, pese a su aparente sencillez, contiene los elementos apropiados para componer un lienzo estéticamente original y atractivo. Una estampa que luego será replicada en multitud de perfiles en internet y también en cámaras analógicas.
La de Cascajares es una de esas vías céntricas con una oferta limitada, pero conocida y variada; tranquila en varios momentos del día y muy concurrida en horas puntas de ocio, y un lugar de paso entre dos emblemas de la ciudad: su plaza Mayor y su Seo.
En los pocos metros que conectan Regalado con la Catedral, Cascajares se extiende con personalidad pues de toda la ciudad es conocido el ambiente festivo por la concentración que impregna ese tramo por los negocios hosteleros que acoge. Algunos de siempre, otros de ahora.
La Cárcava resiste en el centro el paso del tiempo con las mesas altas de fuera a rebosar en los picos para la hostelería y atesora una clientela fiel que la acompaña desde hace 33 años. Detrás de la barra se encuentra Juan José Arranz, propietario del negocio junto a su socio Luis Miguel Rodríguez. Arranz explica que el éxito de la decoración de los paraguas no es accidental. «Se trata del compromiso de la calle con la ciudad. En fiestas, los locales nos esmeramos por decorarla de una manera especial desde hace unos diez años, como también intentamos en Navidad que las luces tengan una personalidad diferente», cuenta.
Este hostelero recuerda que «desde julio de 2005 se convirtió en peatonal» y que antes pasaban muchos coches. Destaca como lo mejor de ella «la limpieza, la seguridad y el trato con la gente», además de la ubicación. «Mi sensación es que la zona principal de Valladolid es la que une a la catedral y la plaza de la Universidad con Coca o la plaza Santa Ana. Es donde va la gente, donde hay más vida». Precisamente público hay a raudales en las terrazas de los bares y restaurantes.
Los Ilustres y Flamma ocupan locales por los que también pasaron otros negocios ya desaparecidos como La Cacatúa o NYC Hell’s, entre otros. A su lado, el veterano El Farolito, cuyo nombre tiene un regusto literario de una de las obras cumbre de la literatura del siglo XX: ‘Bajo el volcán’, de Malcom Lowry. Tras una etapa inicial, después fue regido por la pareja formada por Roberto y Begoña, figuras míticas de la noche de Valladolid, y ahora pertenece al grupo hostelero Día y Noche, también con las riendas del vecino Los Ilustres, sin salir de esa misma calle.
Más allá de la hostelería, en este enclave también se encuentra un establecimiento de moda y complementos con estilo propio, en el número 7 se ubica la tienda Calcuta. Y a unos pasos, un clásico entre los clásicos, uno de los que conoce la mayoría, de esos con solera y con historia: La Nacional. Fábrica de sellos y placas, rótulos, vinilos, grabados y soluciones de marcaje. Dentro atiende Alberto García, la tercera generación del negocio familiar que puso en pie su abuelo Joaquín García. Primero abrió un local en la plaza Mayor «hace 120 años», que luego compaginó con otra en Correos e incluso tuvo tienda en Madrid, y más tarde se trasladó a Cascajares. Inicialmente a la esquina con Arribas y desde «hace 25 o 30 años» al local actual. «La calle ha cambiado mucho, sobre todo desde que se peatonalizó, y el negocio, también», asevera antes de revelar su secreto para mantener en pie tantos años su empresa: «Trabajar y trabajar». Este comerciante echa en falta «más espacio para el peatón», y apunta a que esta vía «pasó de ser comercial y de tránsito a ser más turística y para la hostelería».
Como otros empresarios de este coqueto rincón, ensalza «el entorno privilegiado, con un monumento tan importante como la catedral, y que la calle conserve esa arquitectura tradicional y sea bonita».
Desde su escaparate se veía otro local clásico ya desaparecido. En la memoria de muchos aún resuena el sonido único de las bolas de los billares a los que se jugaba enfrente, en un local que ha tenido muchas vidas y que para la juventud de los 80 y 90 suponía el punto de encuentro de pandillas que echaban la tarde hasta bien entrada la noche. Eran otros tiempos y otros juegos.
Alberto García se acuerda de esa época. «Estaban los billares, también una tienda de ultramarinos, principalmente de bacalao donde después se puso El Farolito; una panadería, una barbería y un anticuario, en los 60. Estaba abierta al tráfico. Y sobre los años 90, menos el anticuario, prácticamente estaban todos estos establecimientos», recuerda quien se ha convertido en la memoria viva de esa zona que duerme a los pies de la catedral inacabada de Valladolid.
Como prolongación de la calle, sin pertenecer a ella como tal, sino a Fray Luis de León y a Cánovas, hay otros negocios que también forman parte del conjunto aunque en el callejero correspondan a otras nombres: desde el kiosco La Catedral, la mítica Monedero, Señorita Mala Uva, o hasta la farmacia y los helados Regma. En el otro extremo, en las faldas de la catedral en la esquina con Arribas está Zorro Zapato, de comida urbana.
Cuentan los cronistas de antaño y los historiadores que esta pequeña calle nació dentro del plan para conectar la céntrica calle Santiago con la Catedral y también para darle más lustro y amplitud a la Seo, un extremo, este último, no conseguido del todo. Mientras otras vías cambian de nombre como la ciudad de estación, esta le debe su denominación al cardenal Antonio María Cascajares y Azara, que fue obispo prior de las órdenes militares en Ciudad Real y en Calahorra a finales del siglo XIX, y estuvo al frente del arzobispado vallisoletano entre 1891 y 1901. Su apellido se menciona hoy para referirse a una calle paseada, visitada, disfrutada y fotografiada... Bendecida por una perpetua vitalidad.

Fachada de los billares de la calle Cascajares, junto a la Catedral
Una partida a los billares

La calle Regalado y la calle Cascajares en el año 1980.
Calle Regalado y Cascajares

Unos paraguas decoran la calle Cascajares durante las Ferias y Fiestas de Nuestra Señora de la Virgen de San Lorenzo.
La calle de los paraguas

La calle Cascajares junto con la fachada de la Catedral Metropolitana en 1900.
Testigo de excepción de un monumento de excepción

La Catedral de Valladolid en una imagen de 1920.
Un entorno monumental

Vista aérea de parte del centro de Valladolid, con la Catedral y la calle Cascajares en 1950.
A vista de pájaro

Vista de la calle Regalado, al fondo Cascajares y la torre de la Catedral en 1920.
Una imagen de postal

La calle Cascajares junto con la fachada de la Catedral Metropolitana en 1866.
A los pies de la Seo inacabada

La Catedral de Valladolid en una imagen desde Cascajares en 1950.
En las faldas de la Catedral

Vista de la calle Regalado, al fondo Cascajares y la torre de la Catedral en 1950.
Antes de peatonalizarse

Vista aérea de la Catedral con la calle Cascajares en 1958.
Vista aérea de la zona

Procesión, probablemente la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor del Viernes Santo en 1960.
De procesión por Cascajares

Vista de las calles Regalado y Cascajares, al fondo la Catedral en 1990.
Los 90 y sus coches

El arzobispo José Delicado, acompañado de Luis Larrea, obispo de León y administrador apostólico, se dirige a la catedral a tomar posesión de su nueva sede en 1975.
Los billares al fondo

Vista de la intersección de las calles Cánovas del Castillo, Catedral, Cascajares y Fray Luis de León con Regalado, al fondo la Catedral en 1990
Un cruce de céntricas calles

Paso del Santísimo Cristo del Despojo por la calle Cascajares en 1967.
La Semana Santa desde Cascajares

Vista de la calle Regalado desde el estudio del pintor y grabador Santiago Estévez García. Al fondo la calle Cascajares y la Catedral en 1980.
De cuando esta zona se cruzaba en coche

La calle Regalado y la calle Cascajares en el año 1980.
Una vista reconocible por los vallisoletanos

Vista de Valladolid desde la torre de la catedral en primer plano la calle Cascajares en 1980.
Valladolid en el aire

Calle Arribas en la esquina con la calle Cascajares en 1990.
La esquina de La Española

Vista de la intersección de las calles Cánovas del Castillo, Catedral, Cascajares y Fray Luis de León con Regalado, al fondo la Catedral en 1990.
Con coches aparcados

Vista del atrio de la Catedral durante las obras de pavimentación y el salón de billares de la calle Cascajares al fondo.
El salón de billares de Cascajares, entre las obras

La calle Cascajares y la Catedral con la nueva iluminación de su torre en 1996
Luces nuevas para la catedral

Luminoso aspecto de la calle Regalado con la calle Cascajares y la Catedral al fondo en 1997.
De Navidad y fiestas en Regalado para terminar en Cascajares

La torre de la catedral desde la calle Cascajares en 1998.
Una vista privilegiada de la torre

Los estudiantes colapsaron las calles del centro; en la fotografía, a su paso por la calle Cascajares. Protesta contra la subida de tasas en 1998.
De manifestaciones y protestas

Panorámica del salón de Billares prácticamente vacío en el año 2011.
Ese mítico local para echar un billar

El campeón de billar de Castilla y León en el Salón de Billares de la calle Cascajares.
El salón de billares de la calle Cascajares

Fachada principal de la Catedral de Valladolid entre los edificios de la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

La torre de la Catedral desde la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Tienda La Nacional en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Jaime Díez, Carlos Rodríguez, Alberto Fernández, Veiner Bonet y Álvaro Bejarano, equipo del la Taberna La Cárcava en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

La Barra de los Ilustres en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

La Barra de los Ilustres en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Adrián Catalina con Pablo Riaño, parte del equipo del restaurante Los Ilustres en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Taberna La Cárcava en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Bar restaurante Zorro Zapato en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Pisi, trabajadora de la tienda de regalos y ropa Calcuta, en el número 7 de la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Tienda La Nacional en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

La Barra de los Ilustres en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

La Barra de los Ilustres en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Bar El Farolito en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Jorge Gutiérrez, camarero de El Farolito.
La calle Cascajares en la actualidad

Bar El Farolito en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Javier Artigas, camarero de El Farolito.
La calle Cascajares en la actualidad

Bar El Farolito en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Taberna La Cárcava en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Bar El Farolito en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Taberna la Cárcava en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Bar restaurante Zorro Zapato en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Bar restaurante Zorro Zapato en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Sergio Miranda, Alda Vilches, Fabián Tejada y Job Miranda, equipo del bar restaurante Zorro Zapato.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Bar El Farolito en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Taberna La Cárcava en la calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.
La calle Cascajares en la actualidad

Calle Cascajares.