El senador Escarda es la figura de consenso para sustituir a López al frente del PSOE vallisoletano
El respaldo del sector de Óscar Puente a este médico que fue concejal en Cigales hace inviable que surja una alternativa que rivalice en el congreso exprés convocado para mediados del mes de octubre

Manuel Escarda, actual senador del PSOE.-J.M. LOSTAU
El PSOE de Valladolid ya tiene sustituto para Teresa López. Para ella y para clausurar la crisis desatada por ella misma tras los resultados electorales cosechados en la provincia, las maniobras para controlar el grupo de la Diputación y los desafíos que ha mantenido con el regidor vallisoletano y portavoz federal, Óscar Puente.
El senador Manuel Escarda Escarda es la figura de consenso para abrir una nueva etapa en el socialismo vallisoletano que devuelva la tranquilidad y la unidad perdida con López.
Aunque tendrá que pasar por el trámite del congreso extraordinario, las diferentes corrientes del partido agrupadas en la figura mayoritaria de Puente coinciden en que es la persona idónea para restañar heridas, devolver el diálogo e incluso reintegrar a las filas socialistas a destacadas figuras, ganadores en sus pueblos, que salieron del PSOE ahuyentados por los enfrentamientos constantes con la todavía concejal medinense.
Manuel Escarda, médico de profesión, accedió a la Cámara Alta en las elecciones del pasado 28 de abril. Puesto en el que previsiblemente vuelva a repetir, a no ser que se haga algún cambio en las listas para que encabece el congreso, de tal forma que alguno de los del congreso pasaría al cartel del Senado.
Escarda ya ha aceptado el reto. Es más, el consenso sobre su figura y su candidatura está cerrado desde hace más de un mes, después de que al principio de verano se desatase la crisis con aquella ejecutiva en la que Puente pidió a López que diese por cerrada su etapa y se fuese sin esperar a un nuevo congreso ordinario.
López intento resistir con el apoyo inicial del secretario regional, Luis Tudanca, que le buscó acomodo en el Senado a través de una de las dos plazas autonómicas, a pesar de que no gustó nada en Valladolid y generó tensiones con Puente. Finalmente, Tudanca entendió que era absurdo reabrir heridas y enfrentamientos con el alcalde vallisoletano, la figura más fuerte del PSOE en Castilla y León. Han reconducido su relación y como prueba Tudanca se ha encargado de ejecutar la sentencia dictada por Puente para finiquitar a Teresa López.
De hecho López, para facilitar un congreso exprés antes de la nueva contienda electoral, ha sido la que ha convocado el congreso extraordinario que previsiblemente el 13 de octubre aupará a Escarda a la secretaría provincial. Puente no quería ni gestoras ni interinidades. Quería una nueva etapa ya para aglutinar lo antes posible al PSOE, según fuentes de las direcciones provincial y regional consultadas por este periódico.
Nacido en Madrid hace 61 años está muy vinculado con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, a la cual presta sus conocimientos como antropólogo forense, de cuyo departamento es responsable. Divorciado y con dos hijas, en la fallida legislatura el PSOE le confió la presidencia de la Comisión de Cultura, además de la portavocía de Bienestar Social, Sanidad y Consumo, donde a consecuencia del bloqueo político apenas ha podido estrenarse. Su sorpresiva aparición en las listas electorales ya auguraba que iba a tener protagonismo en el PSOE vallisoletano. Aunque los resultados de López han precipitado un vertiginoso ascenso orgánico que ni él mismo esperaba.
Aunque nada es descartable, no se prevé que nadie vaya a hacer frente a Escarda. Entre otras cosas porque el sector crítico que existía y que lideraba Cecilio Vadillo se encuentra prácticamente desarmado. Vadillo ya perdió a manos de López y nadie sospecha que pueda hacer un nuevo intento. ‘Los Vadillos’, como así denominan al sector crítico, no parecen dispuestos a dar batallas ante la fortaleza que exhibe Óscar Puente, más reforzado si cabe tras las municipales, y al que además ahora Pedro Sánchez ha mandado incluir en la ejecutiva de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en sustitución del alcalde de Soria, Carlos Martínez Mínguez.
Manuel Escarda, aunque afincado en la capital, tiene vinculación con la provincia. Fue concejal durante dos mandatos (2007-2015) en el municipio de Cigales. Aunque bastante desconocido, su figura conciliadora, dialogante y cercana, como le definen quienes tienen clara su candidatura servirá para aportar otra imagen al PSOE vallisoletano. Especialmente el de alguien que contará con el equipo y los cargos antes de tomar decisiones a su antojo y para sus interese personales, que es lo que perdió a Teresa López, que no tuvo otra ocurrencia que desafiar a Puente después de el reidor vallisoletano le prestara su imprescindible apoyo para vencer a Vadillo en la última contienda orgánica.
La agrupación de la capital es esencial para ganar el congreso. Y esa, hoy mayoritariamente, dará su respaldo a Escarda.